Parque Nacional de las Montañas Rodna, un espectáculo de naturaleza salvaje
Situado en el norte de Rumanía, en la frontera entre los distritos de Maramureș y Bistrița-Năsăud, es el segundo parque nacional más grande del país. Su importancia mundial fue reconocida en 1979, cuando parte del parque se convirtió en Reserva de la Biosfera de la UNESCO. Para los amantes de la aventura sostenible, el ecoturismo y el turismo ecuestre son formas ideales de explorar la zona.
Daniel Onea, 02.04.2026, 12:50
Hoy descubrimos los atractivos turísticos del Parque Nacional de las Montañas Rodna. Ubicado en el norte de Rumanía, en la frontera entre los distritos de Maramureș y Bistrița-Năsăud, es el segundo parque nacional más grande del país. Su importancia mundial fue reconocida en 1979, cuando parte del parque se convirtió en Reserva de la Biosfera bajo los auspicios de la UNESCO. Para los amantes de la aventura sostenible, el ecoturismo y el turismo ecuestre son formas ideales de explorar la zona. Y, con la llegada de las vacaciones de Semana Santa, los turistas suelen buscar destinos que ofrezcan tranquilidad, paisajes de ensueño y, a la vez, un retorno a los auténticos valores tradicionales. El Parque Nacional de las Montañas Rodna, un puente verde entre los distritos de Bistrița-Năsăud y Maramureș, satisface perfectamente estas necesidades. Aquí, el renacimiento de la naturaleza en primavera coincide con los preparativos para la Semana Santa, ofreciendo a los visitantes una experiencia inolvidable.
A diferencia de otros destinos puramente geográficos, en las montañas de Rodna se prioriza la convivencia entre el ser humano y el medio ambiente. Mihaela Poll, directora de la Administración del Parque Nacional de las Montañas Rodna, ofrece más detalles.
«Las actividades en la zona son múltiples. Aunque es el segundo parque nacional del país, la comunidad es lo primero. Actualmente, hay más de 110 rediles activos, y la trashumancia se ha conservado durante más de 100 años, con personas que llevan sus animales a las montañas cada año. Desde el punto de vista de la belleza natural, la zona es muy rica en flora y fauna. Aquí se puede encontrar de todo, desde los insectos más pequeños hasta osos, lobos y linces. En la cresta de las montañas de Rodna viven familias de marmotas que se pueden ver y oír durante todo el año. Además, en primavera y verano, se pueden observar más de 250 cabras negras. La flora incluye narcisos, en el Claro de los Narcisos, rododendros y plantas endémicas, únicas en el mundo, que solo se encuentran aquí, siendo la más famosa la campanilla de invierno de las montañas de Rodna (Silene nivalis). Al descender por los valles, el paisaje se completa con bosques de hoja caduca y coníferas.»
Así pues, existe una biodiversidad extraordinaria que espera ser descubierta una vez que se derrita la nieve. Si planeas unas vacaciones durante la Semana Santa o en los meses de verano, debes saber que la infraestructura de acceso es amplia y está adaptada a todo tipo de turistas. No necesitas ser un escalador experimentado para disfrutar del aire puro y las vistas alpinas. Aquí tienes las principales puertas de acceso al parque y las rutas más accesibles.
«El acceso a las montañas de Rodna se puede realizar tanto a través del distrito de Bistrița-Năsăud como a través de Maramureș. El acceso más fácil es desde la carretera nacional 18, desde el paso de Prislop, desde donde se puede llegar fácilmente al lago Știol. Desde allí, se puede ascender a la cima de la montaña, al pico Gărgălău, que es una de las rutas recomendadas más fáciles. A la famosa Cascada del caballo se puede llegar fácilmente desde la estación de esquí de Borșa, utilizando el telesilla. También en el límite del parque se encuentra la estación de esquí internacional de Borșa, equipada con un teleférico. Este asciende desde una altitud de 1200 metros hasta los 1600 metros, ofreciendo un hermoso desnivel y un paisaje extraordinario sobre el Parque Nacional de las Montañas Rodna, y también sobre el Parque Nacional de las Montañas de Maramureș, con el que limita.»
Además del espectáculo de las tierras altas, la Semana Santa es el momento ideal para descubrir el patrimonio cultural de los pueblos al pie de las montañas. Durante las festividades, las comunidades locales se visten con trajes tradicionales y se invita a los turistas a asistir a las misas en las famosas iglesias de madera de Maramureș o a admirar la orgullosa indumentaria de los habitantes de Năsăud. Se trata de una singular fusión entre la conservación de la naturaleza y la preservación de la identidad nacional, un esfuerzo constante, como explica Mihaela Poll, directora de la Administración del Parque Nacional de las Montañas Rodna.
„Más allá de la belleza natural y la conservación de la biodiversidad, la administración del parque participa activamente en la preservación de las tradiciones. Tanto en Bistrița como en Maramureș, el traje tradicional es un elemento distintivo. Un ejemplo es el sombrero de pavo real de Bistrița-Năsăud, típico de los pueblos de Salva, Năsăud y Rebrișoara, que poseen propiedades dentro del parque. En cada municipio vecino, se pueden encontrar artesanos locales trabajando: desde la confección de trajes tradicionales y sombreros de pavo real, hasta la tonelería y la carpintería. En la zona de Maramureș, son conocidos los artesanos que construyen casas tradicionales y monasterios emblemáticos. La oferta gastronómica también es abundante, garantizando a los turistas nacionales e internacionales que no se irán con hambre. Durante el verano, los visitantes pueden comer en los rediles, incluyendo rediles pedagógicos certificados, como el de Putredu Moară, donde también se realizan campamentos para niños.”
Un aspecto fascinante del turismo en el Parque Nacional de las Montañas Rodna es su carácter interactivo. No eres un simple espectador, sino que puedes formar parte de la historia del lugar. Las artesanías no solo se exhiben en escaparates, sino que están vivas, practicadas a diario por los lugareños, quienes con gusto comparten sus secretos.
„La interacción con los artesanos locales está al alcance de los turistas, ya que la mayoría trabaja desde casa y recibe a los visitantes con gran afecto tras una simple llamada telefónica. Asimismo, la administración del parque organiza talleres en su sede en la ciudad de Rodna. Allí, desde hace unos tres años, los empleados han creado un pequeño museo con objetos traídos de sus propios hogares. La colección incluye objetos antiguos y modernos, desde herramientas hasta trajes típicos y un telar.”
Los turistas pueden consultar la página web oficial del parque, parcrodna.ro, para comprobar el estado de los senderos y las normas de acceso. Tanto si vienes a hacer senderismo como a pasar las vacaciones de Semana Santa, el Parque Nacional de las Montañas Rodna te espera con las puertas abiertas.
(versión en español: Simona Sarbescu)