Kîzîm, entre tradición y libertad
KÎZÎM, la nueva película de Radu Potcoavă, lleva a la gran pantalla, por primera vez, una historia inspirada en la comunidad tártara de Rumanía. Dirigida a partir del guion escrito por Elias Ferchin, conocido actor, director y guionista de origen tártaro, la película supone el debut en el largometraje de la joven Yeliz Meryem Mustafa.
Corina Sabău, 04.04.2026, 14:30
Kîzîm, la nueva película de Radu Potcoavă, lleva a la gran pantalla, por primera vez, una historia inspirada en la comunidad tártara de Rumanía.
Dirigida a partir del guion escrito por Elias Ferchin, conocido actor, director y guionista de origen tártaro, la película marca el debut en largometraje de la joven Yeliz Meryem Mustafa. Yeliz interpreta el papel de Selda, una adolescente de una familia tártara tradicional de Constanza, que desea disfrutar de los mejores años de secundaria junto a su novio y a sus amigos, pero se enfrenta a los prejuicios de padres conservadores y defensores de las tradiciones.
El guion realizado por Elias Ferchin se inspira en las experiencias vividas durante su infancia en Poarta 6, un barrio multicultural de Constanza. La idea surgió de manera gradual, después de que el actor comenzara a escribir guiones y desarrollar una historia inspirada en las realidades de la comunidad de la que forma parte. Elias Ferchin nos cuenta:
«La película se inspira también en vivencias y experiencias personales, en historias que he escuchado en mi familia y en la comunidad de la que provengo. He tomado un poco de cada una y he intentado construir un guion que incluyera elementos relacionados con tradiciones, que quise mostrar a toda costa, sobre todo porque, al fin y al cabo, es la primera película sobre y con tártaros. En Rumanía esta comunidad es muy poco conocida, conozco a muchas personas que no saben casi nada sobre ella. Esta fue, digamos, la primera capa de la historia. Luego me centré en una historia de amor: un amor prohibido entre una chica tártara y un chico rumano cristiano; y alrededor de esta relación construí, de hecho, todo el guion».
Kîzîm es, al mismo tiempo, una historia sobre la adolescencia, el primer amor y los conflictos que surgen cuando los jóvenes intentan encontrar su propio camino, pero también una incursión en un mundo menos conocido. La película combina una historia universal de maduración con un contexto cultural específico, y el equilibrio entre ellos se vuelve esencial para la manera en que se cuenta la historia. A continuación, Elias Ferchin:
«Desde el principio comenzamos con estas dos ideas y se cruzaron de manera natural, espontánea, durante la escritura. La maduración es un tema muy interesante cuando se trata de adolescentes. Los problemas que nosotros expusimos en la película no pertenecen necesariamente a esta comunidad o a este grupo de jóvenes: ocurren en todas partes, son universalmente válidos. Los incluimos de manera orgánica, natural en el guion. Luego, con la contribución de Radu Potcoavă, logramos centrarnos más también en el grupo de chicos, para destacarlos a ellos también. Porque, al fin y al cabo, su generación es importante, con todos los errores, malentendidos, problemas y torpezas propios de la edad. Nos propusimos mostrarlos tal como son, para que nosotros, como padres, podamos entenderlos y reflexionar sobre estas cosas después de ver la película».
Para el director Radu Potcoavă, un desafío importante en Kîzîm fue la manera en que la historia de la madurez se construye desde el interior del contexto cultural en el que nace. Porque la película no trata solo sobre una comunidad ni solo sobre el primer amor, sino sobre la forma en que estos dos planos se encuentran y, juntos, cuentan una historia universal.
«Creo que este fue, de hecho, el principal punto de negociación entre Elias y yo, porque sentía que este equilibrio era muy importante. La película no debía ser solo sobre la comunidad tártara, pero tampoco centrarse exclusivamente en esta historia de la madurez. Había que encontrar ese equilibrio muy delicado entre las dos historias. Evidentemente, la historia del primer amor es universal y las cosas podrían haber ocurrido de la misma manera sin importar el rincón del mundo en que sucediera. He oído a muchos padres menospreciar a la pareja elegida por su hijo o hija. Creo que ese es, de hecho, el principal objetivo de la película. Se trata de la confianza y de la comunicación entre padre e hijo/a adolescente, pero también entre el adolescente y el padre. Creo que las cosas funcionan en ambas direcciones y creo que así es como debe ser. Porque, mira, Selda proviene de una familia tradicionalista de tártaros, en la que las cosas son muy claras, aunque todavía existe una pequeña escapatoria. Mientras que su novio, Tudor, viene de una familia de rumanos de mentalidad abierta, muy relajados. Y sin desvelar nada, en un momento notamos que Tudor sufre mucho más a lo largo de la historia. Prácticamente, a él le sucede algo aún más duro que a Selda. Esto muestra que ni el modelo parental muy relajado ni demasiado de mentalidad abierta siempre funciona».
El elenco seleccionado para la película llevó a la pantalla tanto a actores jóvenes como consagrados. Además de Yeliz Meryem Mustafa, en el reparto están Judith State, Matei Saizescu, Tudor Chirilă, Amuly, Anastasia Udrea, Luca Adrian Fieraru, Tudor Milan Palade y Bogdan Farcaș.
Versión en español: Mihaela Stoian