72 horas en Maramureș
Situada en el norte de Rumanía, la histórica región de Maramureș se confirma este año como destino ideal para las vacaciones de Semana Santa. Más allá de sus paisajes ancestrales, se invita a los visitantes a descubrir un concepto turístico único, lanzado recientemente: el programa «72 horas en Maramureș». Basado en un estudio de viabilidad internacional, el proyecto promueve un ritmo de viaje relajado. Se anima a los turistas a explorar el patrimonio cultural local, caracterizado por sus famosas iglesias de madera y puertas talladas, así como a interactuar con las comunidades rurales, donde las tradiciones se conservan intactas.
Daniel Onea, 09.04.2026, 14:01
Situada en el norte de Rumanía, la región histórica de Maramureș vuelve a ser este año un destino para las celebraciones de Pascua. Más allá de sus paisajes tradicionales, los visitantes están invitados a descubrir un concepto turístico reciente: el programa «72 horas en Maramureș».
Aunque la región ha experimentado una evolución notable en los últimos años en cuanto a alojamientos, las estadísticas muestran que los visitantes pasan aquí, de media, menos de dos noches. El carácter reducido y la dispersión geográfica de las unidades de alojamiento dificultan la organización del turismo de grupo, lo que hace que muchas veces la zona sea percibida como un destino de paso y no como uno final.
Para cambiar esta situación, explica Diana Iluț, directora de la Organización de Gestión del Destino Maramureș, se ha creado un paquete turístico específico.
«Para responder a esta situación, la Organización de Gestión del Destino ha lanzado para 2026 el concepto «72 horas en Maramureș». Concebido como una extensión natural, propone un modelo de tipo “county break”, equivalente a un city break, pero a escala de un distrito. El objetivo es prolongar la estancia hasta al menos tres noches, con cuatro días completos de visita, adaptándose al mismo tiempo a la tendencia del turismo actual, en la que los viajeros prefieren varias escapadas cortas a lo largo del año en lugar de una única estancia larga. Este concepto cuenta con el apoyo de la conectividad aérea. Los vuelos internos diarios en la ruta Bucarest–Baia Mare facilitan el acceso de los turistas rumanos, mientras que los vuelos internacionales, dos veces por semana en la ruta París–Baia Mare, abren el destino al mercado francés. Los precios accesibles de los billetes de avión representan una ventaja adicional para la movilidad de los turistas.»
Más allá de la prolongación de la estancia, la iniciativa pone el acento en el turismo pausado y en la conexión con la naturaleza, explica la directora del destino, Diana Iluț.
«Dentro de este concepto, una recomendación esencial es descubrir la ciudad de Baia Mare, capital del distrito. Aunque se encuentra fuera del Maramureș histórico y ha sido insuficientemente promovida en las últimas dos décadas, la ciudad ofrece una amplia variedad de experiencias. Baia Mare propone a los turistas elementos de novedad que despiertan la imaginación, siendo el escenario de una leyenda urbana llevada al libro y al cine «En la sombra de Shakespeare», firmados por el autor Walter Ubelhart. Existe una conexión singular entre el nombre del célebre dramaturgo y la ciudad. La idea de pasar 72 horas en la región tiene como base un estudio de caso iniciado por VisitSweden, que demostró que una pausa de tres días en un entorno natural es suficiente para que el organismo se recupere del estrés urbano. En consonancia con esta visión, Maramureș se convierte en un destino de terapia forestal. En los bosques centenarios de Strâmbu-Băiuț, incluidos en el patrimonio mundial de la UNESCO, se encuentra en proceso de certificación internacional el primer itinerario de terapia forestal de Europa del Este, lo que confirma la conexión real y certificada con la naturaleza.»
Aunque la geografía de la zona podría parecer un reto, la infraestructura permite recorrer estos itinerarios de forma fluida. Diana Iluț subraya que el paisaje montañoso es, en realidad, una ventaja de la región.
«Aunque el relieve predominantemente montañoso hace que los desplazamientos por carretera entre algunos puntos, como Baia Mare y Borșa, requieran varias horas, la calidad de las carreteras es hoy razonable. La infraestructura obliga a elegir puntos clave de visita, ya que es imposible recorrer todo el distrito en solo 72 horas. Sin embargo, la geografía de la zona no es un obstáculo, sino una ventaja importante. El itinerario desde Baia Mare, atravesando los montes Gutâi hacia el Maramureș histórico, ofrece numerosos puntos de interés: prácticamente cada pueblo alberga una iglesia de madera declarada monumento histórico u otro lugar que puede descubrirse con calma.»
En este periodo, la experiencia turística está vinculada a la vida espiritual de la comunidad. La directora de la Organización de Gestión del Destino Maramureș, Diana Iluț, recuerda que las celebraciones de Pascua ofrecen la ocasión perfecta para vivir experiencias junto a la comunidad local.
«Los habitantes visten con orgullo sus trajes tradicionales. La noche de Pascua culmina con procesiones alrededor de las iglesias, con velas encendidas y cantos. Esa misma noche marca el final del ayuno y la bendición de cestas de mimbre llenas de alimentos, seguida de la primera comida festiva. A la mañana siguiente, el ritual se repite con cestas más grandes, preparadas para la comida principal de Pascua, donde se reúnen familias y turistas. Un elemento específico de Maramureș es la forma de decorar los huevos. Aquí, los huevos se pintan exclusivamente con pigmentos naturales: cáscaras de cebolla, que dan tonos del dorado al rojo oscuro, remolacha para tonos rojos o decocciones de ortiga para obtener huevos verdes. Los motivos se obtienen mediante la impresión natural de hojas y pequeñas flores, fijadas sobre el huevo con tejidos durante la cocción. Según la zona, las tradiciones varían: se organizan bailes, se realizan paseos y, en la región de Țara Codrului, la comunidad se reúne en el patio de la iglesia para un encuentro entre generaciones que se prolonga hasta la noche.»
Más allá del folclore y de las tradiciones, una visita a Maramureș implica también una aproximación al pasado. La directora de destino, Diana Iluț, hace una recomendación con una fuerte carga emocional.
«Además de tradiciones y folclore, Maramureș ofrece una lección esencial de historia reciente. Una recomendación especial para todos los turistas, rumanos y extranjeros, es visitar el Memorial de las Víctimas del Comunismo en Sighetu Marmației. Este lugar presenta una historia sin censura y funciona como una señal de alarma sobre un periodo oscuro de la historia nacional. Se considera una visita necesaria, un acto de responsabilidad hacia las generaciones pasadas y futuras, un lugar con un fuerte impacto emocional que debe revisitarse para evitar el olvido y la pérdida de conciencia sobre la gravedad de aquellos tiempos.»
Así, un recorrido por Maramureș se convierte en mucho más que unas vacaciones. Es una invitación a reconectar con la naturaleza, a celebrar las tradiciones auténticas y, al mismo tiempo, a descubrir una lección de historia e identidad cultural, pensada para disfrutarse sin prisa, en al menos 72 horas.
Versión en español: Valeriu Radulian