¡Topolino cumple diez años!
Hoy volvemos a hablar de una asociación que ya nos había llamado la atención en el pasado: «Topolino, Asociación Tudor Alexandru», o «Topolino, TU Asociación», una organización no gubernamental de carácter benéfico cuyo objetivo es mejorar las condiciones de vida y la adaptación social de los recién nacidos hospitalizados y de los niños abandonados, con el fin de aumentar su calidad de vida y la de sus familias.
Ana-Maria Cononovici, 28.04.2026, 12:07
Muchas personas se enfrentan a dificultades al dar a luz a sus hijos, pero pocas dedican después su vida a causas sociales. Simona Grigoraş Olaru comenzó su andadura como madre pasando por cinco hospitales con su bebé durante los primeros meses de vida. Es la impulsora del proyecto Topolino y de todo lo que se ha creado bajo este nombre en los diez años desde su fundación, y nos ha contado:
«Topolino significa “ratoncito” en italiano. Así es como el personal médico de Italia llamaba cariñosamente a mi pequeño, porque dependía de una cánula, un “bigotito” de oxígeno. Después me di cuenta de que Topolino es el nombre de una misión que asumí hace diez años, cuando, sin darme cuenta, en una de las noches de guardia (no soy médico, pero hice muchas guardias, durante meses, para estar al lado de mi hijo) le hice una promesa a Dios: que ayudaría todo lo que pudiera y haría mucho bien allá donde fuera».
Una vez que aprendió a ser madre y se acostumbró a este papel junto a su hijo, tras superar el largo camino de los retos médicos iniciales, Simona Grigoraş Olaru se dio cuenta de cuál es la mayor necesidad de las madres, o de los padres que atraviesan dificultades médicas con sus hijos recién nacidos, y definió su papel:
«Se lo digo con toda sinceridad: en estos años en los que he reflexionado sobre todas las emociones y todos los momentos difíciles que he vivido, he comprendido que, si otros antes que yo hubieran cambiado algo, por pequeño que fuera, en la medida en que estuviera en sus manos, quizá mi hijo habría tenido más posibilidades de no pasar por lo que pasó, de no ser un caso de estudio de cuarto curso de Medicina y de no ser el único superviviente en todo el país con los complicados diagnósticos que le pusieron. ¡Es un milagro que esté conmigo y que lleve una camiseta con la inscripción Topolino! En los últimos años me han llamado “navegadora pediátrica”, navegadora en el mundo médico, precisamente porque he asumido el papel de guiar también a otros padres y pacientes del ámbito pediátrico a través del laberinto… de la muerte, en la mayoría de los casos, para que vean la luz al final del túnel».
Y dado que los proyectos de Topolino para proteger a los más vulnerables dependen del apoyo de amigos o socios, siguiendo el lema Uno para todos y todos para uno, se anima tanto a particulares como a empresas a colaborar con la asociación.
Sus amigos han crecido de forma orgánica, al igual que las iniciativas de apoyo a los niños, que se han ido diversificando. Se ha llegado a los 68 voluntarios de Topolino en 10 años, que forman parte del rompecabezas actual de los Navegantes. Diez años en los que quienes se han unido han navegado primero hacia sí mismos, para luego, al comprender su misión, lograr, con gratitud, dejar un lugar mejor por donde pasan, ofrecer experiencia, amabilidad y perspectivas.
Simona Grigoraş Olaru ha anunciado que, si hace diez años se lanzó el lema Con un poco de cada uno, LOGRAMOS llegar al mayor número posible de niños, ahora el lema de Topolino es La prevención salva vidas, y la educación marca la diferencia. Simona Grigoraş Olaru nos ha contado:
«El 3 de abril celebramos los 10 años de Topolino, Asociación Tudor Alexandru, 10 años que pasamos en el salón de la Fundación Juvenil del Ayuntamiento de Bucarest, donde celebro 10 años de hacer el bien. Y, como bien me dijo una mamá cuando estábamos en la unidad de cuidados intensivos neonatales: no solo mostramos la luz al final del túnel, ¡sino que iluminamos el túnel!»
Y para entender cómo funcionan las iniciativas de Topolino, os pondremos como ejemplo una de las últimas convocatorias. Una semana antes de Pascua, se organizó una visita a los niños del orfanato de Perișoru (distrito de Călărași), para cumplir la promesa hecha en Navidad. Es decir, que vendrían los motociclistas (muchos de los amigos de Topolino, incluida la impulsora del proyecto, que utiliza motocicletas para desplazarse más eficazmente por la ciudad), que harían una barbacoa en el patio y que todos pasarían juntos un día inolvidable.
Se solicitó la ayuda de voluntarios, entre ellos peluqueros o personas que supieran manejar las tijeras para cortar el pelo a los niños, así como donaciones de ropa y calzado y dinero para preparar la barbacoa, además de paquetes con material educativo, productos de higiene, dulces y fruta. De este modo, 72 niños pudieron disfrutar de unos momentos de vida tal y como suele ser habitual.
Simona Grigoraş Olaru y Topolino, Asociación Tudor Alexandru han cumplido 10 años transformando los sentimientos de rebelión, desesperación y esperanza en confianza, deseo, fe y voluntad.
Versión en español: Antonio Madrid