La inflación a la baja
La inflación desciende dos puntos porcentuales, pero la presión sobre los precios se mantiene, sobre todo en los servicios y la energía.
Ştefan Stoica, 14.09.2026, 12:00
La inflación en Rumanía ha descendido significativamente en agosto, pasando del 8,16% al 6,17%, lo que supone una nueva reducción importante tras la caída de más de dos puntos porcentuales registrada el mes anterior. Según explican los expertos, este descenso se debe principalmente a que el efecto de la subida del IVA de agosto del año pasado ya no se tiene en cuenta en la base de comparación.
No obstante, también señalan que la reducción de la inflación no implica que haya desaparecido la presión sobre los precios. De hecho, en agosto los precios fueron, de media, un 0,22% más altos que en julio, y desde principios de año el aumento es del 4,6%.
Existen diferencias importantes entre las distintas categorías. Los alimentos son solo un 2,6% más caros que en agosto del año pasado e incluso se han abaratado, de media, con respecto a julio. El factor estacional ha influido: la fruta fresca es más de un 18% más barata que hace un año, las patatas, aproximadamente un 15%, y las hortalizas también tienen precios más bajos.
Por otro lado, el precio del café ha subido un 15 %, el de los huevos casi un 11 % y el de la carne de vacuno un 8,5 %. En el caso de los servicios, el aumento anual de los precios se mantiene por encima del 11 %, muy por encima de la inflación general. Los alquileres registran el mayor incremento, de casi un 40 %, y las tarifas del agua, el alcantarillado y la recogida de basuras han subido un 14 %.
También se han registrado subidas importantes en las suscripciones de televisión, las reparaciones de automóviles y el transporte por carretera. Los servicios son el componente más lento de cualquier proceso desinflacionista, ya que en ellos se incluyen los salarios, los alquileres comerciales y los contratos anuales. El hecho de que se encarezcan, incluso en dos dígitos, en un mes en el que el índice general ha bajado al 6,2 %, indica que la presión subyacente no ha desaparecido, advierten los analistas financieros.
Los combustibles han experimentado las mayores subidas de precio con respecto al año pasado: el gasóleo es casi un 35 % más caro que en agosto del año pasado y la gasolina, más de un 25 %. Solo en un mes, sus precios han subido más de un 6 %. Por el contrario, la electricidad es menos de un 2 % más cara que hace un año, tras las subidas mucho más acusadas registradas anteriormente, y el gas es ligeramente más barato.
Según los expertos, la evolución impredecible de los mercados energéticos podría invertir la tendencia a la baja de la inflación. El primer ministro interino, Ilie Bolojan, afirma que los resultados de los esfuerzos realizados por toda la sociedad comienzan a hacerse visibles a través de la disminución de la inflación y del déficit presupuestario, así como del aumento de la inversión pública. Bolojan considera que la caída habría sido aún más acusada si los precios de los combustibles no se hubieran visto sometidos a la presión de la crisis mundial.
A medida que esta presión vaya disminuyendo, cabe esperar que su efecto sobre los precios en las gasolineras se reduzca, opina el jefe del Ejecutivo. La misión esencial del futuro Gobierno es consolidar los esfuerzos realizados hasta ahora por la sociedad y continuar por este camino para aprovechar plenamente el enorme potencial de Rumanía, ha declarado el primer ministro.
Versión en español: Victoria Sepciu