Cumbre de la OTAN en Ankara
En Ankara, Turquía, se celebra la Cumbre de la OTAN, que el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, ha calificado de «transformadora».
Sorin Iordan, 08.07.2026, 11:17
Los Estados miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte han anunciado que quieren invertir más de 40.000 millones de dólares en los próximos cinco años para mejorar las capacidades de defensa contra los drones. La decisión se tomó en Ankara, donde se celebra la cumbre de la OTAN, en la que Rumanía está representada por el presidente del país, Nicuşor Dan. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha afirmado que, a través de la iniciativa «Drone Edge», los aliados se han comprometido a colaborar en la adquisición, el almacenamiento, el transporte y la gestión de las existencias de materiales esenciales para la defensa.
«Los drones han cambiado radicalmente la naturaleza de la guerra moderna y se han convertido en un factor decisivo en el campo de batalla. Esto resulta de lo que estamos viendo en Ucrania, en Oriente Medio y en toda la Alianza. En respuesta a ello, la OTAN está desarrollando sistemas de defensa sólidos contra los drones para detectarlos, identificarlos y neutralizarlos», ha declarado Rutte. Ha señalado que la iniciativa cuenta con la participación de países como Bélgica, Canadá, Dinamarca, Italia, Luxemburgo, España o Turquía, y ha destacado que los aliados se comprometen a formar a cinco veces más pilotos de drones en sus fuerzas armadas de aquí a finales de 2027.
El presidente rumano, Nicuşor Dan, ha declarado que Rumanía acogerá una de las oficinas regionales del Banco para la Defensa, la Seguridad y la Resiliencia, y que solicitará un mayor apoyo de los aliados en la región del mar Negro y para reforzar la defensa aérea y marítima en el flanco oriental de la Alianza. Por su parte, el ministro de Defensa rumano, Radu Miruţă, que ha participado en el Foro de la Industria de Defensa, celebrado al margen de la cumbre, ha afirmado que Rumanía tiene un interés directo en combatir la amenaza de los drones, en el contexto de la agresión rusa en Ucrania. Ha anunciado que Bucarest seguirá destinando mayores fondos a la defensa, tal y como se comprometió en la cumbre de la OTAN celebrada en La Haya el año pasado, y que, en este sentido, se han firmado varias iniciativas relativas a la cooperación entre los Estados de la OTAN, entre ellas el proyecto GlobalEye, que prevé la sustitución de los aviones de vigilancia estadounidenses AWACS por un nuevo sistema más eficaz.
En Ankara también se encuentra presente el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Este ha declarado que su país podría aportar importantes capacidades de defensa a la OTAN si se convirtiera en miembro, y ha vuelto a pedir que se incremente el apoyo prestado a Ucrania en materia de defensa aérea. En este contexto, Kiev ha vuelto a ser blanco de un ataque con misiles y drones, después de que, el lunes, las fuerzas rusas mataran a 30 civiles en Ucrania.
Uno de los momentos más tensos de la cumbre celebrada en la capital turca fue el discurso del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien lanzó un nuevo ataque contra los aliados. Se mostró muy decepcionado con los países de la OTAN por no haber prestado suficiente apoyo en la guerra de EE. UU. contra Irán y señaló con el dedo a el Reino Unido, Francia, Alemania e Italia. Al mismo tiempo, Trump volvió a afirmar que EE. UU. debería controlar la isla de Groenlandia, que, sin embargo, es territorio de Dinamarca, un Estado miembro de la OTAN.
Versión en español: Monica Tarău