Rumanía mantiene la alerta energética
Verano nada alentador en Rumanía: calor extremo, sequía y déficit de electricidad
Bogdan Matei, 07.08.2026, 11:44
Golpeada por uno de los veranos más calurosos y secos de las últimas décadas, Rumanía mantiene la alerta energética.
Aunque el país cuenta con una red hidrográfica que los especialistas consideran abundante, la disminución de los caudales está afectando al funcionamiento de las centrales hidroeléctricas. Además, el río Danubio, cuyo caudal ha descendido hasta mínimos históricos, corre el riesgo de dejar de poder refrigerar los reactores de la central nuclear de Cernavodă, que suministra alrededor del 20 % de la electricidad que consume Rumanía.
Al mismo tiempo, el aire acondicionado funciona de forma ininterrumpida en viviendas, bloques de apartamentos, instituciones públicas, supermercados y medios de transporte público. Algunos ayuntamientos han aceptado reducir el alumbrado público e incluso suprimir por completo la iluminación ornamental que realzaba durante la noche los edificios emblemáticos de las grandes ciudades.
En este contexto de crisis, el consumo de electricidad de los grandes consumidores será objeto de limitaciones obligatorias durante los períodos de máxima demanda. El Gobierno interino adoptó una decisión según la cual las empresas afectadas serán notificadas con 24 horas de antelación y las medidas solo se aplicarán si las reducciones voluntarias no bastan para cubrir la demanda de electricidad.
Asimismo, se ha constituido un centro operativo nacional para el sector energético, integrado por representantes de los principales productores y proveedores. Este centro se encargará de aplicar el plan de gestión de riesgos en el sector energético.
Los consumidores domésticos y las instituciones que deben permanecer operativas de forma permanente, como hospitales y sanatorios, no serán desconectados del suministro eléctrico, precisó el primer ministro, Ilie Bolojan.
Por su parte, la propia Comisión Europea anunció que sigue de cerca los efectos de la sequía sobre el Danubio, aunque aseguró que no ha detectado problemas en el suministro de electricidad, pese a que las centrales nucleares de Rumanía y Hungría funcionan con una capacidad mínima.
En declaraciones a Radio Rumanía, la portavoz de la Comisión Europea, Anna Itkonen, precisó que existen mecanismos de solidaridad regional que pueden activarse en cuanto se produzca una situación que los justifique.
En el plano económico, los datos del Instituto Nacional de Estadística muestran que el sector energético ha registrado ya un incremento interanual de los precios de casi el 25 %, mientras que la producción y el suministro de electricidad, energía térmica y gas aumentaron en más de un 23 %.
También en declaraciones a Radio Rumanía, el analista económico Constantin Rudnițchi subrayó que estas evoluciones no se limitan al ámbito empresarial, sino que terminan repercutiendo también en los consumidores.
La actual crisis energética demuestra hasta qué punto resultan esenciales las inversiones en capacidad de producción, transporte y almacenamiento de electricidad. Además, la sequía que afecta al Danubio no constituye un episodio aislado, sino que puede repetirse en los próximos años, advirtió, por su parte, el analista Bogdan Maioreanu, citado por los medios de comunicación.
Versión en español: Valeriu Radulian