Sistema antidrones en el puerto de Constanza
Se han instalado sistemas autónomos de detección de drones en el puerto de Constanza, en el sureste de Rumanía.
Mihai Pelin, 28.07.2026, 11:16
Dos sistemas del tipo Triton se han puesto en marcha en Rumanía, en el puerto de Constanza, en el mar Negro. Estos equipos, especializados en la detección y el seguimiento de drones marítimos, se han instalado en la zona de los diques norte y sur. Su funcionamiento correrá a cargo de especialistas de la empresa estadounidense Ocean Aero, fabricante de estos sistemas. Las autoridades precisan que el funcionamiento de Triton no afecta a la seguridad de la navegación y cumple todas las medidas de seguridad impuestas en las aguas del puerto. La implantación de estos dos sistemas de última generación tiene como objetivo identificar las soluciones más eficaces para la protección de la infraestructura portuaria y aumentar la capacidad de respuesta ante posibles riesgos de seguridad.
La medida tiene como objetivo, además, reforzar el nivel de seguridad para las empresas que desarrollan su actividad en el puerto. El Triton puede navegar de forma autónoma en superficie durante más de 30 días, utilizando exclusivamente energía solar y eólica, y alcanzando velocidades de hasta 5 nudos (aprox. 9 km/h). En modo sumergible, puede operar durante 10 días a una velocidad de 2 nudos (aprox. 3,7 km/h). El sistema recopila datos del medio marino «por encima y por debajo del nivel del agua» para supervisar y garantizar la seguridad de la zona portuaria. Estos datos se transmiten en tiempo real al centro de mando, lo que permite intervenir rápidamente en situaciones de riesgo. La instalación de los sistemas se produce después de que, el 5 de junio, un dron marítimo ucraniano, cuyo control se había perdido debido a interferencias de Rusia, se autodetonara dentro del puerto de Constanza.
Las fuerzas del orden y los organismos de seguridad actuaron entonces con rapidez y evacuaron preventivamente la zona antes de la explosión, en la que nadie resultó herido. Debido a la guerra en el país vecino, los problemas con los drones no se limitan al mar, sino que también se extienden al aire. Desde que Rusia invadió Ucrania, los drones rusos han violado el espacio aéreo de Rumanía en más de 30 ocasiones. Solo este año se han registrado 18 intrusiones no autorizadas en el espacio aéreo rumano, y el incidente más grave se produjo el 29 de mayo, cuando uno de estos aparatos impactó contra un bloque de pisos en Galaţi (este) y dos personas resultaron heridas. Este fin de semana, tres drones fueron derribados en tres días consecutivos por aviones F-16 de las Fuerzas Aéreas Rumanas.
El embajador ruso en Bucarest fue convocado el lunes al Ministerio de Asuntos Exteriores, donde se le mostraron fragmentos de uno de los drones destruidos en territorio rumano y se le comunicó que uno de los diplomáticos de la misión deberá abandonar Rumanía. La parte rumana también protestó enérgicamente por lo que calificó de «acciones ilegales e irresponsables». Moscú rechazó categóricamente las acusaciones, calificándolas de «montaje propagandístico», y advirtió de que Rumanía corre así el riesgo de verse implicada en la guerra.
Versión en español: Monica Tarău