Animest.21 – 21 años de animación
En su 21.ª edición, el Festival Internacional de Cine de Animación Animest llega a su último fin de semana en Bucarest. Bajo el lema «NATURA», esta edición aborda la relación con el medio ambiente y la naturaleza humana en un momento en el que la animación rumana diversifica cada vez más sus voces, temas y técnicas. Laura Stamatescu y Ligia Soare, del equipo de Animest, nos cuentan cómo ha cambiado el festival, el público y la animación a lo largo de más de dos décadas.
Corina Sabău, 10.10.2026, 08:32
El Festival Internacional de Cine de Animación Animest entra en su último fin de semana en Bucarest. En su 21ª edición, el festival concluye el 11 de octubre, tras diez días de proyecciones, concursos y encuentros dedicados a la animación. En dos décadas, Animest ha crecido junto con su público. Algunos de los espectadores de las primeras ediciones acuden hoy al festival acompañados de sus hijos, mientras que las nuevas generaciones descubren la animación más allá de la idea de que esté dirigida únicamente a los más pequeños. Ligia Soare, responsable de relaciones internacionales y seleccionadora del festival, forma parte del equipo de Animest desde sus inicios, en 2006.
«Si pienso en el público, es muy bonito organizar un festival con tantas ediciones, porque ves cómo el público crece al mismo tiempo que el festival. Los que al principio eran voluntarios o venían a Animest cuando eran niños, hoy vuelven con sus propios hijos. También tenemos espectadores que vienen especialmente para el festival desde fuera de Bucarest, pero también muchísimos estudiantes. De hecho, cuando elegimos la fecha para celebrar Animest, queríamos que los estudiantes ya estuvieran en Bucarest. Y, efectivamente, ellos constituyen una parte importante de nuestro público».
Junto con el público, también ha cambiado la oferta. El festival se celebra a lo largo de diez días y dos fines de semana, con películas y eventos para diferentes grupos de edad, desde programas dedicados a los niños hasta proyecciones destinadas exclusivamente a adultos. En 2026, el tema general del festival es la NATURALEZA. Sin embargo, esta elección no se refiere únicamente al medio ambiente, la ecología o el cambio climático. Los organizadores han ampliado el tema a la naturaleza humana y a la forma en que los creadores de animación abordan la interioridad, las emociones, los miedos y las vulnerabilidades. Laura Ducu Stamatescu, responsable de comunicación de Animest.
«Cuando hablamos de naturaleza, nos referimos, por supuesto, al medio ambiente, pero también a la naturaleza humana. En los últimos años, y quizá más que nunca este año, hemos observado que cada vez son más los creadores que exploran el mundo interior, la psique y nuestros mecanismos internos. La naturaleza humana se ha convertido así en un tema cada vez más presente en la animación».
El tema también tiene una vertiente práctica. El equipo del festival aborda la sostenibilidad no solo a través de las películas seleccionadas, sino también mediante la forma en que se organiza un evento internacional de diez días. Animest se ha sumado a una iniciativa europea mediante la cual los festivales controlan su consumo de recursos e intentan reducir su impacto medioambiental, desde el transporte de los invitados hasta los materiales y recursos utilizados durante los eventos. Pero uno de los cambios más visibles que se han producido en las más de dos décadas de existencia del festival es la evolución de la animación rumana.
En las primeras ediciones había pocas producciones nacionales, y un solo autor podía encargarse de la dirección, el guion, la animación y otras fases de la realización de la película. Hoy en día, muchas de las producciones las llevan a cabo equipos más numerosos, surgen coproducciones internacionales y, en la selección, se dan cita estudiantes, profesionales y artistas que se acercan a la animación desde otros ámbitos. La edición de este año presenta diez cortometrajes en la competición rumana, todos ellos en estreno nacional. Su diversidad hace difícil definir una única «seña de identidad» de la animación rumana.Ligia Soare :
«No sé si existe un sello que se pueda poner y decir: “Esto es la animación rumana”. Y creo que eso es algo bueno, porque pone de manifiesto la diversidad de temas, técnicas y experiencias. En el concurso nacional de cortometrajes no siempre encontramos a los mismos autores. Hay, por supuesto, creadores que vuelven, quizá cada año o una vez cada dos o tres años, porque hacer una película de animación lleva tiempo, es costoso y, a menudo, requiere un equipo numeroso».
El desarrollo de la producción rumana va acompañado también de un reto internacional. Desde 2017, Animest forma parte del circuito de festivales que pueden garantizar la elegibilidad para los Premios Óscar. Para la animación rumana, esta posibilidad es aún más importante, ya que puede abrir una vía de visibilidad internacional para películas que no cuentan con los presupuestos ni con el circuito de festivales de las grandes producciones. Y esta transformación puede observarse precisamente en la propia historia de Animest: desde unas pocas animaciones rumanas en los inicios del festival, pasando por un concurso nacional, hasta las películas que hoy en día realizan equipos de animadores, directores, montadores y especialistas en sonido.
Tras 21 ediciones, Animest es, por tanto, también un barómetro de cómo ha cambiado la animación en Rumanía: el público ha crecido, los creadores se han diversificado y las películas rumanas gozan de una visibilidad internacional que era difícil de imaginar en los inicios del festival.
Versión en español: Monica Tarău