Gorj, un distrito turístico y pintoresco
El distrito de Gorj es un destino fascinante, donde la espiritualidad, el arte moderno y la naturaleza salvaje se combinan en un equilibrio perfecto. Desde las famosas obras de Constantin Brâncuși hasta las espectaculares carreteras que tocan las nubes, Gorj ofrece experiencias memorables para cualquier viajero.
Daniel Onea, 22.01.2026, 11:39
El distrito de Gorj es un destino fascinante, donde la espiritualidad, el arte moderno y la naturaleza salvaje confluyen en un equilibrio singular. Nuestro recorrido comienza en la capital del distrito, Târgu Jiu, una ciudad situada al pie de las montañas, a unos 18 kilómetros de distancia, y uno de los principales polos turísticos del suroeste de Rumanía. El nombre de la ciudad remite a su función original: la de asentamiento mercantil. La zona fue durante siglos una encrucijada comercial clave para el transporte de mercancías entre Drobeta Turnu-Severin, Transilvania y el Danubio. Târgu Jiu aparece documentada por primera vez en 1406 con el nombre de “Jiul”, tomado del río que la atraviesa, y más tarde sería reconocida por su sólida proyección comercial.
En 2026 no se puede hablar del Gorj turístico y pintoresco sin mencionar la ruta “El genio campesino Constantin Brâncuși y el patrimonio cultural del distrito de Gorj”. Fue creada por Laura Dragu Popescu, presidenta de la Asociación Profesional Patronal de Turismo de Gorj, gran conocedora de los recursos locales y promotora activa del turismo de calidad. La ruta propone una mirada que va más allá de los clichés habituales e invita a descubrir la región a través de elementos que entrelazan historia, espiritualidad y arte de un modo original.
«Los objetivos incluidos en la ruta son el Eje Brâncuși, con la Mesa del Silencio, la Puerta del Beso, la Columna del Infinito y la iglesia de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. Continuamos después por la Avenida de los Héroes, el camino que conduce a la Columna del Infinito o Columna sin Fin. En esta ruta se incluyen visitas a la Casa Memorial Constantin Brâncuși de Hobița, al Monasterio de Polovragi, al Monasterio de Tismana, a las Gargantas de Sohodol y a la Casa Memorial Maria Apostol, una apreciada rapsoda popular del lugar. También están incluidos el Monasterio de Lainici y el Museo de Arquitectura Popular de Gorj, en Curtișoara, donde se visita una cula que perteneció a la familia Tătărăscu y que fue trasladada junto con la Casa Mogoș desde Poiana, cerca de Rovinari. Después se visitan en Târgu Jiu la Casa Memorial y el Mausoleo de Ecaterina Teodoroiu.»
Mención especial merece el Monasterio de Tismana, un enclave que atrae no solo por su antigüedad, sino también por su vínculo con la historia financiera de Rumanía. Aquí el visitante puede descubrir el lugar donde fue custodiado el Tesoro del Banco Nacional durante la Segunda Guerra Mundial, un episodio emblemático de preservación del patrimonio nacional. Laura Dragu Popescu ofrece más detalles, subrayando tanto la dimensión espiritual como la histórica.
«El Monasterio de Tismana, profundamente marcado por la espiritualidad, fue fundado por San Nicodim el Santificado de Tismana. Junto al monasterio se encuentra el Museo del Oro, un espacio creado con el apoyo del Banco Nacional. Es un regreso a la historia, al lugar donde se custodió en su día el Tesoro de Rumanía, en años marcados por el sufrimiento del pueblo rumano. Además, en los alrededores del monasterio hay rutas muy hermosas, de hasta tres horas. La más larga dura tres horas y recorre la montaña hasta la cima que conduce a Cioclovina de Sus. De camino al Monasterio de Tismana, a mitad del trayecto, se puede ver la casa memorial de Constantin Brâncuși, una de las grandes figuras nacidas en Gorj.»
La dimensión pintoresca de Gorj se completa con el carácter particular de la zona de Tismana, donde naturaleza y gastronomía crean una atmósfera casi literaria. Para los viajeros que desean experimentar la vida rural de forma auténtica, los festivales locales y los paisajes montañosos ofrecen razones suficientes para una estancia prolongada. Laura Dragu Popescu describe el ambiente especial de este rincón del distrito, donde las tradiciones culinarias siguen siendo un gran atractivo.
«En muchos escritos, los enamorados buscan contemplar la salida de la luna en Tismana. Se dice que la luna se eleva de la forma más hermosa detrás de las montañas que rodean la localidad. La gastronomía en Tismana es singular. Se celebran numerosos festivales. Aquí tiene lugar el Festival de la Trucha, que se organiza siempre en la Anunciación, el 25 de marzo. De manera especial, recomiendo el Monasterio de Tismana y las rutas de montaña señalizadas de su entorno. En este recorrido se puede visitar también la Casa Memorial “Constantin Brâncuși”.»
Otro referente esencial para comprender el espíritu del lugar es el Museo de Arquitectura Popular de Curtișoara. Aquí el visitante entra en un universo de madera y piedra, donde la arquitectura tradicional dialoga con la memoria cultural de grandes artistas. El museo no es solo una exposición al aire libre, sino un espacio vivo donde la historia de antiguas familias de boyardos se entrelaza con los ecos musicales del presente, ofreciendo una perspectiva amplia del patrimonio construido.
«En el Museo del Pueblo de Curtișoara, los turistas pueden descubrir una arquitectura popular específica de la zona. Hay además numerosos elementos que atraen a los amantes de las casas tradicionales. Aquí se realizan tanto excursiones temáticas como producciones musicales. En el recinto del museo hay una casa llamada Casa Gheorghe Zamfir. Se pueden ver objetos que pertenecieron al músico Gheorghe Zamfir. Como curiosidad, dentro de este museo también hay una casa popular, con una arquitectura interesante de la zona del Gilort. En su interior se conservan objetos personales de otros rapsodas populares conocidos en nuestra región. Lo nuevo y lo antiguo conviven en este museo de arquitectura popular tradicional del distrito de Gorj. Está muy cerca, a unos diez kilómetros de Târgu Jiu. La mayoría de los turistas alojados en la ciudad lo visitan. Además, en el camino hacia el museo, a la derecha, se encuentra también la Casa Memorial “Ecaterina Teodoroiu”. Asimismo, a unos 18-20 kilómetros del museo se halla “La Novia del Desfiladero”, uno de los monasterios más hermosos del distrito de Gorj, el Monasterio de Lainici.»
2026 ha sido declarado en Rumanía “Año Constantin Brâncuși”, para conmemorar los 150 años del nacimiento del escultor de Gorj. Con este motivo se organizarán numerosas exposiciones, conferencias, programas educativos y campañas públicas. Y el distrito de Gorj sigue siendo una invitación abierta a la exploración, un territorio donde el genio de Constantin Brâncuși se convierte en la puerta de entrada a un universo cultural mucho más amplio.
Versión en español: Valeriu Radulian