El Festival de Cine Europeo
El Festival de Cine Europeo 2026 celebra 30 años en Bucarest con proyecciones, encuentros y una amplia selección de cine europeo durante dos semanas en diversos espacios culturales de la capital
Corina Sabău, 16.05.2026, 13:07
El Festival de Cine Europeo se acerca al final de su 30ª edición en Bucarest, pero las proyecciones continúan también en otras ciudades del país. Es la edición más amplia hasta ahora: 13 ciudades de Rumanía, 55 películas y 46 estrenos nacionales, en un programa que presenta al público producciones premiadas, películas experimentales, documentales y encuentros con cineastas europeos.
Bajo el tema cine sin fronteras, los organizadores dicen que han construido una edición que habla sobre la libertad artística, sobre la diversidad cultural y sobre cómo el cine puede crear puentes entre distintos espacios y generaciones.
En Bucarest, la inauguración oficial tuvo lugar en la Sala Auditorio del Museo Nacional de Arte de Rumanía, con la película Locos en el desierto, dirigida por el cineasta eslovaco Miro Remo, una producción ubicada en la frontera entre documental y ficción, sobre dos personajes que viven aislados de la civilización, en un universo de libertad radical. Las proyecciones en Bucarest continuaron en el Cine Elvira Popesco, Apollo 111, Cine Unión y el Jardín de Películas.
El director artístico del festival, Cătălin Olaru, dice que este año se han elegido principalmente películas que provocan y cambian la perspectiva del espectador sobre Europa y sobre su propio mundo interior. En la selección de esta edición fueron importantes los temas, la estética y la diversidad de las regiones representadas, en igual medida. A continuación, Cătălin Olaru:
«Todos estos aspectos han influido. Las regiones están representadas, diría yo, de la manera más equitativa posible. Pero tal vez esto sea el resultado de que Europa, incluida la cinematográfica, es un espacio que merece ser descubierto en su totalidad. He buscado sobre todo películas o propuestas artísticas que me parecieran relevantes a mí e implícitamente después al público, más que proyectos de cada espacio en particular. Pero, evidentemente, contamos con películas de bastantes espacios europeos. Volviendo a la condición principal de las películas, he elegido para el programa de esta edición sobre todo producciones que no nos dejan indiferentes, películas que nos proponen nuevas formas de ver un fragmento de Europa, de nosotros mismos y de las comunidades de las que formamos parte. En cualquier caso, he buscado las películas más relevantes y más recientes, que tengan algo que decir, sin importar desde qué punto de vista».
La edición de aniversario incluye también un componente retrospectivo, realizado en colaboración con la Universidad Nacional de Arte Teatral y Cinematográfica de Bucarest. En el programa 30 años después, el público puede redescubrir los cortometrajes de la generación del ’96 en diálogo con las producciones de los jóvenes cineastas de hoy.
La tradición de implicación de los embajadores honorarios del Festival de Cine Europeo en la promoción y explicación del cine europeo continúa también este año, con dos invitados: Ada Solomon, productora de cine y coproducciones europeas e internacionales, presidenta del Consejo de Administración de la Academia Europea de Cine, e Igor Cobileanski, director consagrado de la República de Moldavia, cuyas películas reflejan el espacio común de creación y expresión artística a ambos lados de la frontera.
La identidad visual del festival corre a cargo del artista Dan Perjovschi, cuyas exposiciones han dado la vuelta al mundo, siendo presentadas en los museos más importantes, a lo largo de una carrera de más de 40 años en el mundo del arte contemporáneo. En sus creaciones realizadas especialmente para la 30ª edición del Festival de Cine Europeo, el artista explora temas como la reflexión de los valores europeos en la creación cinematográfica, la manera en que estos pueden coagular segmentos enteros de la sociedad o la libertad plena, como elemento esencial de la expresión artística.
En los últimos días de la edición en Bucarest, continúan también los encuentros entre el público y los realizadores de las películas. El 17 de mayo, los espectadores pueden participar en una sesión de preguntas con el equipo de la película De capul nostru, dirigida por Tudor Cristian Jurgiu, película galardonada en la Berlinale por la Confederación Internacional de Cines de Arte.
Muchas de las películas que componen la selección de esta edición se proyectan por primera vez en Rumanía. Cătălin Olaru, director artístico del festival, nos ofrece más detalles:
«Tenemos películas para el público general, tenemos comedias, incluso películas que, con un poco de indulgencia, podrían considerarse historias de amor. En conjunto, sin embargo, la selección se ha centrado en lo que se ve menos en las pantallas de cine, en las pocas salas que aún acogen películas de arte: películas de festival, películas para cinéfilos, títulos que aparecen raramente y que, espero yo, permanezcan mucho tiempo en la memoria. Y, para terminar en una nota optimista, si el período de la pandemia dio un golpe bastante fuerte a este frágil lugar que es el cine y, más ampliamente, al consumo de cultura, constato con alegría que en los últimos años el público empieza a regresar a los cines. La gente va cada vez con más frecuencia al cine y participa cada vez más en festivales de género. Y eso solo puede alegrarnos».
Después de la finalización de la edición en Bucarest, el Festival de Cine Europeo continúa también en otras ciudades del país, entre ellas Arad, Târgu Mureș, Bistrița, Chitila, Târgu Jiu y Tulcea.
Esta 30ª edición del festival marca así casi dos meses de proyecciones y encuentros dedicados al cine europeo contemporáneo, en un certamen que se propone acercar al público a películas que raramente circulan fuera de los grandes eventos internacionales.
Versión en español: Mihaela Stoian