Contracción económica en Rumanía
La economía rumana se estancó en el primer trimestre del año respecto a los últimos tres meses de 2025 y registra una caída en comparación con el mismo período del año anterior.
Corina Cristea, 10.07.2026, 10:35
La economía rumana continúa atravesando un período complicado. Los datos publicados el jueves por el Instituto Nacional de Estadística muestran que la actividad económica se encuentra en una fase de estancamiento respecto al último trimestre de 2025 y registra una contracción en términos interanuales.
En comparación con el mismo período del año pasado, la economía del país cayó más de un 1 % en el primer trimestre. En concreto, el Producto Interior Bruto retrocedió un 1,2 % en datos brutos y un 1,1 % en la serie ajustada de efectos estacionales.
La industria y el consumo privado son los principales factores que frenan la economía, mientras que solo algunos sectores, como la construcción, consiguen sostener la actividad económica.
La industria, uno de los sectores con mayor peso en la formación del PIB, tuvo una aportación negativa de alrededor de 0,2 puntos porcentuales, una evolución que refleja tanto la menor demanda exterior, especialmente procedente de las economías europeas, como problemas internos relacionados, entre otros factores, con la competitividad y la escasa inversión en tecnología.
El comercio, el transporte, la hostelería y la restauración también contribuyeron negativamente a la evolución del PIB, en un contexto marcado por la ralentización del consumo de los hogares a causa de la elevada inflación y la pérdida de poder adquisitivo.
Asimismo, el sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), uno de los motores del crecimiento económico de los últimos años, registró una contribución negativa.
Los datos muestran que las inversiones tuvieron un impacto positivo, aunque menor de lo previsto.
La economía rumana se encuentra en una especie de «edad de hielo» desde el punto de vista de la inversión, en la que esta forma de estanflación con un fuerte componente interno se ha convertido en una realidad, afirma el consultor económico Adrian Negrescu en una publicación en Facebook. Según explica, esta situación es consecuencia de las decisiones fiscales y administrativas adoptadas en los últimos años, mientras que las inversiones financiadas con fondos europeos han evitado la entrada en recesión.
Por su parte, el presidente de la asociación de analistas financieros CFA Rumanía, Adrian Codirlașu, considera que las probabilidades de compensar la caída económica antes de finales de año son reducidas y que los fondos europeos se han convertido prácticamente en el principal motor de crecimiento.
Adrian Codirlașu, amplía detalles:
«En mi opinión, será extremadamente difícil compensar este año esa caída interanual del PIB del 1,2 %. Por lo tanto, creo que el escenario de referencia es la recesión. Es cierto, una recesión leve, pero una recesión para Rumanía este año. Ya veremos qué ocurre el próximo año. Dependerá de nuestra capacidad para absorber los fondos europeos. Estos siguen siendo el único motor de crecimiento de la economía rumana. No solo este año, sino diría que también el próximo.»
Esta previsión llega en un momento en el que el Banco Nacional de Rumanía (BNR) anticipa únicamente una ligera recuperación de la actividad económica en el segundo trimestre.
Los datos analizados por el Banco Central muestran que la caída de las ventas del comercio se ha moderado y que la construcción ha registrado una fuerte aceleración, mientras que la producción industrial continúa disminuyendo. Además, el número de trabajadores en la economía se ha reducido y las empresas informan de una disminución de sus planes de contratación. En este contexto, la atención se centra ahora en los fondos europeos y en el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia.
Tanto los economistas como el Banco Nacional consideran que los fondos europeos son esenciales para sostener las inversiones y limitar el impacto de las medidas destinadas a reducir el déficit presupuestario.
Versión en español: Valeriu Radulian