Țara Făgărașului, destino de experiencias auténticas
Situada a los pies de las cumbres más altas de los Cárpatos rumanos, Țara Făgărașului es un destino que ofrece experiencias auténticas. La región es un referente para el turismo rural, donde los pueblos tradicionales reciben a sus huéspedes con hospitalidad. Aquí también se encuentra la Transfăgărășan, la espectacular carretera que atraviesa las montañas y ofrece panorámicas de una belleza excepcional. La historia se entrelaza con la naturaleza, desde las murallas de la fortaleza de Făgăraș hasta los monasterios y las iglesias centenarias. Por otro lado, la rica biodiversidad de la zona convierte cada excursión en una lección sobre la conservación y el respeto por el medio ambiente.
Daniel Onea, 29.01.2026, 15:12
Situada en el corazón de Rumanía, la región de Țara Făgărașului es una de las depresiones intramontanas más complejas de los Cárpatos. Conocida histórica y etnográficamente por la conservación de la identidad local, la región se ha convertido en los últimos años en un referente para el turismo sostenible y de aventura. La Asociación de Desarrollo Intercomunitario (ADI) Țara Făgărașului trabaja activamente en la promoción de esta zona, que combina el patrimonio natural salvaje con el cultural e histórico. Florin Ioani, presidente de la asociación, describe la privilegiada ubicación geográfica, que convierte la zona en un imán para los amantes de la montaña.
«Nuestra región se extiende por la vertiente norte de los montes Făgăraș, con el límite administrativo marcado por la cresta del macizo, dividida entre los distritos de Brașov y Sibiu. Desde el punto de vista geográfico, aquí se encuentran los picos más altos de los Cárpatos rumanos: Moldoveanu, Negoiu y Viștea Mare. Esta zona montañosa espectacular atrae a numerosos turistas extranjeros, siendo las excursiones por la cresta muy populares. El relieve desciende gradualmente desde el vacío alpino y los bosques de coníferas propios de las grandes altitudes hasta los pueblos situados al pie de la montaña».
Además de su potencial natural, la zona se ha beneficiado de inversiones en infraestructura turística, y el polo de atracción se ha desplazado hacia experiencias culturales o ecuestres. El presidente de la ADI Țara Făgărașului, Florin Ioani, destaca la importancia de las localidades de Sâmbăta de Sus y Sâmbăta de Jos.
«La localidad de Sâmbăta de Sus es una de las más desarrolladas en cuanto a infraestructura turística. La zona concentra varios objetivos de importancia nacional: el monasterio de Sâmbăta, una auténtica marca espiritual, el castillo de Brâncoveanu, así como numerosas rutas de montaña. En las inmediaciones, en Sâmbăta de Jos, se encuentra la famosa caballeriza de caballos Lipițani. Es la caballeriza más grande del mundo en cuanto a diversidad genética, ya que cría siete de las ocho líneas de sangre de la raza. Otro imán para los visitantes es la carretera Transfăgărășan. La carretera, famosa por sus impresionantes paisajes, ofrece la infraestructura necesaria para atravesar la montaña y es un objetivo prioritario para cualquiera que llegue a la zona».
La diversidad de la oferta turística de la región de Făgăraș se ve respaldada por el multiculturalismo específico de Transilvania. La combinación de elementos sajones y rumanos, así como el desarrollo del turismo activo a través del cicloturismo, completan el panorama. Florin Ioani detalla la riqueza del patrimonio construido y las nuevas oportunidades para los ciclistas.
«Todos los turistas quieren ver también una iglesia fortificada en los pueblos sajones. También tenemos la abadía cisterciense de Cârța, fundada alrededor del año 1200, única en Europa del Este, situada a solo 15 kilómetros del municipio de Viștea. En total, la región cuenta con unos 15 lugares de interés nacional, entre los que se incluyen la fortaleza de Făgăraș, la fortaleza de Rupea y el pueblo de Viscri. Otro punto de interés importante es el Castillo de Barro de Valea Zânelor (Porumbacu), que el año pasado recibió 400.000 visitantes, siendo el segundo lugar más visitado de la zona. Para los amantes del cicloturismo, hemos desarrollado dos rutas importantes. La primera atraviesa la zona montañosa, destacando los pueblos situados al pie de la montaña, y la segunda sigue el curso del río Olt. Esta ruta a orillas del Olt es ideal para observar aves y hacer fotografías, ya que atraviesa una zona lacustre. Las rutas también resaltan la fascinante diversidad étnica del lugar: en la orilla derecha del Olt encontramos pueblos puramente rumanos, que contrastan con los pueblos sajones situados a solo unos kilómetros de distancia. La historia de la convivencia secular entre estas comunidades y las fortificaciones construidas para defenderse de los pueblos migrantes es fascinante para los visitantes».
El encanto de la región no solo se refleja en los monumentos históricos o los paisajes naturales, sino también en la vitalidad de las comunidades locales, que se han negado a abandonar sus antiguas costumbres. Florin Ioani destaca la importancia de este patrimonio inmaterial y explica cómo el ritmo de la vida rural se ha mantenido inalterado durante siglos, desde las prácticas agrícolas hasta las fiestas de la comunidad.
«Lo que realmente define a la región de Făgăraș es la autenticidad de la vida rural. Aquí, las tradiciones pastorales siguen vivas: los rebaños funcionan según antiguas reglas y el pastoreo se realiza «en común», en terrenos sin cercar, en plena comunión con la naturaleza. Los productos locales, como el queso, se elaboran según métodos tradicionales. El calendario de eventos locales es muy rico, con especial énfasis en las fiestas de invierno, donde las tradiciones se conservan con gran devoción. Un ejemplo notable es la «Ceata de Feciori», una costumbre incluida en el patrimonio de la UNESCO».
Más allá de las cifras y los objetivos turísticos puntuales, la región de Făgăraș ofrece a los visitantes un regreso a los orígenes. La conservación del modo de vida pastoral y la protección del patrimonio forestal convierten una simple visita en una exploración de un estilo de vida arcaico, cada vez menos frecuente en Europa. Para terminar, Florin Ioani lanza una invitación a quienes buscan la autenticidad.
«Los más numerosos son los turistas de montaña, muchos de los cuales vienen del extranjero especialmente para recorrer la cordillera de Făgăraș, que tiene unos 60 kilómetros de longitud. Una segunda categoría está formada por los que llamamos «exploradores», turistas que buscan pueblos auténticos, tranquilidad y un estilo de vida conectado con la naturaleza. A estos les impresiona el hecho de que el sistema tradicional de organización del pueblo, con el rebaño de animales y la vida pastoral, siga funcionando, a diferencia de otras zonas industrializadas o densamente pobladas. El patrimonio natural es impresionante: aproximadamente el 40 % de la superficie de la región de Făgăraș está cubierta de bosques, algunos de ellos vírgenes y centenarios, en los que nunca se ha intervenido. Le invitamos a descubrir un lugar de cuento, donde la magia del lugar proviene tanto de las personas como de la naturaleza salvaje. La región de Țara Făgărașului no es solo un destino turístico, sino una experiencia para explorar la auténtica Transilvania».
Por lo tanto, tanto si elige el reto de las cumbres alpinas como la tranquilidad de los pueblos situados a los pies de las montañas, unas vacaciones en Țara Făgărașului se convierten en una incursión en la auténtica Transilvania, inmutable al paso del tiempo.
Versión en español: Monica Tarău