El escritor y activista Romulus Ruslan
Desde 1989, el escritor y activista Romulus Rusan defendió la memoria histórica rumana, luchando contra el olvido del comunismo y sus sacrificios
Steliu Lambru, 11.05.2026, 13:57
El nombre del escritor Romulus Rusan es sinónimo de la recuperación de la memoria de los años del comunismo, una memoria gravemente afectada antes de la revolución de diciembre de 1989 por la represión y la censura. Junto a su esposa, la poeta Ana Blandiana, creó una verdadera institución privada a través de la cual el público rumano y extranjero recuperó el derecho a conocer una historia sin censura.
Romulus Rusan nació en 1935 y murió en 2016, a los 81 años. Ingeniero mecánico de formación, también destacó por su talento para la escritura. Debutó en la revista literaria «Steaua» a los 19 años con un texto de crítica literaria. También escribió crítica cinematográfica, relatos breves, crónicas de viaje y entrevistas. Publicó 16 libros, entre ellos «America ogarului cenușiu» («La América del galgo gris»), aparecido en 1977, uno de sus títulos más conocidos y un ensayo dedicado al continente americano.
Después de 1989, fue miembro fundador de la organización no gubernamental Alianța Civică («Alianza Cívica») y del Memorial de Sighet, el amplio proyecto de transformación de la prisión de Sighetu Marmației en un museo de la represión comunista. Creó y coordinó el programa de historia oral del Memorial Sighet, institución en la que también organizó simposios, conferencias, escuelas de verano y publicaciones de revistas y volúmenes de documentos y entrevistas con personas perseguidas entre 1945 y 1989.
En el Memorial de Sighet también impartieron conferencias figuras destacadas del mundo contemporáneo, como el historiador británico Dennis Deletant, los historiadores franceses Stéphane Courtois y Thierry Wolton o el disidente ruso Vladímir Bukovski.
Romulus Rusan fue director científico del Centro Internacional de Estudios sobre el Comunismo, integrado en el Memorial de las Víctimas del Comunismo y de la Resistencia, organismo dedicado al estudio, la documentación y la concienciación pública sobre la historia del comunismo en Rumanía. Recibió premios de numerosas instituciones y, en el año 2000, fue condecorado con la Orden Nacional al Mérito, en grado de caballero, por sus destacados logros artísticos y por la promoción de la cultura.
En varias apariciones públicas, Romulus Rusan resumió las circunstancias en las que nació el Memorial de Sighet.
«Como era una prisión libre, por decirlo así, cerrada desde hacía más de una década, nuestros colegas de Sighet nos dijeron que existía la posibilidad de solicitar aquel edificio para rehabilitarlo, porque estaba en ruinas. Se encontraba en un estado deplorable. Después podíamos instalar allí el museo y realizar en el cementerio un proyecto arquitectónico en memoria de los muertos de aquella prisión y de todo el país. Por otra parte, Sighet, aunque había sido una cárcel pequeña comparada con Gherla, Aiud, el Canal o Pitești, tenía una enorme carga emocional porque allí había sido exterminada la élite del periodo de entreguerras, la élite de la Rumanía Grande, los artífices de la Rumanía moderna: Iuliu Maniu, la familia Brătianu, sacerdotes, campesinos, militares y los más insignes representantes de la ciencia, la literatura y el periodismo de entreguerras. La mayoría de aquellos exterminados murieron en Sighet. Estas dos condiciones, el hecho de que la prisión estuviera disponible y de que allí hubiera sido exterminada la élite, hicieron que desde el principio considerara Sighet el lugar ideal para el Memorial de las Víctimas del Comunismo».
La prisión de Sighet fue construida en 1897 como cárcel común durante la administración austrohúngara. Después de 1945 comenzaron a ser trasladados allí presos políticos, mantenidos en condiciones inhumanas, y muchos encontraron allí la muerte. También fue conocida como «la prisión de los ministros». En 1977 fue clausurada y entró en un proceso de degradación. En 1994 comenzó un amplio programa de rehabilitación para transformarla en museo, abierto finalmente en el año 2000.
Todo el espacio de la antigua prisión está dedicado al dolor, al sufrimiento y al recogimiento, y en él también pueden verse obras de arte. El grupo escultórico «El cortejo de los sacrificados», obra del escultor Aurel Vlad, se ha convertido hoy en uno de los símbolos del museo. Del Memorial también forma parte el llamado «Cementerio de los Pobres», donde fueron enterrados los presos políticos fallecidos allí.
El carácter de Alianța Civică como organización ciudadana y su implicación en la creación del primer memorial dedicado a las víctimas del comunismo en Sighet resultaron decisivos para lo que acabaría convirtiéndose en el primer memorial de este tipo en el mundo. Romulus Rusan explicó cuál fue el papel de Alianța Civică en el desarrollo del Memorial Sighet.
«Alianța Civică fue el origen del proyecto y, desde el principio, uno de sus grandes puntos fuertes fue precisamente que se trataba de una iniciativa de la sociedad civil. Después se construyeron otros memoriales, es cierto, pero más tarde, y además impulsados por el Estado, por museos estatales o incluso directamente por gobiernos, como ocurrió con la Casa del Terror de Budapest. El hecho de que existiera Alianța Civică nos permitió iniciar de inmediato, en más de quince distritos del país, el proyecto de historia oral. Se trataba de registrar los recuerdos de quienes habían pasado por el Gulag. En aquel momento no teníamos otras posibilidades».
Tras su muerte, la poeta Ana Blandiana creó un premio que lleva el nombre de Romulus Rusan y que ya ha alcanzado su quinta edición. La ganadora de 2025 es la escritora Smaranda Vultur, por su libro de literatura de la memoria Francezi în Banat, bănățeni în Franța (Franceses en el Banato y gente del Banato en Francia).
Versión en español: Valeriu Radulian