República Soviética Socialista Autónoma de Moldavia
A principios del otoño de 1924, en el mes de septiembre, se desencadenaron violentos disturbios en la localidad de Tatarbunar, en el sur de la actual Ucrania, en aquel entonces parte de la República de Moldavia, como consecuencia de las acciones de unos agentes soviéticos. Se trataba de una provocación descarada contra la soberanía del nuevo Estado de la Gran Rumanía, que intervendría militarmente para restablecer el orden tras varios días de caos. Sin embargo, la derrota de la rebelión de Tatarbunar tuvo como consecuencia la aparición de un Estado fantasma: la República Soviética Socialista Autónoma de Moldavia, en las riberas del río Dniéster.
Steliu Lambru, 01.06.2026, 11:54
El año 1924 fue problemático para Rumanía en su relación con su gran vecino y enemigo declarado, la Unión Soviética. Las acciones armadas de Tatarbunar, en el sur de Besarabia (actual Ucrania), organizadas por Moscú, constituían una manifestación abierta de hostilidad contra la autoridad del Estado rumano.
Tras la represión de la rebelión de Tatarbunar, Rumanía se enfrentaba a otro desafío: la aparición, en la margen izquierda del Dniéster, de un supuesto Estado denominado República Soviética Socialista Autónoma de Moldavia (RASSM).
El historiador Ion Xenofontov, profesor de la Universidad de Chișinău, ha destacado algunos aspectos relacionados con los motivos que llevaron a la creación de la RASSM.
«En 1924, tras el fracaso de la conferencia rumano-soviética sobre la cuestión de Besarabia celebrada en Viena y la derrota de las fuerzas hostiles en Tatarbunar, la dirección de la Unión Soviética intensificó la puesta en marcha del proyecto de crear un foco permanente de tensión contra Rumanía. El foco también tenía como objetivo promover la revolución proletaria en los Balcanes, lo que dio lugar a la fundación de la RASSM dentro de la República Socialista Soviética de Ucrania. La RASSM, con sede en Balta, se constituyó en 1924 con fines político-propagandísticos para disponer de pretextos evidentes para la anexión de Besarabia primero a la RASSM y, posteriormente, a la URSS. Desde esta perspectiva, se consideró oportuno tratar a la población rumana de la autonomía, pero también a la de Besarabia, como una nación distinta de la rumana. Y fue entonces cuando las justificaciones en los ámbitos de la historia, la ideología y la política soviéticas cobraron forma».
El caso de la RASSM no era el único. No era más que un ejemplo de una estrategia más amplia.
Ion Xenofontov:
«Según el memorándum firmado el 4 de febrero de 1924 en Moscú por los conocidos militantes bolcheviques Grigori Kotovski, Pavel Tcacenco, Alexandru Bădulescu y otros siete líderes comunistas, dirigido a la dirección de la URSS, se declaraba lo siguiente: «La República Moldava podrá desempeñar el mismo papel de factor político-propagandístico que desempeña la República de Bielorrusia frente a Polonia y la República de Carelia frente a Finlandia». Esta centrará la atención y la simpatía de la población de Besarabia y creará pretextos evidentes para las pretensiones de anexión de Besarabia a la República de Moldavia. Dos días después, el 6 de febrero, Mijaíl Frunze, a petición de Stalin, abogó por la inclusión de la República de Moldavia en el marco de la República Socialista Soviética de Ucrania. El 25 de septiembre de 1924, en el contexto de los acontecimientos de Tatarbunar, el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista Bolchevique de toda la Unión adoptó la decisión relativa a la RASSM».
En la organización administrativa interna soviética, la RASSM formaba parte de la República Socialista Soviética de Ucrania.
«Aunque los dirigentes ucranianos consideraban que la RASSM debía constituirse en el marco de la RSS de Ucrania, a instancias de Georgy Chicherin se decidió que, en el momento de su constitución, se indicara que su frontera occidental era la frontera estatal de la URSS. El 8 de octubre de 1924, la tercera sesión del Comité Ejecutivo Central de Ucrania de la octava legislatura aprobó la resolución sobre la creación de la RASSM como parte de Ucrania. Esta resolución se consideró el acto fundacional de la nueva entidad étnico-estatal. La capital se fijó en Balta, una ciudad con una población mayoritariamente ucraniana, y en 1929 se trasladó a Tiraspol».
La creación de la RASSM en 1924 marcó el nacimiento de la identidad moldava soviética.
«Entre 1924 y 1928, tras una serie de debates, las altas instancias del partido en Moscú y Ucrania, con la participación de la Internacional Comunista, decidieron declarar a la población rumana de Transnistria hablante de la lengua moldava, distinta de la rumana y creada a partir de los dialectos locales. Los moldavos eran considerados representantes de una nación distinta a la rumana y se reunirían con los de Besarabia. Esta decisión marcó la evolución de la sociedad de la RASSM y, en la posguerra, la de Besarabia, que fue reanexionada a la URSS. Estas acciones político-ideológicas se inscribieron en la política de indigenización de la URSS, proclamada oficialmente en el XX Congreso de Rusia en abril de 1923, y también se inspiraron en la Internacional Comunista. En abril de 1925, la Internacional Comunista emitió una recomendación a los partidos comunistas del mundo „para que apoyaran por todos los medios posibles las aspiraciones nacionales de los moldavos, que se consideran un pueblo distinto de los rumanos y reconocen su lengua como independiente de la rumana”. Con esto concluye la cita del documento».
Aunque se había proclamado como república de la nación moldava -considerada por la propaganda soviética como distinta de la rumana-, la RASSM era una región cuya población mayoritaria era ucraniana y rusa.
Ion Xenofontov:
«La determinación del número de población moldava se utilizó como argumento para la formación de esta entidad. El 17 de diciembre de 1926 se llevó a cabo el censo general de la población de la Unión Soviética, tras el cual se estimó que la población total de la RASSM superaba los 570 000 habitantes, según datos oficiales. El número de moldavos era de unos 170 000, lo que representaba el 30,1 % del total distribuido por nacionalidades. Los ucranianos sumaban 277 500, es decir, el 48,5 %; los rusos, 48 000, o el 8,55 %; los judíos tenían el mismo porcentaje, y los alemanes, el 1,8 %. En la década de 1930, los índices de crecimiento natural de la población disminuyeron debido a los procesos de colectivización e industrialización, la hambruna organizada, las represiones políticas, etc. El censo de la Unión de enero de 1939 indicó que en la RASSM vivían 171 000 moldavos (el 28,5 %), más de 300 000 ucranianos (el 50,7 %), más de 60 000 rusos (el 10 %) y así sucesivamente. En otras palabras, vemos que los moldavos, es decir, los rumanos, no constituían la mayoría de la población de la entidad autónoma moldava».
En junio de 1940, cuando la URSS se anexionó Besarabia y la Bucovina del Norte, la RASSM dejó de existir. Sin embargo, resurgió en 1991 con el nombre de Transnistria, tras la desaparición de la Unión Soviética, y con el mismo propósito que en 1924.
Versión en español: Victoria Sepciu