Desde Rumanía hacia el mundo: Celebraciones de Bobotează y Sf. Ion en Rumanía
El 6 de enero el mundo cristiano ortodoxo celebra la fiesta de Epifanía (en rumano Boboteaza) en la que se rinde homenaje al día en que San Juan Bautista bautizó a Jesucristo en el río Jordán. La Epifanía (6 de enero) y San Juan ( 7 de enero ), casi forman una misma celebración.
Simona Sarbescu, 06.01.2026, 13:28
El 6 de enero el mundo cristiano ortodoxo celebra la fiesta de Epifanía (en rumano Boboteaza) en la que se rinde homenaje al día en que San Juan Bautista bautizó a Jesucristo en el río Jordán.
El 7 de enero es día de San Juan Bautista. La celebración pretende recordar lo que sucedió en las orillas de Jordan antes de que Jesús se adentrará en la vida pública a la edad de 30 años. Desde ese día, en que Jesús fue presentado por primera vez en el mundo, la fiesta se llama Epifanía, Teofanía , o Boboteaza, es decir Bautizo del Señor.
También el 7 de enero se celebra la Navidad según el antiguo rito 2025. El calendario juliano, o estilo antiguo, lleva 13 días de retraso con respecto al calendario oficial.
San Juan Bautista nació en la familia del sacerdote Zacarías. Su madre, Isabel, era pariente de la Virgen María, madre de Jesús. El profeta Juan comenzó a predicar antes que Jesús, con la función de preparar al pueblo para recibir al Salvador y darlo a conocer.
Desde el siglo 3 o puede ser antes, datan los comienzos de esta celebración.
Lo que es cierto es que la » Constitución Apostólica » ya mencionaba a la Epifanía entre las fiestas cristianas, junto con con la Navidad y las Pascuas de Resurrección.
Celebrada desde sus principios todos los 6 de enero junto con la Navidad (lo que se mantiene hasta nuestros días, en la práctica de la Iglesia ortodoxa Rusa, la Iglesia Armenia y otras iglesias ortodoxas, la
Boboteaza es también conocida como la Epifanía, la Teofanía.
La Epifanía (6 de enero) y San Juan ( 7 de enero ), casi forman una misma celebración. El día antes, el sacerdote consagra los hogares con agua que ha sido santificada. El sacerdote es precedido por niños vestidos con camisas blancas, que cantan villancicos especiales que describen el milagro que tuvo lugar en Jordania -Bautismo de Jesús.
Hay muchas leyendas y creencias mitológicas rumanas que acompañan las fiestas del Bautismo de Jesús y San Juan.
Una de ellas dice que cuando Juan el Bautista comenzó la procesión del bautismo, los diablos se mostraron en gran número en el río Jordán, para interrumpir la ceremonia. Pero entonces Dios ordenó a los sacerdotes a santificar todas las aguas, por lo que los demonios cayeron bajo el hielo y se ahogaron en el agua.
Aquí están otras supersticiones sobre la Epifanía, así como las costumbres y tradiciones más hermosas que se conservan hoy en día en algunas zonas de Rumanía. El ritual de la recuperación de la cruz del agua es uno de los más importantes. Según la tradición, son arrojadas al mar tres cruces que serán recuperadas por los jóvenes más valientes. Se dice que el que recuperará la cruz de madera estará libre de enfermedades y aflicciones y tendrá buena suerte durante todo el año.
Se cree que en este día se santifican todas las aguas, por lo que las mujeres no deben lavar la ropa durante los próximos ocho días, hasta el final de la fiesta. El agua bendita es milagrosa y no se deteriorará nunca.
También con el fin de poner remedio a los malos espíritus, los cazadores y los silvicultores de los pueblos suelen disparar tiros sobre el agua. También se conserva la tradición de los fuegos artificiales que iluminan las colinas.
El dia de Epifanía no se da ningún préstamo. En el campo, la gente no pide prestado ni siquiera brasas o fuego de la estufa, el 6 de enero.
En las aldeas en el norte de Rumanía, en la antigüedad, las mujeres se reunían en grandes grupos y traían algo de comer, trigo hervido y vino tinto. Después de la cena, cantaban y bailaban toda la noche y por la mañana salían a la calle y por la fuerza tomaban a los hombres al río, y los amenazaban con echarlos en el agua. Todo el ritual se llama «Iordănitul femeilor- de las mujeres.»
En algunas regiones, tiene lugar la integración de las jóvenes en la comunidad de las mujeres casadas, en un ritual de bautismo simbólico con agua de un pozo o río. En la noche de Boboteaza, las muchachas atan en su dedo un hilo de seda rojo como anillo y una hoja de albahaca para soñar a su futuro marido. También se dice que las chicas que caen sobre el hielo en el día de la Epifanía se casarán este año. La misma superstición se aplica para los hombres.
Igualmente, se cree que las mujeres que siguen el ayuno un día antes y colocan la albahaca debajo de la almohada, en la víspera de la Epifanía, tendrán la oportunidad de soñar a su hombre esta noche.
El » Riego de los Juanes » – Udatul Ionilor tiene lugar en Transilvania y Bucovina. En las puertas de todos los que llevan el nombre Ion, ponen un árbol de Navidad, y hacen una fiesta con músicos. En Transilvania, los que llevan este santo nombre son llevados con gran pompa por el pueblo hasta el río donde se bautizan.
Sobre el agua bendita traída de la iglesia se cree que es milagrosa. Unas cuantas gotas de agua bendita son suficientes para curar el mal de ojo en los niños, los ataques de nervios, el consumo de alcohol o incluso la esterilidad. Por el contrario, si se deteriora el agua bendita, se cree que en la casa hay una maldición.
El tiempo también se convierte en significado mágico. Así que si sopla el viento del Norte, el año será fructífero y si los árboles están llenos de escarcha, tendremos la abundancia y salud.
Otra superstición comúnmente vinculada a las niñas que quieran casarse dice que deben comer un pastel de harina con mucha sal antes de acostarse. El hombre que te trae agua para beber en el sueño será tu novio.
En algunas partes de Rumanía se practica el ritual de las velas. En un recipiente con agua se ponen dos velas , y si las llamas se atraen, las chicas unirán su destino con los hombres que aman. .
Se cantan villancicos y se enciende el fuego. Cuando las llamas pierden su intensidad, los jóvenes saltan sobre el fuego para purificarse y deshacerse de los pecados.
En la antigüedad, las jóvenes solteras sabían que tenían que hacer planes de boda hasta la Epifanía. En los pueblos de Brasov, se ha mantenido la tradición de buscar novia el 7 de enero , el día de San Juan, sobre todo entre las personas que llevan este santo nombre.
El día de San Juan marca el final de las fiestas de invierno que se celebran desde San Nicolás. Esta festividad también se conoce como «Precursor del Señor» o «El Concilio del Santo Profeta Juan Bautista». Se dice que en la mañana de San Juan Bautista, todos deben rociarse con agua nueva para protegerse de las enfermedades durante el año. Según la tradición popular, después de San Juan Bautista, se bautiza la escarcha, lo que significa que el frío se suaviza y las temperaturas comienzan a subir. San Juan es considerado el protector de los niños. Quienes celebran esta festividad esperan tener hijos sanos y sin malformaciones.
Ioan – Juan es un nombre masculino de origen hebreo : “Iohanan” Su significado es “Dios es misericordioso”. Ion (la forma simple), Ioan o Ioana, son los nombres que más se repiten entre los hombres y las mujeres rumanos o nombres derivados como: Ionel, Nelu, Ionica, Nica, Ionuţ, Onuţ, Ionela, Nela, Ionică o Oana, formando la más amplia familia onomástica de Rumanía.