Bucarest, protesta violenta
Una protesta de ganaderos en el centro de la capital de Rumanía degeneró en actos violentos.
Mihai Pelin, 16.09.2026, 11:57
La protesta organizada el martes por agricultores en el centro de Bucarest, frente a la sede del Gobierno, degeneró en enfrentamientos violentos entre manifestantes y las fuerzas del orden.
Los agricultores, sobre todo criadores de ovinos y caprinos, acudieron a la capital descontentos con la decisión adoptada en junio por la Comisión Europea de prorrogar hasta finales de año la prohibición de exportar ovinos y caprinos de Rumanía a terceros países.
Sin embargo, a lo largo del día la protesta se volvió violenta después de que algunos participantes forzaran los cordones de gendarmes y lanzaran diversos objetos contra las fuerzas del orden, que respondieron con gases lacrimógenos.
Como consecuencia de los enfrentamientos, decenas de personas fueron detenidas y prestaron declaración ante la policía, mientras que varios gendarmes y algunos manifestantes necesitaron atención médica.
En la manifestación participaron también personas que no pertenecían al colectivo de criadores de ovejas y cabras.
Răzvan Răducan, agricultor y representante de una federación de criadores de ovinos, declaró que determinadas personas se habían infiltrado en la protesta de los criadores de ovejas. Subrayó que estas personas no representan a los agricultores e hizo un llamamiento a los criadores de ovejas para que no respondieran a las provocaciones.
En cuanto a los agitadores presentes en la manifestación, afirmó que no observó sobre el terreno que hubieran planeado enfrentamientos violentos. Răducan subrayó, al mismo tiempo, que las personas que comenzaron a derribar las vallas de delimitación y a agitar palos llegaron desde fuera.
Răducan advirtió asimismo de que, en los últimos años, los problemas se han ido acumulando y la gente ha llegado al límite de sus fuerzas. Explicó que los criadores de ovejas habían acudido preparados para permanecer varios días en protesta.
A lo largo del día, el tráfico en la plaza Victoriei y en las calles adyacentes quedó completamente bloqueado a causa de la protesta y no se reanudó hasta última hora de la tarde, tras la intervención de los gendarmes y la policía.
Tras los actos violentos de la plaza Victoriei, los líderes políticos difundieron mensajes en los que condenaron la escalada del conflicto.
El presidente Nicușor Dan calificó los hechos de extremadamente graves y condenó firmemente el intento de transformar una protesta legítima en enfrentamientos callejeros. El jefe del Estado sostuvo que igual de grave y condenable es el intento de algunos políticos irresponsables de aumentar artificialmente la tensión social.
El primer ministro interino liberal, Ilie Bolojan, hizo un llamamiento para que cesara la violencia y señaló que había abordado en el Ministerio de Agricultura las posibles soluciones a los problemas planteados por los criadores de ovejas y cabras.
El líder del PSD, Sorin Grindeanu, señaló que el diálogo con los representantes de los agricultores podría haber evitado la escalada del conflicto y acusó a fuerzas extremistas de aprovechar la situación para generar caos.
El líder de AUR (la oposición populista y ultranacionalista), George Simion, afirmó que los manifestantes que participaron en la protesta violenta de la plaza Victoriei «se portaron bien y fueron demasiado pacientes».
Versión en español: Valeriu Radulian