Programa social de interés nacional para el apoyo a la fertilización in vitro
El programa social de apoyo a la fecundación in vitro ofrece a las parejas y a las mujeres solteras vales por importe de 15.000 leus, en una Rumanía que se enfrenta al descenso más acusado de la natalidad y la fertilidad de toda la Unión Europea
Ion Puican, 09.09.2026, 12:51
A partir del 17 de agosto, las parejas y mujeres solteras de Rumanía pueden inscribirse en la nueva edición del Programa social de interés nacional para el apoyo a la fertilización in vitro (FIV), exclusivamente en línea, hasta el 15 de noviembre. Pueden solicitarlo mujeres de entre 24 y 42 años que tengan cobertura del sistema público de salud, un requisito que endurece las condiciones respecto de ediciones anteriores.
Nicole Brunel, presidenta de la Asociación SOS Infertilidad, nos ofrece más detalles:
«El programa de fertilización in vitro del Ministerio de Trabajo y Familia se lanzó el 17 de agosto, y en el primer día se presentaron más de 3000 solicitudes para obtener uno de los 10.000 vales subvencionados anunciados por el Ministerio de Trabajo y Familia. Según la experiencia de la Asociación SOS Infertilidad, que acompaña a las parejas que desean tener hijos desde hace más de 18 años, no creemos que esta enorme demanda supere la capacidad de las clínicas en Rumanía para procesarlas, porque estos vales se entregan este año, pero tienen un período de validez bastante largo y se podrán utilizar incluso a comienzos del próximo año».
Camelia Vlad habla con el doctor Andrei Iacovache, ginecólogo en la Maternidad de Brașov, sobre las posibilidades de fertilización in vitro a los 40-42 años:
«Una pareja, sin ningún tipo de ayuda, después de los 40 años tiene pocas probabilidades de concebir de manera natural. Incluso cuando no existen problemas de fertilidad, las probabilidades de concebir son muy bajas y, en algunos casos, prácticamente nulas. Para la fertilización in vitro se aplican las mismas reglas. Porque una pareja joven se hace la fertilización in vitro con óvulos jóvenes, mientras que una pareja, quizá entre 38 y 40 años, tendrá una tasa de éxito con la FIV del 10%, y a partir de los 40 años quizá del 5%, pero esa pequeña posibilidad siempre es mayor que el 0%».
El programa cubre hasta tres intentos de FIV. Nicole Brunel, presidenta de la Asociación SOS Infertilidad, nos habla sobre el límite de edad del programa:
«De hecho, la edad de la paciente está limitada a 42 años, porque a partir de los 40 años las probabilidades de que una mujer tenga un hijo biológico disminuyen drásticamente. Y un concepto erróneo en la sociedad es que la fertilización in vitro resuelve cualquier caso de infertilidad. La fertilización in vitro ofrece soluciones y respuestas para muchos tipos de infertilidad, pero, desgraciadamente, aún no se ha descubierto el milagro que permita retroceder en el tiempo. Los óvulos de la mujer envejecen a medida que la mujer se hace mayor y, lamentablemente, en este momento no existe una solución médica para superar este límite biológico. Después de los 40 años, en la mayoría de los casos, la solución son los óvulos donados, pero muy pocas mujeres aceptan esta opción de inmediato. Muchas de ellas optan por intentarlo varias veces con su propio material, y solo después recurren a la solución que les permite tener en brazos al hijo tan deseado, es decir, la donación de óvulos. Después de los 40 años y más aún después de los 42-43 años, la solución suelen ser los óvulos donados».
Nicole Brunel nos ofrece más detalles sobre lo que significa la fertilización in vitro:
«La fertilización in vitro es un proceso muy personalizado, muy diferente de una pareja a otra, de una paciente a otra. El factor más importante es la edad femenina, pero también la edad masculina. Hay estudios que muestran que, a pesar de lo que se cree, los hombres también tienen un reloj biológico. Sin embargo, hay múltiples factores que influyen en la tasa de éxito de la FIV. El diagnóstico, es decir, cuáles son las patologías que han impedido que esa pareja logre un embarazo de manera espontánea. Además, el estilo de vida, por qué no, tiene una gran importancia. Y ahora se ha constatado que hay microplásticos, incluso en recién nacidos… Y la fertilización in vitro, como decía, ofrece soluciones, pero no es una panacea».
El apoyo económico ofrecido en este programa se mantiene en 15.000 leus, dividido en dos vales: uno de 5000 leus para medicamentos y otro de 10.000 leus para los procedimientos médicos recomendados por un especialista.
La iniciativa recibió 3000 solicitudes en su primer día de funcionamiento, en un contexto de plena crisis demográfica. Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2025 se registraron 145.700 nacimientos, el número más bajo en los últimos 96 años, excluyendo el período de la Segunda Guerra Mundial. La tasa de natalidad cayó a 6,7 nacimientos por cada mil habitantes, en comparación con 9,4 hace una década. La población de niños menores de 18 años se redujo casi un 20% en veinte años.
Los datos de Eurostat confirman la tendencia: Rumanía ha registrado el mayor descenso de la fertilidad de la UE, de 1,54 hijos por mujer en 2023 a 1,39 en 2024, muy por debajo del umbral de 2,1 necesario para el reemplazo generacional. Paradójicamente, las mujeres en Rumanía siguen estando entre las madres más jóvenes de la UE, con una edad media al primer nacimiento de 27,2 años, frente a casi 30 años, la media europea.
Nicole Brunel, presidenta de la Asociación SOS Infertilidad, nos habla sobre la historia del programa FIV:
«El programa de fertilización in vitro, creado inicialmente por el Ministerio de la Familia y actualmente gestionado por el Ministerio de Trabajo y Familia, llega a su cuarta edición en este formato. En los últimos tres años ha habido problemas y problemas graves de financiación. En realidad, en 2024 el programa no contó con ningún presupuesto y este se consiguió a última hora gracias a la campaña de los pacientes y a la iniciativa de la Asociación SOS Infertilidad. Actualmente, como decían, solo en el primer día se presentaron más de 3000 solicitudes y, miren, solo unos días más tarde, las primeras personas ya han recibido el contrato firmado, y en unos días recibirán también los vales para poder empezar los procedimientos médicos».
Al final, Nicole Brunel nos ofrece más detalles sobre la situación actual en Rumanía con respecto a la fertilización in vitro:
«Rumanía tiene una de las tasas de natalidad más preocupantes, porque en los últimos años el número de recién nacidos ha estado disminuyendo de manera gradual, pero sistemática. El año pasado hubo menos de 150.000 niños nacidos en Rumanía. Y estimamos que más del 3% de los niños nacidos en Rumanía son concebidos por FIV. Es una tasa significativa, un porcentaje relevante, pero muy por debajo del número que, a veces, supera el 10% de los niños concebidos por fertilización en vitro, en países como España. El principal obstáculo no es tanto la información o el acceso, y mucho menos la voluntad de la pareja, sino el dinero».
El programa sigue siendo una de las pocas herramientas mediante las cuales el estado apoya directamente la natalidad. Sin embargo, dicen los especialistas, un solo programa no puede cambiar un fenómeno tan amplio, relacionado con la economía, las condiciones sociales y las políticas familiares en Rumanía.
Versión en español: Mihaela Stoian