Nuevas medidas para contener los precios de los combustibles
Las autoridades de Bucarest han decidido reducir en 36 bani por litro el impuesto especial sobre el gasóleo, a partir del 7 de abril, en un intento por mitigar los efectos del conflicto en Oriente Medio sobre los precios de los carburantes.
Sorin Iordan, 06.04.2026, 11:13
El Gobierno de Rumanía ha aprobado el segundo paquete de medidas de intervención en el mercado de los carburantes, tras la decisión de limitar el margen comercial de la gasolina y el gasóleo, que entró en vigor el 1 de abril. Se trata de la reducción del impuesto especial sobre el gasóleo estándar en 36 bani por litro, IVA incluido, a partir del 7 de abril, así como de la introducción de una contribución de solidaridad para las empresas del sector petrolero. Esta contribución afectará tanto a las compañías que únicamente extraen petróleo en Rumanía como a aquellas que lo extraen, lo procesan y posteriormente comercializan los productos resultantes en el mercado interno.
La portavoz del Ejecutivo de Bucarest, Ioana Dogioiu, explicó los motivos por los que se ha reducido únicamente el impuesto sobre el gasóleo estándar:
Ioana Dogioiu:
“Se ha establecido una reducción del impuesto especial para el gasóleo estándar porque ahí se ha registrado el mayor aumento de precios. El 75% del consumo en el mercado rumano corresponde al gasóleo, y debemos tener en cuenta que es el combustible que tiene el mayor impacto en la inflación. “Al intervenir sobre el gasóleo, en la práctica se crea también un efecto antiinflacionario, y de unas medidas adoptadas con cargo al presupuesto del Estado deben beneficiarse también quienes no repostan en las gasolineras, es decir, aquellos a quienes, mediante esta medida, se intenta proteger del aumento de la inflación en la medida de lo posible.”
El primer ministro rumano, Ilie Bolojan, precisó que el Gobierno no obtiene ningún beneficio del aumento de los precios de los carburantes, sino todo lo contrario. En una publicación en una red social, Bolojan señaló que lo único que puede hacer el Ejecutivo es contener los costes dentro de sus posibilidades. La crisis del precio del petróleo tiene para la economía costes indirectos mayores, como la disminución del consumo, la desaceleración del crecimiento económico, la afectación de los ingresos del Estado y el aumento de los tipos de interés, explicó.
Sin embargo, las decisiones del gabinete no son del agrado de la comunidad empresarial en Rumanía. El presidente de IMM Rumanía, Florin Jianu, considera que la medida de reducir el impuesto especial sobre el gasóleo en solo 36 bani por litro no es suficiente y afirmó que existe margen para una reducción más significativa.
Florin Jianu:
“Según los cálculos de nuestros colegas, esta reducción no es suficiente. Solo teniendo en cuenta las ganancias excepcionales, el IVA y ese impuesto mínimo sobre la cifra de negocios, nuestros cálculos indican que existe la posibilidad de una reducción de 50 bani. Deberíamos observar también lo que ocurre en los países vecinos de Rumanía, donde el precio medio de los combustibles es de 8,5, mientras que aquí se acerca a 10; así que pueden hacer ustedes mismos un cálculo sobre la competitividad y la sostenibilidad de esta intervención.”
El Gobierno rumano ha señalado que las medidas adoptadas permanecerán en vigor mientras exista una crisis de los precios de los carburantes tanto a nivel nacional como internacional. Entretanto, el precio medio del gasóleo estándar ha seguido aumentando ligeramente, a pesar del anuncio del Ejecutivo.
Versión en español: Brigitta Pană