Una investigación sobre jardines. «Cultivators of Life»
«Cultivators of Life» es un programa que establece un diálogo entre el conocimiento tradicional, las prácticas de jardinería adaptadas al cambio climático y la investigación científica. Durante dos años, varios jardines de Rumanía y Hungría se han convertido en espacios de investigación artística y de reflexión sobre la vida.
Ion Puican, 26.09.2026, 14:30
El programa «Cultivators of Life» o «Cultivamos la vida» intenta reunir tres tipos de conocimiento que, hasta ahora, por lo general han permanecido separados: el conocimiento ancestral, heredado de las prácticas tradicionales de cultivo, las prácticas actuales de jardinería y el conocimiento científico, mediante el diálogo con biólogos, climatólogos, paisajistas y arquitectos. El objetivo es construir un nuevo lenguaje común entre estos tres mundos. El proyecto organiza residencias artísticas, debates, visitas y actividades directamente en los jardines. Adelina Luft, impulsora y comisaria del programa, nos ofrece más detalles:
«“Cultivators of Life” es un programa plurianual organizado por la Asociación Tranzit Bucarest junto con la institución asociada MODEM, Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Debrecen, y cofinanciado por la Administración del Fondo Cultural Nacional. El programa, desarrollado a lo largo de dos años, desde 2025 hasta finales de este año, fue concebido en estrecha relación con un proyecto que lleva a cabo la Asociación Tranzit, concretamente la Estación Experimental de Investigación para el Arte y la Vida. Este proyecto, concebido con una perspectiva de larga duración, es un espacio situado fuera de Bucarest, 40 kilómetros al norte, en el pueblo de Siliștea Snagovului; y que, entretanto, se ha convertido en una comunidad en la que coexisten varias entidades, varias asociaciones, compañeros y operadores culturales que forman parte de esta comunidad mediante el cuidado de estos terrenos que poseen en copropiedad. La estación de investigación es un lugar donde cultivamos vida mediante el cuidado de un jardín de biodiversidad que, a su vez, forma un ecosistema en continuo cambio y crecimiento. Pero, al mismo tiempo, es también un espacio de producción artística y de pensamiento que parte de este pragmatismo vivo, que responde a las condiciones del lugar y que, al mismo tiempo, lo abre mediante distintas asociaciones, colaboraciones y relaciones con otros lugares, con otras teorías, con ideas ecológicas, con formas de experimentación, incluidas las arquitectónicas y así por el estilo. … Y termina con esta exposición colectiva final que estamos preparando en Debrecen.»
El programa «Cultivators of Life» concluye con una exposición, «Cultivators of Life: Growing Seedbeds of Knowledge», abierta del 5 de septiembre al 8 de noviembre de 2026 en MODEM, Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Debrecen, Hungría. La exposición ha sido comisariada por Adelina Luft y Krisztián Gábor Török. Reúne a artistas e investigadores de Rumanía, Hungría y otras regiones del mundo en torno a seis jardines transformados durante los dos últimos años en espacios de investigación, encuentro e intercambio de conocimientos. Adelina Luft nos ofrece más detalles:
«“Cultivators of Life: Growing Seedbeds of Knowledge” es la exposición realizada en el marco del programa del mismo nombre, “Cultivators of Life”. Es una amplia exposición colectiva. El planteamiento del proyecto “Cultivators of Life”, que también está detrás de la exposición, es algo que hemos desarrollado a lo largo de los años. En primer lugar, en estrecha relación con mi implicación en la estación de investigación y con mi papel como comisaria, desde el que intento trabajar con formas artísticas interdisciplinarias. Así, la propuesta que planteé para esta exposición consiste en entrelazar tres formas de conocimiento: una relacionada con prácticas de cultivo actuales, experimentales e incluso comunitarias, vinculadas a los cambios que experimentamos actualmente, a la manera en que cambian el suelo, el clima y aquello que podemos o no cultivar en estas condiciones. Por otra parte, se trata de un conocimiento científico. Necesitamos biólogos, geólogos y científicos que nos proporcionen estos conocimientos pragmáticos, prácticos, relacionados con las condiciones del suelo y con la forma en que pueden desarrollarse las plantas. Y cada vez más artistas llevan a cabo estas colaboraciones con científicos. Eso es lo que hacemos también nosotros en la estación de investigación y con la Asociación Tranzit. Intentamos aprender de distintos colaboradores y, al mismo tiempo, que ellos aprendan lo que nosotros hacemos en este ámbito artístico. Y la tercera forma de conocimiento tiene que ver con la que heredamos de nuestros antepasados, con una especie de conocimiento ancestral de la relación con la tierra, que se ha perdido y que intentamos recuperar. Y, dentro del programa, a través de las “Conversaciones sobre pensamiento vivo” con el filósofo Ovidiu Țichindeleanu y de nuestras diversas colaboraciones con distintos profesionales del Sur Global, intentamos poner en diálogo Europa del Este, el pensamiento ancestral de aquí, con el que existe en el Sur Global, con el pensamiento indígena. … Así pues, todos los artistas proponen esta intersección, implícitamente a través de sus obras, porque lo que hemos constatado es precisamente que cada vez más profesionales del ámbito cultural, artístico e incluso científico entrelazan estas formas de conocimiento. No debemos seguir separando la naturaleza de la cultura, ni separar entre sí estas formas de conocimiento, porque todas contribuyen a una comprensión más profunda, más holística y más general de la relación con la Tierra y de cómo podemos reparar determinados daños provocados por este proyecto de la modernidad y por el capitalismo violento y excesivo. Y, al mismo tiempo, son ejemplos de resistencia.»
El proyecto da continuidad a una iniciativa anterior de la Asociación Tranzit, iniciada en 2021: la Estación Experimental de Investigación para el Arte y la Vida, en Siliștea Snagovului, cerca de Bucarest. Allí, artistas e investigadores trabajan juntos en un jardín de biodiversidad. El programa mantiene también un vínculo con el mundo rural rumano y con sus conocimientos tradicionales. El primer año del programa se centró en la experiencia directa en los jardines. En la segunda parte del programa, junto con el filósofo Ovidiu Țichindeleanu, se llevó a cabo una serie de conversaciones titulada «Pensamiento vivo». El proyecto contó con invitados de México, Palestina y la India.
Versión en español: Valeriu Radulian