El Banco Nacional de Rumanía mantiene la tasa clave
La tasa de interés de política monetaria se mantiene en el 6,5% anual.
Ştefan Stoica, 08.04.2026, 10:15
El Consejo de Administración del Banco Nacional de Rumanía decidió, en su reunión trimestral del martes, mantener la tasa de interés de política monetaria en el 6,5% anual. La decisión se tomó en un contexto económico complicado, marcado por una inflación elevada, la desaceleración de la economía y las incertidumbres externas. Era una medida esperada por los analistas y confirma una estrategia prudente del banco central, que busca contener la inflación sin afectar adicionalmente el crecimiento económico.
La inflación disminuyó ligeramente a comienzos del año, hasta el 9,31% en febrero, pero el banco central advierte que esta tendencia podría interrumpirse temporalmente, ya que el encarecimiento de la energía, en el contexto del conflicto en Oriente Medio, podría volver a presionar los precios en los próximos meses.
Flavius Jakubowicz, presidente de la Asociación de Analistas Financieros-Bancarios de Rumanía:
“Es una decisión de continuidad y prudencia, que señala claramente que no estamos en un momento adecuado para una relajación monetaria. Los costes de la energía no fueron anticipados ni presupuestados en lo que respecta a la economía y la elaboración del presupuesto.”
El Banco Nacional de Rumanía señala riesgos significativos procedentes del ámbito fiscal, así como de la evolución internacional, incluida la crisis energética global. En este contexto, el banco central intenta mantener la estabilidad de los precios, aunque esto implique un crecimiento económico más lento. Los tipos de interés elevados moderan el consumo y el crédito, pero contribuyen a reducir la inflación, en un proceso considerado necesario por los economistas. El resultado es un crecimiento económico controlado, aunque más moderado.
Según el analista financiero Flavius Jakubowicz, la economía se encuentra en una fase de ajuste: se desacelera de forma controlada para permitir que la inflación disminuya de manera sostenible. En su opinión, el escenario más probable es el mantenimiento de los tipos de interés durante la primera parte del año, mientras que posibles recortes podrían producirse recién en la segunda mitad de 2026, si la inflación desciende de forma más clara. No obstante, tampoco se descarta un escenario de subida de la tasa clave, en caso de que la inflación vuelva a acelerarse o aparezcan presiones adicionales sobre el tipo de cambio y los mercados financieros.
A corto plazo, el Banco Nacional de Rumanía estima incluso un posible aumento de la inflación en el período marzo-junio, impulsado por el encarecimiento de los combustibles y los efectos de las recientes medidas fiscales. Las tensiones en los mercados financieros se han intensificado en las últimas semanas, y los costes de financiación del Estado han aumentado en el contexto de la percepción de riesgo en la región. En estas condiciones, el banco central mantiene una posición de cautela, siguiendo de cerca la evolución interna y externa, mientras que la dirección de los tipos de interés dependerá principalmente de la evolución de la inflación y de la estabilidad económica general.
Versión en español: Brigitta Pană