Cuando llega diciembre, Rumanía se transforma. Las ciudades se iluminan, los pueblos cobran vida y las tradiciones antiguas vuelven a sentirse en cada casa.
Los mercadillos navideños se han convertido en uno de los eventos más esperados de la temporada de frío. Con la llegada del invierno, cada vez más ciudades de Rumanía se transforman en lugares de ensueño, donde el ambiente festivo cobra vida gracias a espectaculares instalaciones de iluminación, conciertos y actividades interactivas para todas las edades.
La exposición «Rumanía. La representación de la identidad a través del traje popular en el arte», está abierta al público en la Galería Nacional del Museo Nacional de Arte de Rumanía, desde el 21 de noviembre de 2025 hasta el 8 de febrero de 2026.
La Gran Unión de 1918 se logró mediante la acción conjunta de las élites políticas, militares y culturales rumanas del Reino de Rumania, Besarabia, Bucovina y Transilvania, así como mediante la voluntad popular expresada en asambleas y a nivel local.
Cuando pensamos en el orgullo de un pueblo, no hablamos sólo de banderas o himnos. Hablamos de aquello que hace latir más fuerte el corazón cuando alguien menciona tu país. Y Rumanía, aunque a veces discreta, tiene mucho de qué sentirse orgullosa.
El Santo Apóstol Andrés fue el primer predicador del Evangelio a los geto-dacios, nuestros antepasados en el territorio entre el Danubio y el mar Negro, conocido entonces como Escitia, pero también en los territorios más allá del río Prut, al norte de Dobruja. El santo llegó a nuestro país alrededor del año 55 d. C.
Hoy vamos a hablar de algo que nos preocupa a todos: el futuro del trabajo. Qué profesiones serán las más demandadas, cuáles podrían desaparecer, y cómo se prepara Rumanía para ese cambio.
Estamos en un período de purificación espiritual, pero también de ayuno, en el que los creyentes se abstienen de consumir carne, huevos y productos lácteos, sustituyéndolos por verduras, frutas, cereales y aceite vegetal. Según la tradición popular, esta festividad se considera una frontera entre dos mundos: el de las fiestas y la comida abundante, y el de la moderación, la oración y la purificación del alma. Muchos creyentes acuden a la iglesia ese día para recibir una bendición antes de comenzar el ayuno.
Además de castillos, bosques y leyendas, Rumanía esconde bajo su superficie un universo subterráneo de belleza y misterio. Entre las más impresionantes cuevas hay una que destaca por su historia, su posición única y los secretos que aún guarda: la Cueva Veterani, situada a orillas del majestuoso río Danubio.
Pocos saben que, hace cien años, Rumanía era el segundo mercado productor más grande de Europa, después de Francia, por supuesto. Fue el brillante período de entreguerras, cuando Bucarest era conocida como la Pequeña París, y las marcas francesas de perfumes tenían fábricas aquí, entre los Cárpatos y el mar Negro: Coty, Guerlain, Lubin. La propia reina María de Rumanía fue promotora de la marca Houbigant.
Por primera vez, la capital de Rumanía tiene un mapa centralizado dedicado exclusivamente a sus museos y casas memoriales. Un instrumento esencial, tanto en formato impreso como digital, que acerca el patrimonio cultural de la ciudad al gran público.
En Rumanía, también conocido como «Brumar», Noviembre, el undécimo mes del calendario gregoriano y el último mes de otoño está repleto de tradiciones y costumbres, y los habitantes de los pueblos dividen su tiempo entre el trabajo en el campo y las celebraciones. En algunas regiones, el mes de Brumar también se llama Vinar, porque durante este período se fermentan y filtran los vinos.
En muchos países del mundo, estos días están llenos de flores, velas y recuerdos. El 2 de noviembre celebramos el Día de los Fieles Difuntos, un momento para mirar atrás con ternura y mantener viva la presencia de quienes ya no están. Es un tiempo en que la muerte deja de ser silencio y se convierte en memoria, en canto, en ofrenda
Hay jóvenes que, al aprender música, descubren algo más que un arte: descubren su esencia, quiénes son.
Hace 97 años, en 1928, a las 17:00 h, se inauguró la emisora de radio nacional con el lema «Hola, hola, aquí está Radio Bucarest, Rumanía», el 1 de noviembre.