El Gobierno en Bucarest señala que Rumanía debe entrar en una nueva etapa de desarrollo que no se base en la mano de obra barata, los fondos europeos ni el dinero que envían a casa los rumanos de la diáspora.
Preocupados por el aumento de los impuestos y la posibilidad de que sus ingresos disminuyan, muchos rumanos buscan obtener ingresos adicionales.
Según un informe del Banco Nacional de Rumanía, el consumo de la población supera el nivel de ingresos.
Rumanía está muy afectada por el impacto de las medidas fiscales que el Gobierno está aplicando para reducir el déficit presupuestario récord. Los sindicatos de varios sectores han anunciado una gran manifestación en diciembre frente a la Administración Presidencial.
Las personas y familias con bajos ingresos de Rumanía se beneficiarán también esta temporada de frío de la ayuda para la calefacción y el suplemento para la energía.
Las grandes confederaciones sindicales protestaron frente a la sede del Gobierno en Bucarest, descontentas con las medidas de austeridad adoptadas hasta ahora.
«Apoyamos un presupuesto europeo sostenible y realista», afirma el ministro de Finanzas rumano, Alexandru Nazare.
El Ejecutivo rumano ha decidido aprobar el segundo paquete de medidas fiscales también mediante el procedimiento de asunción de responsabilidad en el Parlamento, muy probablemente la semana que viene