Domingo 3 de noviembre

domingo 3 de noviembre

Primero, queridos amigos, quisiera recordaros que el 1 de noviembre de 2019 se cumplieron 91 años desde la primera transmisión radiofónica oficial de Rumanía.  Durante todo este tiempo, la radio ha sido un espejo de las épocas que atravesó Rumanía. La radio estuvo allí en el período de entreguerras, durante la última guerra mundial, en la época posbélica, durante los decenios de comunismo y guerra fría, nos acompañó en diciembre de 1989 cuando fue derrumbado el régimen comunista y luego durante las etapas de transición hacia la democracia de Rumanía. Desde el antiguo aparato de radio de los abuelos pasamos a escuchar la radio a través del teléfono móvil y cuando queremos buscar una emisora de radio podemos recurrir a asistentes de voz.  

La voz que os ha venido informando sobre lo que está ocurriendo en Rumanía, os ha presentado este país y os acercó a Rumanía fue y seguirá siendo Radio Rumanía Internacional. Por eso, hoy os invitamos a escuchar el programa especial "Día del Oyente" en Radio Rumanía Internacional, que realizamos en base a vuestras contribuciones sobre el papel de la radio internacional ahora, 30 años después del colapso de muchos regímenes de los países comunistas de Europa del Este. En 1989 cayó el Muro de Berlín, y muchos Estados del antiguo bloque oriental abandonaron el comunismo: la República Democrática Alemana, Checoslovaquia, Polonia, Bulgaria y Hungría. En Rumanía, el régimen cayó el 22 de diciembre de 1989.

 

En la edición de este año del "Día del Oyente" de RRI os preguntamos ¿cuál es ahora, en vuestra opinión, el papel de una emisora de radio internacional? ¿Qué es lo que esperáis de una radio internacional? ¿Tienes recuerdos que puedes compartir sobre tu experiencia de oyente de radios internacionales, especialmente de los programas que emite Radio Rumanía?

Como siempre, muchos de vosotros aceptasteis nuestra invitación de participar en este programa especial y nos mandasteis vuestras opiniones sobre estos temas.

Sin más palabras, queridos amigos, os invito a escuchar el programa especial Día del Oyente 2019 que hemos realizado en base a los materiales que, varios amigos oyentes, escribieron con motivo de nuestro aniversario.

 

Un año más celebramos el Día del Oyente en RRI y me uno a la iniciativa con este pequeño aporte, escribe José Luis Corcuera desde Vitoria-Álava-España.

El papel de las emisoras de radio internacionales: centrándome en las emisiones para extranjeros, creo que a los oyentes nos deben presentar el acontecer actual del país con información reciente y veraz. Pero claro que también es importante que nos hablen de su historia, sus tradiciones, su cultura, sus atractivos turísticos, gastronomía, en definitiva todo lo que pueda ser interesante para cualquier persona que tenga deseos de ampliar sus conocimientos sobre ese país.

 

¿Qué espero de una emisora internacional? Simplemente que su programación sea atractiva y amena para adquirir conocimientos del país emisor, que nos hagan entender mejor a ese país y a su gente. Cuando la emisora cumple nuestras expectativas, en el oyente se crea una especie de compromiso hacia la emisora y ahora en este momento está ocurriendo lo que comento, porque mi compromiso me lleva a participar en estas iniciativas de la emisora.

 

Después de tantos años escuchando sus emisiones son muchos los recuerdos. Uno inolvidable es el del premio en el concurso organizado por la emisora que me permitió conocer el país y a algunos de los empleados de la radio que nos trataron muy bien.

También he conocido a rumanos en España que se asombran de las cosas que conozco de su país. Cuando una persona extranjera descubre que tienes interés por su país y conoces muchas cosas de allí se suele crear una corriente de simpatía que hace más rápida la relación.

Me gusta hablar con los rumanos para comentar cosas de su país, en alguna ocasión también alguna sorpresa, un rumano me dijo: Sabes tú más cosas de mi país que yo. Simplemente era porque había venido a España de niño y solamente regresaba en vacaciones a la zona de su familia y del resto del país no tenía mucha información.

Pero no es solamente con los rumanos, también aprendí muchas cosas de sus vecinos los búlgaros a través de Radio Bulgaria. Los búlgaros aún se sorprenden más que los rumanos cuando les habla un español de su país. Supongo que es porque tienen menos presencia en España al ser un país mucho más pequeño y con idioma eslavo. Un día cuando a unos búlgaros les hablé de las cosas que sabía de su país se quedaron sorprendidos y me comentaron: Al menos un español conoce cosas de Bulgaria porque la mayoría ni siquiera sabe ubicar el país en un mapa.

Con lo aprendido en la radio puedo contar mil anécdotas pero se haría muy largo. Una de las últimas que me ocurrió fue la de un transportista que tenía orden de retirar una mercancía para Busan. El trasportista y el recepcionista de la fábrica estaban un poco despistados.

El recepcionista pregunta. ¿Dónde está Busan?

El transportista calla porque no sabe.

Yo estaba detrás esperando mi turno y contesté: En Corea del Sur.

El recepcionista encontró así rápida la orden de carga.

El transportista me miró como a un extraterrestre y me dijo: ¿Por qué sabes que Busan es Corea?

Le respondí que me gusta la geografía y mirar los mapas.

La verdad es porque escucho la KBS Radio Internacional surcoreana y es una importante ciudad de aquel país.

Aprovecho para enviar un saludo a todos los oyentes en este día que la emisora nos dedica y nos hace protagonistas.

Con mis mejores deseos para todos los oyentes y los que hacen posible que esto salga al aire se despide, José Luis Corcuera,Vitoria-Álava-España.

 

 

 

Hugo Longhi nos envió este material desde Rosario-Argentina: Comienzo mi relato con un lamento: no haber sido oyente de Radio Rumanía Internacional en el momento del histórico cambio político y social que vivieron los rumanos y buena parte de la Europa Oriental.

Me sumé meses después pero mi eventual presencia no importa. Imagino que en la emisora, así como en los canales de televisión o periódicos, por entonces absolutamente dominados por el gobierno de Ceausescu, se habrá sentido el acontecimiento tanto como en las calles de Timisoara, Bucarest y demás ciudades claves del país.

Y justamente el papel de los medios fue fundamental no solo para mantener informada a la población sino para concientizarla. Entiendo que la gente venía desde hacía tiempo desinteresándose del mensaje dictatorial para comenzar a creer en otras alternativas. Y luego salió a lucharla, a enfrentar al régimen. Y hubo sangre, ya sabemos. Pero también victoria.

De todos modos aquellos hechos han quedado debidamente registrado por valientes y valiosos cronistas. Aquí, lo que debo plantear es mi postura como oyente de una emisora internacional. Todo lo que recibido en años de mantenerme junto al receptor y en contacto permanente.

Y en primera instancia fue primordial haberme informado, es decir, ponerme a tono con las circunstancias dado que en aquel entonces era muy poco lo que conocía de Rumanía. Todo lo veía como muy lejano y escasamente importante. El hecho de que surgiera mi interés por el tema fue el inicio de mi involucramiento. Y eso fue gracias a Radio Rumanía Internacional.

Lo que continuó fue el enamoramiento. Quizás suene a exagerada esa expresión pero mi afecto por la emisora, sumado a mi eterna pasión por la radiofonía en general, hizo el resto. Escucharla se convirtió en una necesidad. Y en un aprendizaje que aún no finaliza. Ya Ceausescu iba quedando atrás dejando lugar a otros temas. La rica historia, la deliciosa música, los genios literarios, la atrapante geografía, la tentadora gastronomía completaban un menú de alternativas que se identificaban con el país.

Y las fui descubriendo a través de las ondas cortas, de las didácticas tarjetas QSL u otros materiales que me fueron llegando. Sumando todo eso, hoy día mi casa tiene un rincón rumano, sin dudas. Y mi corazón también.

Claro que debo dedicar un instante a los locutores y conductores de los diversos programas que se han producido y que han mejorado tanto mi conocimiento. Para todos ellos, estén aún o no frente al micrófono, mi infinito agradecimiento.

El presente con sus avances tecnológicos obliga a renovar la lucha. Vivimos super informados y ya no solo por los medios tradicionales sino por las redes sociales. Tenemos las noticias al alcance de la mano, en el momento y la forma en que las deseamos. Pero es imperativo destacar que también eso facilita la deformación de los sucesos, los desvía hacia la tendencia, los transforma rumores y procura empujarnos hacia un sector determinado. El papel de la radio debe ser continuar con su historia. La certeza y sinceridad no pueden ausentarse. Nunca. No nos defrauden.

Los eternos oyentes se lo agradeceremos.

Hugo Longhi, Rosario-Argentina.

 

 

 

Seguimos con el comentario grabado que nos hizo llegar nuestro amigo y colaborador semanal Miguel Ramón Bauset desde Alboraya Valencia/España:

Como cada año cuando se acerca el primero de noviembre, coincidiendo con un aniversario más de la radio en Rumania, nuestra querida RRI, Radio Rumanía internacional, organiza su particular, ameno y popular día del oyente, en el que los radioescuchas, expresan su opinión sobre un tema en particular que propone nuestra querida radio.

Este año partiendo de la conmemoración de las tres décadas en el que el muro de Berlín cayó, y a continuación todos los países socialistas del este europeo bajo el dominio de la URSS, comenzaron a recuperar su libertad y estrenar democracias, nuestra emisora amiga nos plantea cual es el papel de la radio internacional hoy en día y a la vez rememorando aquello si se recuerda algo que poder contar a los oyentes de hoy en día.

 

He vivido aquella época de los países socialistas e, incluso, visité alguno de ellos ganando algún concurso de los que entonces tanto abundaban. Recuerdo la buena calidad de escucha de la mayoría con potentes transmisores de onda corta y también sus emisiones, en su mayoría pura propaganda política salvándose mínimos espacios dedicados a divulgar la cultura y el turismo de cada país.

Recuerdo también los envíos del correo tradicional, kilos y kilos de literatura marxista aplicada a sus países en forma de libros, folletos y revistas y en las lenguas más habladas del mundo. Envíos que a veces eran abiertos en las aduanas y de los que a veces se quedaban varios ejemplares. Habría que pensar la de dinero que se gastarían en todo este aparato de propaganda para convertir a las gentes y odiar al capitalismo. Eran otras épocas y otras mentalidades. A veces me he parado a pensar que hubiera sido de todas estas emisoras de la guerra fría, si hubiera existido internet con todo lo que esa palabra significa.

Sí, porque comunicarse con ellas era toda una aventura en el tiempo, control de las cartas en muchas ocasiones, mucha tardanza en las respuestas…

 

En la recordada Radio Bucarest, hoy RRI, era una alabanza continua al matrimonio Ceaucescu y sus planes quinquenales. Horas y horas oyendo la misma temática con las voces de los pobres locutores que se limitaban a cumplir órdenes. Todo estaba influenciado por aquel régimen socialista. Bueno todo no, había un programa en el que no cabía la política. Era LA ALONDRA, extraordinario programa musical con la cabecera de la flauta de George Zamfir, en el que disfrutábamos de aquella música que era un auténtico tesoro para el oído.

Gracias a LA ALONDRA empecé a conocer a esa música  popular rumana que tanto adoro y que me acompaña muchas horas al día actualmente, y esa música rumana también me ha ayudado a ir conociendo más de cerca a este país tan querido y apreciado llamado Rumanía.

No era Radio Bucarest la que más materiales enviaba, pero de vez en cuando lo hacía. En cuanto a la recepción tampoco era de mucha calidad. Siempre recordaré un transmisor que se empleaba mucho para España, en el que la voz apenas podía oírse porque le acompañaban unos ruidos similares a los motores de un avión.

Pero detrás de todo esto siempre se notaba bien en el correo del éter, bien cuando recibías una carta, un sentimiento de amistad de la emisora hacia sus oyentes. La de noches que tengo pasadas frente al receptor para poder seguir la siguiente emisión, que a lo mejor tampoco se oía por el capricho de las ondas hertzianas. Por lo general las emisiones terminaban con los requisitos para pertenecer al Club de Oyentes que ocupaban con esas cortinas de música popular de fondo, unos cinco minutos. Y así día tras día, para conocer la Rumanía Socialista que no recibía demasiado turismo por aquel entonces, y del que poco se sabía para los españoles de a pie, ya que ni en las agencias de viaje se ofrecían viajes y estancias, o eran escasos.

 

Claro que, desde Occidente se procuraba contrarrestar esa invasión hertziana del este con interferencias provocadas- al igual que allí- y con emisoras que emitían programas contra el comunismo, difícilmente captadas en algunos de ellos por los fuertes bloqueos de parte de las autoridades de turno.

 

Afortunadamente todo eso pasó a la historia con la caída del muro de Berlín en 1989, y todo esto es recuerdo, un triste recuerdo que duró muchos años y que los diexistas más longevos recordarán con sus escuchas, captaciones y souvenirs de las emisoras, entonces muy abundantes porque también formaban parte de la propaganda que recorría el mundo.

Empezaron a abrirse otros caminos en la temática de estas emisoras. Muchas cerraron por falta de presupuestos- Radio Budapest, aunque lo reintentó una vez, varias de la antigua URSS..- otra se eliminó por la unificación de Alemania, la famosa RADIO BERLIN INTERNACIONAL, LA VOZ DE LA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA ALEMANA…

Otras cerraron las emisiones en onda corta o emiten en muy reducidas ocasiones- a través de RADIO MIAMI INTERNACIONAL, como RADIO PRAGA INTERNACIONAL que lo hace por internet.

 

En el caso de Radio Bulgaria, en aquel entonces Radio Sofía, siguió por onda corta al principio, luego continuó por internet, eliminó el servicio de noticias, y más tarde su voz quedó limitada a la página web donde sigue con sus noticias y comentarios de la vida búlgara.

Pero hay una emisora en concreto, de aquellas del campo socialista, que no se oía tan bien, y que hoy emite de todas las formas posibles, onda corta, internet, satélite…incluso a través del móvil…vaya que el que no la oye es porque no quiere. Y ya saben de qué emisora se trata a buen seguro, de nuestra querida RADIO RUMANÍA INTERNACIONAL, sucesora de aquella Radio Bucarest, que hoy es una emisora moderna, ágil, con un equipo de grandes profesionales que se desviven por ofrecer al mundo una visión clara y amplia de la Rumanía moderna y democrática del siglo XXI, con unos programas variados y a gusto de la audiencia. Y ese es el objetivo número uno que cumplen sobremanera en cada hora de las emisiones diarias de RADIO RUMANÍA INTERNACIONAL, dirigidas a los cinco continentes.

El mismo objetivo debe tener cualquier emisora internacional, ser portavoz de su propio país y enseñar a su audiencia como es su vida diaria en todas sus facetas, potenciando el turismo, del que la radio es un gran embajador. Poco a poco el oyente irá familiarizándose y conociendo mejor el país, incluso lo conocerá muy a fondo, porque la radio, porque esa emisora en concreto, es un libro abierto que se va actualizando y nunca tiene fin.

Felicidades, Multumesc, a mi querida Radio Rumanía Internacional y a toda las emisoras de radio del país, por ese nuevo día de la Radio que como cada primero de noviembre rememora aquella llegada inicial de 1928, felicitaciones a toda la audiencia por el evento, y por muchos aniversarios más. Ah ¡Y A TODOS VOSOTROS AMIGOS DE LA REDACCIÓN ESPAÑOLA DE RRI QUE SOIS LA VOZ DE RUMANIA EN TODO EL MUNDO!

¡POR UN FUTURO MEJOR DONDE LA RADIO SIGA TENIENDO UN PAPEL IMPORTANTE Y RRI SIGA DIFUNDIENDO CON TANTA GRANDEZA PARA QUE SIGAMOS AL MOMENTO LA VIDA RUMANA!

LA MULTI ANI! ¡FELICIDADES A TODOS!

MIGUEL RAMÓN BAUSET   DIA DEL OYENTE RRI   3.11.19

 

 

 

Día del Oyente 2019 en RRI, continúa con el material que nos mandó Jorge Garzón desde Santiurde de Toranzo- Cantabria-España:                                             

Creo que este año que va a llegar (2020) se cumplirán 40 años que llevo escuchando Radio Rumanía; unas veces con mayor frecuencia, otras con menos, sea como sea, tras tantos años aquí estoy, escribiendo una carta. ¿Por qué? Porque la radio me interesa y Radio Rumanía Internacional también.

Cuando empecé a escuchar Radio Bucarest mis intereses no eran otros que la curiosidad por la novedad. Ceaucescu estaba en el poder y el hecho de encontrar un sistema diferente al que teníamos en España me atraía por su diferencia, por sus 'logros', y por aquellos materiales que enviaban y hablaban sobre otro tipo de vida.

Mi interés fue en aumento y poco después visité Rumanía. Todo el mundo circulaba con Renault 12 y existían diferencias con España, en algunas cosas para mal, y en otras para bien. Recuerdo las dimensiones del río Danubio, recuerdo también la plaza central de Bucuresti con un gran cartel del Partido Comunista: "Traiaska Romania!".

¿Qué supuso para mí Radio Bucarest en los años 80 y 90? Varias cosas muy importantes. En primer lugar me abrió los ojos al mundo. Empecé a descubrir la diversidad de Europa con emisoras como la suya; también despertó en mí el deseo de viajar y, gracias a ese mapa donde iba anotando las estaciones que escuchaba, pude ir descubriendo la voz del mundo y posteriormente los países europeos.

Radio Bucarest, y posteriormente Radio Rumanía Internacional me hicieron también mejor persona. Me mostraron la importancia de los sueños, los deseos y lo benéfico de contactar con otras culturas. La magia de la radio cumplía ese fin social que nunca debiera perder: formar a mejores personas con un sentido crítico de la vida.

Luego tuve un tiempo en mi vida que no me preocupé por la radio. Viaje por todo el mundo, me casé, tuve hijos y lo más importante fue mostrarles a mis hijos ese mundo que yo había descubierto. Así fue durante casi 15 años donde la radio en Onda Corta fue compañera ocasional pero nunca relegada al olvido. Y luego volví.

Al regresar todo había cambiado. La relación con los oyentes se ha enfriado en algunos casos demasiado. Han desparecido muchos servicios en español y ya no se escuchan tantas emisoras como en la época anterior. La vida muda y la tecnología casi alcanza en la actualidad la importancia que la religión ocupó en otras épocas.

Es lógico que se vayan olvidando tecnologías obsoletas y se centren en otras. Pero me gustaría incorporar una reflexión...

La radio, al igual que la TV, sea analógica o digital, se caracteriza por ser un medio de comunicación que, independientemente de su contenido, se distribuye como sistema "punto > multipunto". El "punto" es el radiodifusor, y el "multipunto" son los oyentes. Uno emite y el otro, con un receptor adecuado recibe la onda. Es precisamente en eso en lo que se basa un medio democrático de comunicación. Es precisamente eso lo que asegura la libertad de transmisión de contenidos (luego, por supuesto habrá que saber discriminarlos). Esa es la grandeza de la radio como medio de comunicación: entretiene, informa y educa.

A pesar del avenir de nuevas tecnologías, cuando escuchamos la radio a través de streaming, no es radio, es una forma de acceso a un servidor privado donde el contenido que hay coincide con lo emitido en forma de radio. Hasta ahí bien. El problema es que ya no se cumple el sistema "punto > multipunto". Se ha creado otro nuevo: "punto > servidor > punto+punto+punto+punto+.....

Conviene recordar entonces que un árbol es un árbol y que la suma de árboles no tiene por qué dar como resultado un bosque. Por eso la semisuma de "puntos" o usuarios finales del servicio no significa que el sistema sea "multipunto", es decir, democrático y libre.

Cuando alguien envía un contenido a través de 'streaming' o del que ahora se empieza a hablar, "el 5G", existe un proveedor intermediario: el que mantiene los servidores y su acceso. El acceso es de pago (cuota mensual, necesidad obligada de tener acceso ADSL/fibra, etc...). La entidad que decidirá los contenidos que llegan al público no será el radiodifusor, sino el intermediario. Si no le interesa el contenido de la radio generalista de OM o la musical FM (por generar pocas ventas), pues no la ofrecerá en sus paquetes; es más, acabará creando sus propias plataformas de información/comunicación/servicios para ofrecerlo (tal es el caso de Spotify y otras). En ese momento habremos terminado con la radio y la TV convencional, a pesar de tener "toda la tecnología en nuestras manos".

El abonado más efectivo para que todo esto ocurra es la ignorancia y la confusión, lo que en la lírica castellana siempre se expresó como "A río revuelto, ganancia de pescadores".

A mí me interesa Rumanía, su cultura, su actualidad y además me interesa el carácter libre y democrático de las ondas de radio. Si abandonamos las ondas... ¿Qué pasará cuando eso ya no le interese al proveedor de servicios?

Nos cabe el ¿dudoso? honor de ser la generación, junto con la de nuestros padres, que vivió un medio de comunicación glorioso. Y, sea como sea, aún nos deparará excelentes episodios futuros.

Así que yo, en otro tiempo y lugar agradezco a todo el equipo de RRI su profesionalidad y mantenimiento de las emisiones en español y otros idiomas a través de la Onda Corta, y también digo:

¡Traiasca, Radio România Internațional!

Jorge Garzón (EB7EFA · EA-0080).

 

 

Saludos cordiales para todos en Radio Rumanía Internacional en español, escribe Javier González Nungaray desde Guadalajara, Jalisco-México:

Quiero informarles que yo ya tengo varios años de escuchar esta emisora tan especial, pero únicamente escribí cuando era Radio Bucarest, en el tiempo del comunismo.

La República Democrática Alemana (Radio Berlín Internacional), Rumanía (Radio Bucarest), Checoslovaquia (Radio Praga), Hungría (Radio Budapest) Bulgaria (Radio Sofía), Albania (Radio Tirana), Polonia (Radio Varsovia).

El papel de estas emisoras internacionales en los tiempos de la guerra fría fue más que nada estar subordinadas al régimen comunista e impulsar por medio de sus programas la doctrina comunista, así como contrarrestar a las emisoras internacionales de Occidente, aprovechando el auge de la Radio en ondas cortas.

 

Yo en lo personal tengo muy bonitos recuerdos y experiencias cuando en el tiempo de estas emisoras incluyendo a Radio Moscú y Radio Pekín me sentaba en mi escritorio a escuchar onda corta y era feliz; muy bonitos recuerdos.

 

Después de 30 años de regímenes de países comunistas de Europa del Este, el papel de las radios internacionales ha tenido un cambio de 360 grados, totalmente de apertura, con libertad de prensa, independientes y democráticas.

En el caso específico de Radio Rumanía Internacional en estos 30 años ha experimentado una madurez de modo cualitativo, que se nota en todos sus programas, así como su independencia de cualquier órgano de gobierno y libertad para emitir por medio de sus programas lo que esta emisora determine, siempre fundamentado en el respeto y el derecho general.

Queridos amigos esta es mi humilde participación.

Javier González Nungaray, Guadalajara, Jalisco-México.

 


Veamos, a continuación, el material especial que nuestro amigo e incansable colaborador Juan Franco Crespo de Valls-Tarragona/España nos envió con motivo de nuestro aniversario:

Este año, la redacción española de Radio Rumanía Internacional, nos propone un ejercicio sobre la radio y el papel de las emisoras en el terreno internacional, un tema de gran actualidad porque casi todas han abandonado esa actividad y, con ello, han dejado que otras estaciones, culturalmente alejadas de nuestro entorno cultural y de nuestros intereses vitales como sociedad, se hagan las dueñas de la banda de onda corta que es precisamente ese fragmento en donde las grandes multinacionales de la comunicación no pueden entrar ya que es una sección realmente LIBRE y sin facilidad para controlar ni contenidos ni estilos.

A fin de cuentas se trata de adocenar a la gente, alienarla y dejarla fuera del circuito para idiotizarla con una globalización que, lejos de solucionar los problemas vitales del ser humano, los acrecienta, abotarga y profundiza.

 

            La radio Internacional que teníamos en EUROPA llevaba no sólo un mensaje al mundo, sino que aportaba, dentro del contexto, unas amplias ventanas de libertad y de información que engrandecía al ser humano; éste de golpe y porrazo se vio privado de esa vía y lo abocaron a las nuevas tecnologías haciéndole creer, en muchos casos, que INTERNET era el sustituto de la información, cuando es precisamente lo contrario. Además, y eso es un punto altamente peligroso para los que están en países donde las libertades están en peligro, el mero hecho de entrar en la red les puede provocar grandes problemas, bastaría preguntarles a los uygures, por ejemplo, cómo se encuentran tras actuar el Gran Hermano Chino que todo lo ve y todo lo controla.

 

            La Radio Internacional, además, tenía otra misión: dar a conocer al mundo el punto de vista (con mejor o peor suerte) del país desde el que emitía. No importaba que fuera una emisora oficial, gubernamental, religiosa o simplemente clandestina; el oyente sabía lo que estaba escuchando y simplemente contrastaba la información que recibía. En cierta medida extraía el grano de la paja.

 

            Hoy asistimos, atónitos, a acontecimientos o manipulaciones que en nada benefician al medio y que el día de mañana podría ser simplemente el caldo de cultivo para el caos y la anarquía como ahora mismo está sucediendo con las protestas a nivel planetario. Vaya que parece que todos se ponen de acuerdo para desmontar el mundo sin decirnos, nunca, cuál es el mundo que quieren. Porque prometer el paraíso es fácil ¿pero cómo llegas a él? Alguien tiene que explicar que el pan para todos, sin dar palo al agua es algo que económicamente se hace difícil de soportar y todos sabemos lo que pasa cuando el sistema productivo se paraliza: aumenta la miseria y el malestar para toda la población aunque siempre haya pillos que se forran.

 

En fin, el mundo de la radio une pasiones, une naciones, pero también destroza corazones y enfrenta a los pueblos, sobre todo cuando se utiliza en sentido negativo. En estos momentos ya ni eso, porque los gobiernos se lanzaron a otro espectáculo, el de los medios audiovisuales y consustancialmente, a elevar la factura al contribuyente. El otro día leía una noticia en donde la BBC con un presupuesto multimillonario e infinidad de sistemas, apenas ha superado la audiencia de los años ochenta cuando sólo utilizaba la OC. Evidentemente, parece que tenemos grandes prebostes en la cúspide o bien han sido egresados de las universidades españolas donde de un tiempo a esta parte, hasta el mismísimo presidente plagió la tesis de una doctora rumana, y ni se inmutó.

 

¡FELIZ DÍA DEL OYENTE 2019 Y GRACIAS A TODOS EN BUCAREST POR HABER PODIDO CUMPLIR UN AÑO MÁS EN LA HISTORIA DE LA RADIODIFUSIÓN EN ONDA CORTA!, LA ÚNICA QUE, POR AHORA, PUEDE OFRECERNOS ESPACIOS DE LIBERTAD QUE EL RESTO DE TECNOLOGÍAS NOS VAN ELIMINANDO con la sorprendente proliferación de NOTICIAS FALSAS que tanto daño están provocando en todos los segmentos de la sociedad.

Hoy 3 de noviembre del 2019, si los independentistas catalanes lo permiten, estaré tomando, una vez más el crucero para el Nuevo Mundo. ¡Sería extraordinario que en Valencia embarcara el gran amigo Miguel Ramón Bauset! Seguramente disfrutaríamos de ese maravilloso tiempo hablando de la radio camino de las islas del Caribe antes de emprender el retorno a casa.

 

 

 

Internet no es la solución definitiva ante la onda corta, considera Glauber Gleidson Peres, nuestro constante colaborador de Vale das Acacias-Pindamonhangaba/Brasil, en cara de sus limitaciones operacionales; desde la instabilidad del servicio de banda ancha en algunos países hasta la censura parcial o en su totalidad.

 

Una emisora internacional de onda corta tiene un gran papel de difundir la información veraz hasta entonces inaccesible a los pueblos para quien quiera emitir su señal. Pese a que muchas emisoras de Onda Corta hayan abandonado las emisiones al éter, por razones materiales, la Onda Corta es el medio que puede superar todas las barreras ideológicas de todo régimen existente en todo el mundo, democrático o dictatorial.

 

¿Qué es lo que esperáis de una radio internacional?

Yo espero lo mismo que de los oyentes por la radio internacional: fidelidad. Uno no existe sin el otro. Coexistencia.

 

¿Tienes recuerdos que puedes compartir sobre tu experiencia de oyente de radios internacionales, especialmente de los programas que emite

Radio Rumanía?

Empecé a escuchar onda corta de modo accidental; en una tarde de 27 de marzo de 2006, cuando un vecino llamó a mi casa para mostrarme un viejo receptor a válvulas que él había comprado. Ese día escuché Radio Internacional de China en Portugués - servicio ahora descontinuado - presentando una cita con un acupunturista de Indaiatuba, Estado de São Paulo. Desde ese día hasta el primer día que escuché Radio Rumania pasaron sólo 2 años; enero de 2008 y ya tenía dos tarjetas QSL de RRI, confirmadas por Victória Sepciu.

 

Antes de escuchar RRI, yo escuchaba Radio Nederland, Radio Praga, Radio Slovákia en español, Radio Japón, Radiodifusión Argentina al Exterior, RDP Internacional, Radio Vaticano, Deutsche Welle y Radio Francia en portugués. Después de RRI escuché Radio Canadá Internacional en portugués y español, Voz de América en portugués y español, Voz de Irán, Voz de Vietnam en español. Muchas de las emisoras mencionadas desactivaron sus transmisiones de onda corta - excepto RAE, Radio Praga y Radio Slovakia que volvieron a emitir vía WRMI Radio Miami. De las demás, sólo restan los recuerdos de Tarjetas QSLs, materiales promocionales, revistas etc.

En 13 años de actividad diexista no me quedé en sólo una u otra emisora: tengo, creo yo, más de 200 tarjetas confirmadas, guardadas en dos cajas de papelón llenas de ellas. La mayor parte son de Radio Taiwán y de RRI, con más de 20 cada una; la Voz de Turquía sigue después de KBS World Radio.

 

Hay una frase en inglés "Keeping Moving Foward" (Manténgase en movimiento siempre) yo puedo decirla "Keeping Tuning Foward", en español sería "Manténgase en sintonía siempre".

Glauber Gleidson Peres de Vale das Acacias-Pindamonhangaba/Brasil.

 

 

Ésta ha sido, queridos oyentes, la edición 2019 del programa especial Día del Oyente que RRI os dedica cada año. Soy Victoria Sepciu y quisiera agradecer, primero, a nuestros colaboradores de hoy los materiales enviados y a todos vosotros, queridos oyentes, la fidelidad y la atención dispensada.

                                               

También os quiero recordar que todos vosotros sois importantes para nosotros, ya que  sin vuestras cartas, sin vuestro constante apoyo, la labor que estamos desarrollando aquí no tendría sentido. Sin sus oyentes RRI no existiría.

 

Gracias por todo, amigos, Un cariñoso saludo y un fortísimo abrazo y ¡Hasta siempre!


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Publicat: 2019-11-03 05:54:00
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