Protección contra drones en los puertos militares
Las Fuerzas Navales rumanas están probando los nuevos sistemas contra drones Black Talon, desarrollados por la Marina de los Estados Unidos, para la protección de los puertos del mar Negro y del Danubio.
Daniela Budu, 17.09.2026, 12:21
Los puertos rumanos del mar Negro y del Danubio estarán protegidos con equipos modernos contra drones aéreos y marítimos. Las Fuerzas Navales rumanas ya han comenzado a probar un escudo antidrones en el puerto militar de Constanza, en el mar Negro; se trata de un equipo del tipo Black Talon, que estará operativo a finales de año. La Armada de los Estados Unidos proporcionará otros tres dispositivos, que se instalarán en los puertos militares cercanos a la frontera con Ucrania: Brăila, Tulcea y Mangalia.
Estos detectan amenazas a una distancia de hasta 10 km y pueden interferir o destruir tanto drones aéreos como marítimos. Para reforzar la seguridad de los puertos, las Fuerzas Navales Rumanas instalarán también sistemas del tipo Sentinel, capaces de detectar drones submarinos, así como buzos de combate y de incursión, e incluso minisubmarinos. Comandante Alexandru Mitel:
«Estos sistemas Sentinel y Black Talon se instalarán en todos los puertos: Brăila, Tulcea, Mangalia y Constanza. Necesitamos proteger la infraestructura crítica nacional. Colaboramos y formamos parte de grupos de cooperación con las Autoridades Navales Rumanas, la Administración Portuaria de Constanza y la Policía de Fronteras, con el fin de compartir esta información y disponer de la mejor visión posible del espacio aéreo y submarino en los puertos militares».
Los dos sistemas tienen funciones diferentes, pero se complementan en la misión de proteger la zona. El primero —Sentinel— es un equipo militar destinado a la detección de drones de superficie y submarinos. Utiliza sonares y sensores avanzados para detectar embarcaciones rápidas no tripuladas o drones que supongan una amenaza para los puertos. El sistema los detecta, los rastrea y determina cuáles de ellos suponen una amenaza para la zona protegida. A continuación, transmite los datos a los sistemas que pueden intervenir para neutralizarlos, en este caso, Black Talon. Cuando un dron penetra en una zona protegida, el equipo militar de seguridad puede detectarlo y rastrearlo.
Mediante interferencias, puede interrumpir la conexión por radio con el operador y la señal de navegación, de modo que el dron quede neutralizado. En estos momentos se está formando a los operadores en el manejo de ambos equipos, con el fin de que, a finales de año, los sistemas estén operativos y comience efectivamente la vigilancia de las amenazas en el radio de acción de los puertos militares. Una vez que estén operativos, estos sistemas ultramodernos protegerán la zona portuaria del Flanco Este de la OTAN y, por ende, la parte sureste de Rumanía. Estas medidas se producen tras los repetidos incidentes recientes en la zona rumana del mar Negro. Los más graves se produjeron el 5 de junio, cuando un dron marítimo entró en el puerto de Constanza y explotó, y el 26 de agosto, cuando un dron llegó a la orilla, cerca de las tumbonas.
Versión en español: Monica Tarău