Los villancicos rumanos tienen una larga y rica historia, estrechamente ligada a las tradiciones y creencias del pueblo rumano. Sus letras hablan de acontecimientos bíblicos, como el nacimiento de Jesucristo, pero también de aspectos relacionados con la vida en el pueblo, amor, amistad, generosidad y solidaridad.
La población de Rumanía seguirá disminuyendo hasta 2080, llegando incluso a reducirse en una cuarta parte con respecto a las cifra de población actual en el escenario más pesimista, según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística
Rumanía se ha consolidado como un destino emergente en el turismo médico. Desde tratamientos dentales de alta calidad hasta terapias termales en balnearios centenarios, Rumanía ofrece una alternativa accesible y profesional para quienes buscan cuidar su salud mientras disfrutan de un viaje inolvidable.
En la edición de esta semana de La miscelánea, viajamos sin pasaporte a una Rumanía primaveral, llena de historia, tradiciones y naturaleza viva.
El huevo ocupa un lugar central en la tradición de la Pascua rumana. Está pintado de rojo y otros colores. La batalla de los huevos el Domingo de Pascua se acompaña del deseo: "¡Cristo ha resucitado!". – “¡Verdaderamente ha resucitado!” En Rumanía hay tres museos de huevos pintados, todos ellos situados en Bucovina.