Informe de la Comisión Europea sobre Rumanía
La Comisión Europea confirma los avances de Rumanía en el procedimiento de déficit excesivo, pero advierte que todavía existen desequilibrios.
Mihai Pelin, 04.06.2026, 10:42
La Comisión Europea considera que Rumanía, junto con otros ocho países, ha adoptado medidas eficaces para corregir el déficit excesivo. Bruselas ha aprobado el paquete de primavera del Semestre Europeo 2026 y estima que todos los Estados miembros implicados han cumplido sus compromisos de manera satisfactoria. Según el Ejecutivo europeo, Rumanía sigue una trayectoria positiva para reducir los desequilibrios, aunque aún no ha superado el momento crítico y su futuro depende estrictamente de la continuidad de las medidas y reformas emprendidas. Rumanía sigue registrando el mayor déficit de la Unión Europea, aunque lo ha reducido en 1,4 puntos porcentuales en un año, desde el 9,3 %, y se prevé que en 2026 descienda hasta el 6,2 %. Asimismo, es el único país con desequilibrios macroeconómicos excesivos y presenta el nivel más bajo de recaudación del IVA, del impuesto sobre sociedades y del impuesto sobre la renta de las personas físicas. El Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) se considera esencial. En este ámbito no solo se trata de los fondos captados y de las inversiones realizadas, sino también de los beneficios a largo plazo derivados de las reformas.
Un aspecto importante es la reforma de las pensiones y los salarios, así como el control del gasto público en general. Habitualmente, la Comisión no aborda este informe desde una perspectiva política; sin embargo, en el caso de Rumanía señala que la inestabilidad política genera incertidumbre sobre la trayectoria del país. El mayor riesgo es que el ajuste fiscal se vea afectado; en otras palabras, cualquier Gobierno que llegue al poder debería mantener las políticas de reequilibrio fiscal.
El informe de la Comisión también incluye un apartado centrado específicamente en la situación social de Rumanía. Dado que el capital humano es fundamental para el crecimiento económico y que, en última instancia, un crecimiento económico saludable debería reflejarse en toda la sociedad, la realidad social presenta dificultades similares a las de la situación económica y fiscal. Mientras que la media de la Unión Europea muestra una tasa de riesgo de pobreza y exclusión social de aproximadamente el 21 %, Rumanía se sitúa de forma constante por encima del 32 %, una de las cifras más elevadas de la Unión. La eficacia de las transferencias sociales sigue siendo baja.
Mientras que en la Unión las prestaciones sociales reducen el riesgo de pobreza en casi un 33 %, en Rumanía su impacto es inferior al 20 %. La Comisión afirma claramente que el sistema de protección social debe revisarse, ya que no cubre suficientemente a las personas vulnerables, especialmente en las zonas rurales, donde vive más del 45 % de la población rumana. La educación sigue siendo también un punto crítico. Rumanía presenta una de las tasas más elevadas de analfabetismo funcional de la Unión: más del 40 % de los alumnos no alcanza las competencias mínimas en lectura y matemáticas, frente a una media europea de aproximadamente el 25 %.
En cuanto a las infraestructuras sociales y medioambientales, Rumanía vuelve a situarse entre los países con mayores retrasos. Casi una cuarta parte de los hogares no está conectada a redes modernas de abastecimiento de agua y saneamiento, y las inversiones en infraestructuras se concentran en unas pocas regiones. La Comisión subraya que Rumanía debe acelerar las inversiones en infraestructuras medioambientales y en los servicios públicos básicos para reducir las desigualdades territoriales.
Versión en español: Brigitta Pană