La «Via Eminesciana»
El poeta Mihai Eminescu, figura emblemática de la cultura rumana, puede considerarse también un nexo de unión entre los rumanos, tal y como nos propone Camelia Manea, profesora titular de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Politécnica de Bucarest, cuando nos invita a descubrir una posible Via Eminesciana.
Ana-Maria Cononovici, 23.06.2026, 18:05
Viajera experimentada, la propia Camelia Manea ha estado a menudo en los lugares por los que también pasó Mihai Eminescu, en busca de testimonios actuales de su paso por esos parajes. ¿Por qué una Via Eminesciana? Camelia Manea, profesora titular de la Facultad de Ciencias de la Educación:
«Me di cuenta de que deberíamos conmemorar los acontecimientos que tuvieron lugar hace años, probando esta idea innovadora; en Rumanía no contamos con rutas culturales. En el extranjero existe esta bonita tradición de rendir homenaje a las personalidades y a esas pequeñas paradas que hicieron por el mundo. Es una ruta que une los corazones de los rumanos. Este año se cumplen 160 años del viaje iniciático del escritor de Chernivtsí (Cernăuţi) a Blaj. Eminescu emprendió el viaje en un contexto bastante adverso para un niño de 16 años: el 24 de enero del calendario antiguo de 1866 fallece Aron Pumnul; sus compañeros y, sobre todo, Eminovici —tal y como firmaba en aquel momento— publican un folleto titulado “Las lágrimas de los alumnos del instituto ante la tumba de su querido profesor”. También en 1866, el 25 de febrero, se produce el debut de Iosif Vulcan en la revista Familia, en Pest, con el poema «De-aş avea» (Si tuviera). Vulcan publica el poema bajo el nombre de Eminescu, manifestando desde el principio su desacuerdo con el sufijo patronímico eslavo. Mientras tanto, la revista Familia había enviado doce poemas y, ya desde entonces, se vislumbraba el destino de un gran mensajero de la cultura rumana».
¿Qué paradas habría en esta Via Eminesciana? Camelia Manea:
«He recorrido este camino, en algunos tramos, varias veces, impulsada también por esta curiosidad, y me he encontrado viajando por los pueblos de Bucovina, desde Chernivtsí hacia el sur, pasando por Scorojineni, Crasna, Vicov, Marginea y Solca, ¡lugares míticos, de una belleza extraordinaria! ¡La parada en Gura Humorului es extraordinaria! Seguí hasta Câmpulung Moldovenesc y, después, a Vatra Dornei. Es muy interesante que Eminescu demostrara una madurez extraordinaria: se marchó de Chernivtsí porque ya no podía continuar sus estudios y quería ir a Blaj para presentarse a los últimos exámenes. ¿Cómo viajó? ¿Dónde se alojó? No hay muchos testimonios. Eminescu pasó por Gura Humorului, donde pudo visitar el monasterio de Humor, y estuvo en Voroneţ, en la fundación de los príncipes Alejandro el Bueno y Esteban el Grande. Câmpulung también resulta encantador por el mercado que se extiende a lo largo del río Moldava y por las hermosas casas en las que se alojó. Una leyenda local cuenta que Mihai Eminescu se hospedó en casa de un campesino de Sadova, donde recopiló folclore. Estuve en Sadova y, efectivamente, la gente es extraordinaria: allí, si tienes sed y ven que no eres de la zona, acuden a la puerta con una taza de agua. Hoy en día, en Câmpulung Moldovenesc hay una calle que lleva el nombre del poeta; en el parque se ha colocado un busto, obra del escultor Ioan Lucian Murnu, y en el pedestal de piedra están grabados tanto el nombre del poeta como versos del poema En Bucovina».
¿Qué otros lugares se podrían incluir en la Via Eminesciana? De nuevo, Camelia Manea:
«La siguiente parada es Vatra Dornei. Aquí también encontramos un busto de Mihai Eminescu, obra de Ion Ionescu. El nombre de la localidad de Vatra Dornei aparece mencionado en el poema Doina; hacia 1875, Eminescu quedó profundamente marcado por este viaje. Hoy en día, observamos que en todas estas localidades por las que pasó hay bustos, calles, parques y placas conmemorativas que recuerdan la Via Eminesciana. Y sería una lástima no intentar conmemorar este camino, que une, como decíamos, el alma de los rumanos de Bucovina —incluidos aquellos que permanecen más allá de las fronteras del país— y la de los rumanos de Transilvania, desde el corazón de Ardeal».
Al recorrer la Via Eminesciana, de hecho, nos encontramos con figuras destacadas que han dejado huella en la historia de la cultura del pueblo rumano.
Versión en español: Antonio Madrid