El programa “CRESC”: educación y terapia a través de la danza
La asociación AREAL DANS continúa desarrollando en 2026 el programa «CRESC», que combina danza, arte, educación, investigación y salud, incluyendo eventos de bienestar, conferencias y acciones escénicas
Ion Puican, 31.01.2026, 12:54
A partir del mes de febrero de este año, la danza contemporánea se convierte en un espacio de encuentro entre arte, educación y salud. AREAL DANS propone al público general y a los profesionales una serie de eventos integrados en el programa “CRESC”, una iniciativa plurianual que conecta creación artística, educación, salud e investigación, utilizando la danza y la terapia a través de la danza como herramientas de inclusión, acompañamiento y cambio para personas con necesidades especiales. Qué representa este proyecto para AREAL DANS lo explica Valentina de Piante, codirectora del programa “CRESC” y profesora de la UNATC, la Universidad Nacional de Arte Teatral y Cinematográfico de Bucarest:
«El proyecto “CRESC” nace de la trayectoria de nuestros trabajos anteriores, pero también de una proyección hacia un futuro que ahora empezamos a construir, a sembrar, siendo muy conscientes de lo importante que es que este sueño continúe en las próximas generaciones. Por eso, para nosotros fue fundamental trabajar en la universidad en la que doy clases, en colaboración con la Universidad de Psicología y Ciencias de la Educación, para formar a estudiantes en programas de inclusión social. Programas que parten de algo muy simple: cómo nos percibimos, cómo nos percibimos a nosotros mismos, cómo logramos construir un espacio común de creatividad, de movimiento y de danza a través de la escucha y del desarrollo de una sensibilidad particular.»
Valentina de Piante detalla además cómo dialogan la danza, la educación somática y la terapia dentro del programa “CRESC”:
«Dentro del proyecto CRESC, y en cierto modo esto es una novedad, se convierten en instrumentos de creatividad, de expresión, de autoconocimiento y de toma de conciencia entre el artista, el estudiante, el psicólogo, el terapeuta y las personas con necesidades especiales. A partir de estos conocimientos procedentes del ámbito somático, promovemos la introspección y una mayor conciencia del modo en que funcionamos como un sistema integrado de cuerpo, mente, relación, afectividad y memoria. Y desde ahí logramos construir una relación creativa, atenta y sensible con niños con necesidades especiales y con adultos que tienen un diagnóstico.»
La profesora Valentina de Piante explica también cómo entiende el papel de la danza en los procesos terapéuticos:
«Desde nuestro punto de vista, la danza y el movimiento deberían ocupar un lugar central en los procesos de acompañamiento. Son un medio a través del cual la persona puede descubrirse, sorprenderse, reconocerse y, sobre todo, recuperar la alegría de estar y de crear junto a otros.»
La psicóloga Loredana Larionescu se refiere a los retos de integrar este tipo de enfoques en el sistema médico actual:
«Es importante abordar la relación mente-cuerpo desde una perspectiva terapéutica en el marco de encuentros académicos como la Conferencia “CRESC” de este otoño, porque sigue siendo una especie de elefante en la habitación. Todavía queda un largo camino por recorrer hasta una integración real de la terapia a través de la danza en el sistema médico de Rumanía. El entusiasmo es grande y la necesidad es evidente, pero aún no están claramente definidos los pasos que deben darse para que estos perfiles profesionales sean incorporados de verdad a las estructuras de las instituciones médicas y de atención social. Se trata, en primer lugar, de establecer estándares de formación y, después, criterios claros de selección, para finalmente poder implementar y presupuestar estos puestos.»
Cristina Lilienfeld, codirectora de AREAL DANS, se dirige al público que aún no está familiarizado con la danza contemporánea, al que también se dirige el programa “CRESC”:
«Para mí, la danza contemporánea es una vía extraordinaria de autoconocimiento. Una forma de conectar con partes importantes de mí, de nuestro yo, de una manera muy sutil, a veces más lúdica, la mayoría de las veces muy profunda. Los enfoques somáticos sitúan en primer plano el diálogo interior entre cuerpo y mente y nos ayudan a redescubrir recursos creativos, partes de nosotros que quizá no estaban visibles, de las que tal vez no éramos conscientes: fuerza, alineación… Mi mensaje para el público es que solo experimentando a través del cuerpo podemos comprender de verdad la danza contemporánea. Creo que podemos confiar en nuestro cuerpo y en el hecho de que, a veces, entiende tan bien como nuestra mente, o quizá incluso mejor, la dirección en la que podemos avanzar.»
Entre febrero y noviembre de 2026, el programa “CRESC” incluirá conferencias, talleres, instalaciones artísticas y programas educativos. Finalmente, Cristina Lilienfeld explica qué se proponen los organizadores con este proyecto:
«A través de las acciones escénicas, los talleres, las conferencias y, en general, las experiencias pensadas para el público dentro del proyecto “CRESC”, nuestro objetivo es crear puentes de comunicación y de empatía entre categorías vulnerables, como personas con diagnóstico psiquiátrico, niños con discapacidades, personas procedentes de entornos desfavorecidos y el público en general. Creemos que, ante todo, se trata de un llamamiento a la empatía, y esperamos que el público abra su mente y su sensibilidad hacia ella.»
Versión en español: Valeriu Radulian