¿Podría erradicarse la pobreza?
La Comisión Europea ha presentado una estrategia para combatir la pobreza en la Unión. Inmediatamente después del anuncio del Ejecutivo de Bruselas, Rumanía ha comunicado que también ha iniciado la elaboración de una estrategia nacional en este sentido.
Roxana Vasile, 27.05.2026, 12:39
En la Unión Europea, una de cada cinco personas se enfrenta a la pobreza. Por este motivo, a principios de mayo, la Comisión Europea propuso una estrategia y un mecanismo para que las instituciones europeas, los Estados miembros y los principales actores sociales puedan intervenir de manera más eficaz en la lucha contra este fenómeno de aquí a 2050. Con una inversión adicional del 0,25 % del PIB de la Unión Europea, 18 millones de personas podrían salir de la pobreza.
La comisaria rumana y vicepresidenta de la Comisión Europea, Roxana Mînzatu, impulsora de esta iniciativa, ha esbozado una posible línea de actuación futura:
«Nos gustaría contar con un instrumento jurídico sobre las normas mínimas de los servicios de apoyo para las personas inactivas, es decir, aquellas que no buscan trabajo, pero podrían trabajar. A menudo, las personas en situación de precariedad que reciben ciertos tipos de ayudas sociales no están motivadas para ir a trabajar, ya que el salario puede ser insuficiente para garantizarles el sustento diario, el transporte, la ropa, la comida o el cuidado de los niños que se quedan solos en casa. Por lo tanto, parte de los instrumentos que se proponen tienen por objeto ayudar a los Estados miembros a desarrollar este tipo de servicios de apoyo para las personas inactivas y a diseñar políticas eficaces. La respuesta no siempre será una ayuda social, por muy bien orientada que esté, ni bastará siempre con un puesto de trabajo si está mal remunerado o es inadecuado. Entonces, ¿cómo podemos ayudar a una persona a conseguir un empleo de calidad? La respuesta es una combinación de intervenciones: formación complementaria, apoyo con servicios de cuidado infantil, incentivos para el empleador, como subvencionar una parte de los costes salariales durante un tiempo, etc. Estos elementos dependen de la implicación del Gobierno, pero forman parte de la ambición política a nivel europeo».
Además de garantizar el acceso a empleos de calidad, se prevé resolver la crisis de la vivienda, ya que la falta de viviendas asequibles es un problema inmediato y urgente para muchos europeos; de hecho, un millón de ellos no tienen hogar. En el caso de las personas mayores, se hace hincapié en que las pensiones deben ser dignas y, en el caso de los millones de europeos con discapacidad, en que deben integrarse plenamente en la sociedad.
Asimismo, se dedica un capítulo aparte a los niños, ya que en los últimos cinco años no se han registrado avances significativos en la reducción de la pobreza infantil. En este sentido, se abordan temas como la educación temprana, los servicios médicos y las comidas en la escuela, junto con el apoyo a las familias.
En este plan elaborado por la Comisión Europea a parreducir el número de europeos que viven en la pobreza participarán las autoridades, el sector empresarial, la sociedad civil y las personas afectadas.
De nuevo, Roxana Mînzatu:
«Tenemos ante nosotros un paquete contra la pobreza que requiere la implicación de todos los responsables políticos: la Comisión Europea, el Parlamento Europeo, el Consejo de la Unión Europea, los gobiernos, las autoridades regionales y locales, y la sociedad civil. También hemos incluido la responsabilidad del sector privado, que debe sumarse a este esfuerzo de lucha contra la pobreza, ya que se trata de un objetivo importante no solo desde el punto de vista moral, democrático y de la cohesión social, sino también desde el económico. Por lo tanto, no hay duda de que todo lo que verán en este paquete constituye un conjunto de medidas que se aplicarán con la contribución a nivel europeo, pero también con la implicación de los gobiernos y los Estados miembros».
Con más de una cuarta parte de su población en situación de pobreza y exclusión social, Rumanía se encuentra, junto con Bulgaria y Grecia, en el indeseable podio de los tres países más pobres de la Unión Europea. Sin embargo, tan solo un día después de que la Comisión Europea presentara su estrategia para combatir la pobreza, las autoridades rumanas anunciaron que habían iniciado la elaboración de una estrategia nacional contra la pobreza y para el fortalecimiento de la inclusión social, y presentaron la ficha del proyecto para obtener una financiación de aproximadamente tres millones de euros a través del Programa de Asistencia Técnica 2021-2027.
El ministro de Trabajo en funciones, Dragoş Pîslaru, precisó que Rumanía es el primer Estado miembro de la Unión Europea que responde concretamente al llamamiento del Ejecutivo europeo.
Según el ministro, el proyecto presentado para su financiación no se limita al Ministerio de Trabajo y a los organismos dependientes de este departamento, sino que incluye a todas las instituciones relacionadas con las políticas de lucha contra la pobreza. La baja participación en el mercado laboral, los problemas de salud, los elevados costes sociales, la pérdida de capital humano y el hecho de que aproximadamente un millón de niños vivan en diversas situaciones de vulnerabilidad y riesgo de exclusión social son solo algunos de los aspectos que deben tenerse en cuenta y abordarse con políticas sociales sólidas en Rumanía, afirmó Dragoș Pîslaru.
Para el sociólogo Vladimir Ionaș, las decisiones adoptadas en Bruselas para reducir la pobreza no pueden sino ser positivas, ya que animarían a los gobiernos nacionales a prestar más atención a las personas desfavorecidas:
«Por desgracia, en Rumanía no se han obtenido resultados de los debates serios sobre cómo conseguir un apoyo real por parte del Estado para los niños, fomentar la natalidad, resolver el problema demográfico y ayudar a las personas en riesgo de pobreza. Me parece muy bien que la Comisión considere que es el momento de implicarse a nivel europeo e intentar trabajar con todos los Estados porque, si establece unas directrices que puedan funcionar a nivel europeo, quizá los gobiernos de Rumanía, Bulgaria o Grecia las implementen con éxito bajo la presión de la Comisión Europea».
En cualquier caso, la lucha contra la pobreza debe librarse, sobre el terreno, a pie de calle y a largo plazo -quizá durante décadas-, porque, de lo contrario, por muy buena que sea, corre el riesgo de convertirse en un montón de palabras y dinero tirado a la basura.
Versión en español: Victoria Sepciu