Historias del jardín
Ioana Petrache, paisajista con experiencia, nos ha hablado del proyecto HortiURB, un proyecto de remodelación urbana.
Ana-Maria Cononovici, 08.09.2026, 13:51
Vivo en la capital, en un barrio en el que los planes urbanísticos han provocado que haya muchas obras. Se trata, en general, de vecinos de los alrededores de la Universidad de Ciencias Agronómicas y Medicina Veterinaria de Bucarest que, desde hace varias semanas, están llevando a cabo un proyecto de remodelación urbana: HortiURB.
Ioana Petrache, impulsora del huerto comunitario HortiURB, nos ha hablado del proyecto:
«Soy paisajista con experiencia y, tras muchos años dedicándome al paisajismo, al volver a la Facultad de Horticultura para cursar el máster en “Horticultura Urbana”, me di cuenta de que el camino más acertado es precisamente el paisajismo productivo. Es decir, podemos recuperar en las ciudades parcelas de terreno en las que las comunidades puedan participar activamente en torno a un huerto. Y este es precisamente el sueño que he tenido y que estoy haciendo realidad aquí, en HortiURB, junto con la comunidad».
La Fundación Comunitaria de Bucarest contribuye a la financiación del proyecto, pero también hay patrocinadores. Los vecinos de la zona son los que más se han implicado, tal y como nos ha contado Ioana Petrache:
«En este primer año, la comunidad participa de forma bastante activa en todo lo relacionado con la creación de la infraestructura del huerto. Concretamente, estamos haciendo senderos, pérgolas, bancales elevados muy sólidos de madera quemada y tratada con aceite de lino, y toda la estructura del huerto. Tras este primer año, durante el cual también realizaremos las plantaciones, disfrutaremos de los frutos del huerto y la comunidad crecerá. En la medida de lo posible, aceptaremos nuevos miembros y jardineros voluntarios. El huerto es, al mismo tiempo, un ejemplo de buenas prácticas de lo que significa un huerto comunitario y, por eso, ha despertado el interés de los ayuntamientos de Bucarest y de todo el país».
¿Qué plantas habrá aquí? Ioana Petrache nos ha aportado más detalles:
«La selección que hemos hecho para este jardín se basa en la idea de un jardín urbano productivo, de ahí el nombre de HortiURB: horticultura urbana. Tenemos árboles frutales, pero no cualquiera, sino especies aclimatadas y otras de reciente introducción que, por cierto, podéis descubrir en la Facultad de Horticultura. Por ejemplo, la simina, el plátano del norte o el Diospyros virginiana, el kaki, que son menos conocidos, pero muy fáciles de cultivar, incluso para jardineros principiantes y en plena ciudad. Contamos con numerosos arbustos frutales, entre los que destaca el amelanchier, también conocido como “árbol de las pasas”, que es extraordinario, tiene un gran valor paisajístico y también da frutos deliciosos. Todo lo que tenemos también tiene como objetivo la biodiversidad. Nos interesa que haya una gran actividad en el suelo, de insectos y de aves. ¿Por qué? Porque este ecosistema se sustenta por sí mismo y nosotros solemos ser sus agresores. Por eso intentamos restablecer la paz con la naturaleza, incluso en la ciudad. Tenemos una zona de hortalizas perennes. En nuestro clima templado continental hay menos que en los países de clima cálido, pero existen hortalizas perennes como los espárragos. En estos bancales elevados vamos a practicar la rotación de cultivos. Hay seis bancales elevados de 4 por 1 metro y 50 centímetros de altura, y los rotaremos porque los ciclos de rotación de cultivos se producen cada año en grupos de tres. De este modo, podemos prescindir por completo de productos químicos y fertilizantes, ya que producimos nuestro propio compost y vermicompost con la ayuda de las lombrices. Así, una manzana recogida directamente del huerto no solo tiene el valor de una manzana sana, sino que, para nosotros, también tiene un valor sentimental, porque esta comunidad es más que una simple producción: es socialización y compartir valores comunes. Allí somos una gran familia verde».
Muchos de los jardineros voluntarios parecen saber muy bien lo que hacen, lo cual me pareció sorprendente para gente que vive en la ciudad. Ioana Petrache lo ha explicado:
«Está en nuestra naturaleza. No sé si está en nuestra naturaleza como europeos, pero sí como rumanos. Es una especie de instinto. Aunque no hayamos practicado la jardinería ni siquiera en nuestra infancia, para nosotros, como rumanos, resulta muy fácil recuperar estas costumbres y este vínculo con el jardín en nuestra vida. Y por eso siento una gran admiración por los rumanos».
¿Quiénes son los jardineros y qué edad tienen?
«La edad media supera los 40 años. La mayoría de la comunidad son vecinos del campus de Agronomía, pero eso se debe a que los estudiantes están de vacaciones. Sin embargo, a partir de octubre también participarán estudiantes de otras facultades de la universidad. Pero eso no significa que quienes tienen más de 40, 50 e incluso 60 años no se esfuercen al máximo. Muchos de mis compañeros de la comunidad vienen también con sus hijos y, para ellos, organizaremos periódicamente actividades en las que aprenderán jardinería y a disfrutar de la naturaleza y recuperarán esas habilidades innatas».
HortiURB nos espera. El huerto ya tiene estructura y forma, y existe un plano que explica su distribución. Una vez aquí, podemos disfrutar también de un paseo por todo el campus, ya que la Facultad de Horticultura cuenta con un jardín botánico que no hay que perderse.
Versión en español: Victoria Sepciu