Deva, historia y turismo en el oeste de Rumanía
Situada en el oeste de Rumanía, la ciudad de Deva es un destino turístico de referencia, dominado por una espectacular fortaleza medieval y por el Palacio Magna Curia. La ciudad ofrece una combinación armoniosa entre el descubrimiento del patrimonio histórico, las modernas instalaciones de ocio y una variada agenda cultural. Su ubicación geográfica la convierte en un punto de partida ideal para visitar atracciones importantes, como el Castillo de los Corvin y la antigua capital Sarmizegetusa Regia.
Daniel Onea, 11.06.2026, 12:19
Situada en el oeste de Rumanía, la ciudad de Deva es uno de los principales destinos turísticos de la región, dominada por una espectacular fortificación medieval y por el Palacio Magna Curia. La ciudad combina patrimonio histórico, modernas instalaciones de ocio y una variada oferta cultural. Su ubicación geográfica la convierte además en un excelente punto de partida para visitar grandes atractivos de la zona, como el Castillo de los Corvin y la antigua capital dacia de Sarmizegetusa Regia.
Para descubrir los principales lugares de interés, conversamos con Cristian Fodor, director del Centro Cultural «Drăgan Muntean» de Deva, quien propone comenzar el recorrido por el símbolo más representativo de la ciudad.
«La visita comienza, por supuesto, por la Ciudadela de Deva, símbolo de la ciudad y una de las fortificaciones medievales más importantes de Transilvania. Construida sobre una impresionante colina de origen volcánico, a casi 380 metros de altitud, la ciudadela domina desde hace siglos el valle del Mureș y ofrece una de las panorámicas más espectaculares del oeste de Rumanía. Está documentada desde 1269. El sendero peatonal que asciende hasta la fortaleza atraviesa la reserva natural de la colina de la Ciudadela y permite admirar el paisaje y la vegetación característicos de la zona. La visita a la fortaleza, con sus bastiones, murallas y miradores, requiere aproximadamente dos horas. Desde lo alto se disfruta de una magnífica vista sobre Deva, el valle del Mureș y los montes Poiana Ruscă, una de las experiencias turísticas más atractivas del distrito de Hunedoara.»
Tras descender de la fortificación, el recorrido continúa de forma natural a los pies de la colina, en el casco histórico de la ciudad. Allí, la arquitectura revela nuevos capítulos de la historia de Transilvania, explica Cristian Fodor.
«Se trata de un edificio emblemático de Deva, construido en estilos renacentista y barroco, que alberga el Museo de la Civilización Dacia y Romana. Allí los visitantes pueden descubrir la fascinante historia de la región, desde la civilización dacia y la conquista romana hasta la Edad Media y la época moderna. Muy cerca se encuentra también Magna Curia, conocido igualmente como Palacio Bethlen. Es el monumento histórico más antiguo conservado en Deva y su arquitectura renacentista y barroca lo convierte en uno de los principales referentes culturales de la ciudad. Asimismo, junto al Palacio Magna Curia se encuentra el Palacio de Justicia. Construido en 1897 también en estilo barroco, se conserva hasta nuestros días. Fue concebido como sede judicial y mantuvo esa función hasta 1963. Hace dos años fue restaurado y reabierto para el mismo propósito.»
Más allá de la actividad turística diurna, la ciudad conserva su encanto también al caer la noche. El patrimonio arquitectónico y los lugares de culto adquieren entonces una dimensión especial.
«Durante las tranquilas noches de Deva, las iglesias de la ciudad muestran una belleza singular gracias a la iluminación arquitectónica. Las fachadas, las torres y los detalles ornamentales emergen de la oscuridad y revelan a los visitantes el refinamiento de edificios que han preservado a lo largo del tiempo la fe, la historia y el arte. Desde la catedral de la Dormición de la Virgen María, realzada por la iluminación arquitectónica, hasta la elegante Iglesia Reformada de Deva, cada templo revela al anochecer una identidad propia. Para quienes llegan a nuestra ciudad después de la puesta de sol, estas iglesias son mucho más que monumentos. Bajo una iluminación discreta, la arquitectura adquiere una nueva expresividad y la ciudad muestra una de sus facetas más bellas, invitando a la contemplación, la admiración y el descubrimiento.»
Deva no es solo un destino turístico en sí mismo, sino también una excelente base para explorar el conjunto del distrito de Hunedoara. A poca distancia se encuentran monumentos de relevancia europea y espacios naturales de gran valor.
«A unos veinte minutos en coche se encuentra el Castillo de los Corvin, considerado uno de los monumentos medievales más espectaculares de Europa. Su arquitectura gótica, el puente de acceso, la sala de los Caballeros y las numerosas leyendas que lo rodean lo convierten en una de las atracciones turísticas más fotografiadas y apreciadas de Rumanía. Muy cerca se encuentra también el zoológico, una excelente opción para familias con niños y para quienes desean pasar unas horas en un entorno agradable. A tan solo quince minutos en coche de Deva se encuentra el Parque Dendrológico de Simeria, uno de los más antiguos y valiosos de Rumanía, con casi trescientos años de historia. Con una superficie de setenta hectáreas, alberga más de 2.100 especies y variedades de árboles y arbustos procedentes de Rumanía y de distintas regiones del mundo, por lo que está considerado un monumento de la naturaleza y del arte paisajístico.»
La oferta turística de la región se extiende también a propuestas pensadas para los visitantes más jóvenes. Al sur de Deva, la región de Hațeg ha desarrollado diversas atracciones centradas en el extraordinario patrimonio paleontológico de la zona.
«Para las familias y quienes viajan con niños, la región de Hațeg ofrece atractivos excepcionales, como el Geoparque Internacional UNESCO de la Región de Hațeg, conocido por los hallazgos de dinosaurios enanos únicos en el mundo. Allí pueden visitarse la Casa de los Dinosaurios y otros puntos temáticos dedicados a la fascinante historia geológica de la región. También puede visitarse Dinosaur World Transylvania, un espacio de ocio donde los turistas pueden disfrutar de actividades que van desde montar dinosaurios y observar bisontes americanos hasta participar en el ordeño de ovejas, todo ello en un impresionante parque temático de cien hectáreas. Los visitantes pueden recorrer la tirolina más larga del país, contemplar bisontes americanos, gamos y burros, además de participar en actividades agrícolas. Los niños tienen la oportunidad de montar veintidós dinosaurios enanos, mientras que los más valientes pueden subirse a tres dinosaurios de tres metros y medio de altura, reproducidos a tamaño natural y expuestos al aire libre.»
Ya sea para los apasionados de la historia antigua y medieval, para quienes prefieren los paseos por la naturaleza o para las familias que buscan actividades educativas, Deva y sus alrededores reúnen todos los ingredientes para unas vacaciones completas. La buena infraestructura turística, las cortas distancias entre los principales atractivos y la diversidad de experiencias convierten esta región en un destino acogedor que recibe visitantes durante todo el año.
Versión en español: Valeriu Radulian