¡Siempre joven de corazón!
Hace unos años, las publicaciones de una mujer mayor atrajeron a muchísima gente. Entonces, a su hija se le ocurrió la idea de crear una comunidad que, al fijarse en la edad de los seguidores más asiduos, rebautizó como Comunidad 50 Plus. Y desde entonces surgió también el deseo de reunirse y socializar.
Ana-Maria Cononovici, 14.04.2026, 13:50
Hace unos años, las publicaciones de una mujer mayor atrajeron a muchísima gente. Entonces, a su hija se le ocurrió la idea de crear una comunidad que, al fijarse en la edad de los seguidores más asiduos, rebautizó como Comunidad 50 Plus. Y desde entonces surgió también el deseo de reunirse y socializar.
Así, Veronica Oancea, fundadora de esta comunidad, empezó a organizar eventos a petición de sus seguidores, tal y como nos contó:
«Una comunidad de personas en la segunda etapa de la vida, llenas de ganas de vivir y de ganas de probar cosas nuevas, de experimentar todo tipo de actividades, que aún desean aprender, seguir siendo útiles y seguir siendo ellas mismas en sus vidas y en las de sus hijos. No fuimos nosotros quienes atrajimos a la gente, fueron ellos quienes nos pusieron a trabajar, nos dieron cosas que hacer y mantuvimos esa idea. Todo lo que hacemos surge de lo que nos piden las personas; ellas aportan ideas, esa idea de interactividad, de implicarlas, de construir en la dirección que ellas desean y, en ningún caso, de obligarlas a seguirnos. Tenemos un taller de digitalización; la semana pasada tuvimos uno sobre ChatGPT, fue muy divertido, o aprendemos inglés para viajar, un inglés que necesitan cuando se van de excursión. Son personas muy viajeras, que han viajado mucho y les gusta ser autónomas, y entonces nosotros les ayudamos».
Y como conocí a varios representantes de esta comunidad en una fiesta organizada para ellos, Veronica Oancea, fundadora de la Comunidad 50 Plus, nos explicó:
«Ahora estamos en una sala en la que hay muchísima gente que ha venido a bailar y a socializar. Es un tipo de evento en el que fomentamos la interacción entre ellos y el contacto directo, para que amplíen el número de personas que conocen, ya que en esta etapa de la vida la soledad es muy agobiante. Organizamos viajes, colaboramos con los principales operadores turísticos y les ofrecemos descuentos, además de recomendarles a qué agencias acudir. Tenemos un grupo que se va a China ahora, en mayo, 20 personas. ¡Se conocen entre ellos! Es una experiencia totalmente diferente cuando se viaja en grupo con gente conocida. Organizamos talleres de movimiento, llamados Mente y Cuerpo, donde tenemos un área de desarrollo personal, pero también hacemos yoga, zumba y taichí. Y como la autenticidad es muy importante para nosotros, todas las entrenadoras son mujeres del grupo 50 Plus, todas tienen más de 50 años, la profesora de taichí tiene más de 70 años y todas están muy en forma y son un ejemplo para las demás mujeres. En nuestro grupo, alrededor del 70% son mujeres. Queremos atraer a más hombres, pero no conseguimos hacerlo».
Aunque el número de hombres que se unen al grupo parece ser menor, en la fiesta los más veteranos eran hombres y estaban llenos de entusiasmo. De nuevo al micrófono, Veronica Oancea:
«Tenemos personas de unos 50 años, y de 60, 70, 80; pero esta noche nos acompaña uno de nuestros miembros de más edad, de 95 años, que llegó a nosotros a través de una antigua alumna, miembro de la comunidad, que se jubilará pronto. Vinieron juntos y ahora se unen a nosotros con bastante frecuencia. Es una persona muy presente y un ejemplo para todos los demás de cómo se puede ser valiente y estar lleno de vida a esta edad».
Eugen Drumen, de 72 años, uno de los asistentes a la fiesta, dejó de bailar y nos contó que se había enterado de la existencia de este grupo gracias a una amiga, que le dijo:
«Vete a la Comunidad 50 Plus, te lo pasarás genial. Y vinimos aquí y… es fantástico, ¡qué te voy a decir! ¡Nos sentimos de maravilla! Llevo viniendo desde diciembre hasta ahora. ¡Y pienso venir hasta que cumpla los 100!»
A continuación, se unieron a nuestra conversación dos mujeres. Ileana tiene 58 años y nos habló de su experiencia en la Comunidad 50 Plus:
«Llevo viniendo un mes y medio; los descubrí por Internet. Me fascinó desde la primera noche que vine, y he seguido viniendo; esta es la cuarta vez que vengo. Me atraen los eventos temáticos y la vitalidad y la energía de los organizadores y los participantes».
Y María nos convenció de por qué viene cuando nos dijo cuántos años tiene (track):
«¡Tengo 19 años en el alma! Aquí es así como nos sentimos: ¡jóvenes! Por eso vengo aquí, porque me siento joven. No sé si se nota, pero me siento muy bien. Me encanta bailar, me encanta que nos comuniquemos, y por eso vuelvo. Soy hermana de una exbailarina y de un exjugador de rugby, vengo de un mundo muy bonito, de Constanza, ¡y aquí me siento muy bien!
Verónica Oancea añadió que su iniciativa es algo natural:
«Hablamos mucho sobre la crianza de los hijos, sobre los niños, sobre lo que hacemos con ellos y sobre cómo les ayudamos, pero hablamos muy poco de la otra faceta de la vida, en la que necesitamos el apoyo de los más jóvenes y de la familia extensa. Porque estas personas atraviesan una etapa que podemos comparar con la pubertad o la adolescencia, ya que son cosas que suceden en el cuerpo, de las que debemos ser conscientes y en las que necesitamos ayuda para superarlas, a fin de tener una muy buena calidad de vida hasta el final».
Pensando en esta experiencia, solo me queda daros un consejo: ¡con buen ánimo y juventud, hasta el final!
Versión en español: Antonio Madrid