La miscelánea: Las estaciones de montaña de Rumanía más populares entre turistas nacionales e internacionales
Enero es el corazón del invierno. Es el mes en el que las montañas rumanas se cubren de blanco, las estaciones de esquí cobran vida y los turistas, tanto locales como extranjeros, buscan aventura, descanso o simplemente un refugio lejos del ruido cotidiano. En este programa recorreremos las principales estaciones de montaña de Rumanía, conoceremos qué las hace especiales y por qué enero es el momento ideal para visitarlas.
Brigitta Pana, 19.01.2026, 16:30
Antes de hablar de estaciones concretas, es importante entender por qué Rumanía es un destino tan atractivo en enero. El país está atravesado por los Montes Cárpatos, una cadena montañosa extensa y variada que ofrece condiciones ideales para el turismo de invierno. En enero, las temperaturas suelen ser bajas, pero estables, lo que garantiza nieve natural de buena calidad. A diferencia de otros destinos europeos, muchas estaciones rumanas conservan un ambiente auténtico, menos comercial y más cercano a la naturaleza. Aquí, el invierno no es solo deporte; es tradición, paisaje y silencio. Además, los precios suelen ser más accesibles que en los Alpes, lo que convierte a Rumanía en una opción atractiva para quienes buscan una experiencia completa sin gastos excesivos.
Rumanía cuenta con un gran número de áreas dedicadas al esquí. Sin embargo, solo una parte de ellas —entre 15 y 20— puede considerarse realmente relevante desde el punto de vista turístico. En conjunto, el país dispone de unas 183 pistas bien mantenidas, que suman aproximadamente 160 kilómetros de longitud. Comenzamos nuestro recorrido con la estación más conocida y visitada del país: Poiana Brașov. Situada cerca de la ciudad medieval de Brașov, esta estación es considerada el principal centro de deportes de invierno de Rumanía. En enero, Poiana Brașov ofrece un paisaje completamente nevado, con pistas bien mantenidas, instalaciones modernas de transporte por cable y opciones para todos los niveles, desde principiantes hasta esquiadores experimentados. La estación combina infraestructura turística con la belleza natural de los Cárpatos. Más allá del esquí, Poiana Brașov invita a paseos tranquilos, gastronomía local y momentos de descanso frente a chimeneas encendidas. Es un lugar ideal tanto para familias como para parejas o grupos de amigos. Seguimos nuestro viaje hacia el Valle de Prahova, una de las regiones montanas más accesibles desde la capital, Bucarest. Aquí encontramos tres estaciones emblemáticas. Conocida como la “Perla de los Cárpatos”, Sinaia combina elegancia, historia y naturaleza. En enero, la estación ofrece excelentes condiciones para el esquí y vistas espectaculares. La cercanía del famoso Castillo de Peleș añade un valor cultural único a la experiencia. Bușteni es una estación más tranquila, ideal para quienes buscan un ritmo relajado. Es perfecta para familias y para quienes desean disfrutar del paisaje sin la aglomeración de grandes centros turísticos. Azuga destaca por sus pistas homologadas y su tradición en deportes de invierno. En enero, es un destino preferido por esquiadores que buscan calidad.
La región de Transilvania no solo es famosa por su historia y leyendas, sino también por sus estaciones de montaña. Cerca de la ciudad de Sibiu, Păltiniș es la estación de montaña más antigua de Rumanía. En invierno, ofrece un ambiente íntimo, ideal para quienes valoran la tranquilidad y la conexión con la naturaleza. Straja es especialmente popular entre los jóvenes. Con numerosas pistas y un ambiente animado, en enero se transforma en un punto de encuentro para amantes del invierno y la aventura. Situada en los Montes Apuseni, Arieșeni es perfecta para quienes buscan paisajes naturales intactos. Aquí, el invierno se vive de manera sencilla, auténtica y profundamente relajante.
Nos dirigimos ahora hacia el norte del país, donde el invierno tiene un carácter especial. Borșa es una estación en pleno desarrollo, con instalaciones modernas y paisajes impresionantes. Es ideal para quienes buscan novedades y amplitud. Conocida por combinar turismo de invierno y bienestar, Vatra Dornei ofrece esquí, paseos en la nieve y una fuerte presencia de tradiciones de Bucovina. Enero aquí es sinónimo de calma y hospitalidad…Sin embargo, no todas las estaciones están pensadas solo para el deporte intenso. Algunas invitan al descanso. Situada en la Transalpina, Rânca ofrece paisajes abiertos y una atmósfera tranquila. Es un refugio perfecto para desconectar. Pequeña y acogedora, Cavnic es ideal para principiantes y para quienes buscan una experiencia sencilla y cercana. En enero, las montañas están en su máximo esplendor, el turismo no es tan masivo como en otras épocas y el invierno se vive de forma auténtica. Rumanía ofrece una combinación única de naturaleza, tradición y accesibilidad. Viajar a una estación rumana de montaña en esta temporada significa descubrir un invierno real, silencioso, profundo y lleno de contrastes.
Cuando hablamos de turismo de invierno, es interesante observar que no todos los visitantes buscan lo mismo. En Rumanía, las preferencias de los turistas locales y de los extranjeros a veces coinciden, pero otras veces se diferencian claramente, según las expectativas y la experiencia que desean vivir. Para los turistas rumanos, las estaciones más populares suelen ser Poiana Brașov, Sinaia y Azuga. La razón principal es la accesibilidad. Estas estaciones están bien conectadas por carretera y tren, especialmente desde Bucarest y otras grandes ciudades. Además, muchos rumanos regresan año tras año a los mismos lugares, creando una relación emocional con estas estaciones, asociadas a recuerdos familiares y vacaciones de infancia. Poiana Brașov es especialmente apreciada por su infraestructura moderna y por la variedad de pistas, lo que la convierte en una opción segura para todo tipo de público. Sinaia, por su parte, atrae por su elegancia, su entorno natural y la combinación entre esquí y turismo cultural. Azuga es valorada por quienes buscan pistas bien organizadas y un ambiente más deportivo. En cambio, los turistas extranjeros suelen sentirse atraídos por estaciones que ofrecen algo diferente a los grandes centros alpinos. Para ellos, Poiana Brașov sigue siendo un punto de referencia, al ser la más conocida a nivel internacional, pero también destacan destinos como Păltiniș, Arieșeni, Vatra Dornei o Maramureș, en general. Los visitantes extranjeros valoran especialmente la autenticidad, los paisajes menos explotados y el contacto con la cultura local. Para muchos, la experiencia no se limita al esquí, sino que incluye la gastronomía tradicional, las costumbres de invierno, los pueblos de montaña y la hospitalidad rumana. Otro aspecto importante es el equilibrio entre calidad y precio. En comparación con otros destinos europeos, las estaciones rumanas ofrecen servicios competitivos a precios más accesibles, lo que resulta muy atractivo para turistas de Europa Central y Occidental.
En definitiva, mientras que los rumanos buscan comodidad, cercanía y tradición, los extranjeros encuentran en las montañas de Rumanía una experiencia distinta, auténtica y sorprendente, donde el invierno se vive de una manera más natural y menos comercial.