Se mantiene el precio máximo del gas para la población
El Gobierno rumano ha aprobado un decreto ley por el que se limitan los precios del gas natural para los consumidores domésticos
Roxana Vasile, 06.03.2026, 10:28
A partir de la experiencia de la liberalización total del mercado de la electricidad, el pasado 1 de julio de 2025, cuando los precios de la electricidad se duplicaron o incluso triplicaron, los rumanos temían que se repitiera el mismo escenario con el gas natural.
En concreto, la liberalización total del precio del gas debería entrar en vigor el 1 de abril de 2026, y el Gobierno de coalición cuatripartito de Bucarest parecía decidido a no prorrogar el sistema de limitación de precios introducido durante la pandemia de COVID-19 y prorrogado hasta ahora. El precio final pasaría a ser el establecido en los contratos de suministro, dependiendo de la evolución del mercado. El único consuelo para los consumidores domésticos era que, con la llegada de la primavera, el consumo cada vez menor les habría protegido, hasta el próximo invierno, de pagar facturas exorbitantes también por el gas.
Sin embargo, los gobernantes cambiaron de opinión y el jueves aprobaron un decreto ley según el cual los precios del gas natural para los consumidores domésticos se mantendrán, después del 1 de abril, durante un año más, en el nivel máximo vigente hasta ahora (0,31 leus / kilovatio hora).
Tres razones llevaron a esta decisión. En primer lugar, la liberalización puede llevarse a cabo sin sobresaltos cuando existe una gran oferta en el mercado, y el año que viene Rumanía se convertirá en el mayor productor de gas natural de la Unión Europea, ya que comenzará la extracción en el perímetro Neptun Deep del mar Negro.
En segundo lugar, debe garantizarse la previsibilidad económica y social, en particular mediante la reducción de la tasa de inflación, y en tercer lugar, el país debe protegerse de las fluctuaciones de los precios en los mercados mundiales de la energía causadas por la nueva guerra en Oriente Medio.
Según el primer ministro Ilie Bolojan, dado que, debido a la situación en el Golfo, los precios del combustible están sufriendo cambios, cualquier aumento tendría un impacto importante en el bolsillo de los ciudadanos:
«Nos encontramos en una situación en la que, aunque la Unión Europea o Rumanía no dependen en gran medida del suministro de la zona, sin embargo, debido a que los precios del gas y el combustible en estos mercados se fijan a nivel mundial, inevitablemente hay efectos marginales que nos afectan y, allí donde podemos influir de manera significativa, como en el mercado del gas, donde tenemos cierta independencia energética, era normal que lo hiciéramos».
Mientras tanto, el Ministerio de Energía también está trabajando para encontrar soluciones que apoyen a las empresas rumanas en este contexto internacional. Al mismo tiempo, el Gobierno tiene la intención de presentar, antes de que finalice este mes, un plan que permita reducir los precios de la electricidad, por ejemplo, aumentando la capacidad de almacenamiento o mediante programas de inversión. De nuevo, el primer ministro Ilie Bolojan:
«El aumento de la capacidad de almacenamiento nos permitirá reducir un precio que es muy elevado en las horas punta, de modo que, en general, tendremos una energía más barata».
En el ámbito gubernamental también se está debatiendo cómo limitar los efectos sobre el coste del abastecimiento de gasóleo y gasolina.
Versión en español: Antonio Madrid