El tesoro robado regresa a casa
El casco dacio de Coțofenești y dos brazaletes de oro robados en enero del año pasado del Museo Drents Museum, en los Países Bajos, han sido recuperados y entregados a Rumanía.
Corina Cristea, 03.04.2026, 11:00
Tras un año y dos meses de búsquedas e investigaciones, el célebre casco de Coțofenești y dos de los tres brazaletes dacios robados mientras estaban expuestos en una muestra en el Museo Drents han sido recuperados y devueltos este jueves a Rumanía. Los artefactos fueron recogidos por representantes de la Fiscalía de Rumanía de sus homólogos neerlandeses en la Antigua Sala del Consejo, parte del museo en Assen, bajo estrictas medidas de seguridad. Agentes de orden estaban desplegados no solo en la entrada, sino también cerca del pedestal donde se exhibieron los objetos. “Estamos extremadamente satisfechos con la devolución de estas excepcionales piezas de arte. Ha sido una auténtica aventura llena de peripecias”, declaró la fiscal Corien Fahner durante el evento.
Presente en la rueda de prensa, el director del museo, Robert van Langh, expresó su satisfacción por el hecho de que los artefactos recuperados regresen a su lugar de origen y agradeció la colaboración de las policías neerlandesa y rumana. El casco presenta daños menores y podrá ser completamente restaurado, precisó, mientras que los brazaletes se encuentran en perfecto estado.
Con una antigüedad de casi 2.500 años, las piezas de valor incalculable habían sido prestadas por el Museo Nacional de Historia de Rumanía para la exposición temporal “Dacia – El reino del oro y la plata”. Sin embargo, pocos días antes del cierre de la muestra, tres hombres detonaron una entrada trasera del Museo Drents y, en cuestión de minutos, salieron con los cuatro artefactos rumanos. En los meses posteriores al robo, varias personas fueron detenidas, pero la investigación parecía no conducir a ningún resultado. Así, en septiembre, Rumanía recibió el último tramo de la indemnización de 5,7 millones de euros abonada por la parte neerlandesa en el contexto del robo.
Actualmente, tres hombres neerlandeses, de entre 21 y 36 años, se encuentran en prisión preventiva por robo, y su juicio está previsto para comenzar en menos de dos semanas, el 14 de abril. No se han ofrecido muchos detalles, pero se sabe que la Fiscalía neerlandesa mantuvo varias conversaciones con los abogados de los sospechosos, que condujeron a la conclusión de acuerdos entre la acusación y la defensa. Una de las condiciones para estos acuerdos judiciales fue la devolución de los objetos robados. La Fiscalía de los Países Bajos se negó, sin embargo, a ofrecer información sobre el proceso de recuperación o sobre posibles concesiones hechas a los acusados a cambio de la devolución de las piezas.
Desde Bucarest, la ministra de Asuntos Exteriores, Oana Țoiu, anunció que, para la resolución del caso del Museo Drents, Rumanía y los Países Bajos cooperaron bajo la égida de Eurojust, mediante la creación de un Equipo Conjunto de Investigación formado por fiscales, jueces y policías de ambos países. El ministro de Cultura, Demeter Andras, expresó su satisfacción tras la recuperación de los artefactos, subrayando que la suma que deberá devolverse a la parte neerlandesa se establecerá solo después de finalizar el proceso de restauración.
Por su parte, el presidente Nicuşor Dan advirtió que las autoridades de Bucarest tienen la responsabilidad de asumir una gestión mucho más rigurosa de los objetos de excepcional importancia histórica y cultural del patrimonio rumano, mediante normas más estrictas y correctamente aplicadas.
Versión en español: Brigitta Pană