La Rumanía que llevamos dentro
«Plecaţi din ţară, niciodată din România» («Marchados del país, pero nunca de Rumanía») es el subtítulo de un documental que se propone explorar qué ocurre con nuestra identidad cuando nos marchamos del país. ¿Cambiamos? ¿Nos adaptamos? ¿Nos construimos nuevas vidas? Estas fueron las preguntas a las que se buscó respuesta en el proyecto «România din interior» («La Rumanía que llevamos dentro»), del que surgió el documental del mismo título, que se estrenó internacionalmente a finales de septiembre en la University of East London – Royal Docks.
Ana-Maria Cononovici, 06.10.2026, 12:36
«Plecaţi din ţară, niciodată din România» («Marchados del país, pero nunca de Rumanía») es el subtítulo de un documental que se propone explorar qué ocurre con nuestra identidad cuando nos marchamos del país. ¿Cambiamos? ¿Nos adaptamos? ¿Nos construimos nuevas vidas? Estas fueron las preguntas a las que se buscó respuesta en el proyecto «România din interior» («La Rumanía que llevamos dentro»), del que surgió el documental del mismo título, que se estrenó internacionalmente a finales de septiembre en la University of East London – Royal Docks.
Octav Dafinoiu es una de las personas que están detrás de «La Rumanía que llevamos dentro». Es el impulsor del proyecto y uno de los dos coordinadores del documental. Octav Dafinoiu ha declarado a RRI:
«Todo partió de dos preguntas: “¿Qué hace que los rumanos sean como son?” y “¿Qué hace que tantos extranjeros se enamoren de Rumanía?”. Mi pasión por la psicología me llevó a intuir que existe un código identitario rumano, aún poco estudiado. Trabajé por etapas: primero concebí un modelo de nuestra identidad en ocho dimensiones, basado en las teorías de investigadores reconocidos a nivel mundial y en estudios internacionales recientes sobre migración e identidad. A continuación, vino la fase de investigación, en la que más de 100 rumanos de la diáspora respondieron a nuestro cuestionario. Entre las conclusiones, descubrimos también qué es lo que mantiene fuertes a los rumanos que han abandonado su hogar: la fe y el vínculo entre generaciones. Todos experimentamos la nostalgia y las dificultades de la partida, pero lo que marca la diferencia son nuestros recursos internos. A partir de las conclusiones del estudio hemos creado, por un lado, el documental —desde la elección de los protagonistas hasta las preguntas que les planteamos durante los rodajes— y, por otro, la plataforma www.româniadininterior.ro, un archivo vivo en el que cada rumano puede contar su historia».
Iulian Costin ha participado en varios aspectos del documental «La Rumanía que llevamos dentro»: dirección, producción, guion, diseño e imagen de marca. También participó en algunas de las entrevistas con los protagonistas, ocasión en la que descubrió lo grande que es el bagaje emocional y cultural que llevamos con nosotros cuando nos marchamos de Rumanía. ¿Qué nos llevamos cuando nos vamos del país? Iulian Costin:
«Nos llevamos cosas que no caben en una maleta: recuerdos, costumbres, la lengua en la que crecimos y la nostalgia por los que se han quedado en casa. De ahí partimos con ¨La Rumanía que llevamos dentro¨, el documental que se estrenó el 25 de septiembre en colaboración con la University of East London, una institución con raíces profundas. ¿Por qué elegimos esta universidad? Porque ya desde 1898 abría el acceso a la educación a la clase trabajadora y a quienes se veían excluidos de tales oportunidades. Para nosotros, esta apertura hacia las personas confiere un significado especial a la colaboración. En la película hemos explorado dos facetas: una, la Rumanía que llevamos dentro, y dos, la Rumanía que construimos en las comunidades a las que llegamos. En definitiva, lo que conservamos y lo que compartimos. Me gustaría dar algunos detalles del rodaje: por ejemplo, Buni Flori, que es la protagonista del documental, tiene una historia extraordinaria, ya que se marchó de Rumanía a Italia y luego al Reino Unido para ayudar a su familia. Y nos cuenta cómo trajo las rosas de Rumanía, cómo trajo el apio de Rumanía y cómo se construyó un jardín rumano, aquí mismo, en el corazón del Reino Unido. Con el tiempo, Buni se convirtió en la abuela de la comunidad de Bravesend, una comunidad del Reino Unido, y pasó a ser muy apreciada también por las demás familias. E incluso nos contó cómo se vio obligada a asistir a clases de inglés y cómo, al estar rodeada de personas de muchas nacionalidades, llevó sarmale y cozonc; en definitiva, Buni compartió Rumanía a través de su cariño, sus gustos y las cosas sencillas. Cada protagonista lleva adelante a Rumanía a su manera».
Un boxeador que sube al ring con la bandera de Rumanía, o la familia de un médico cuyos hijos hablan rumano en casa, son solo otros ejemplos más de este tipo, de la supervivencia de Rumanía en las personas de la diáspora.
Roxana Petrescu es la directora creativa del documental «La Rumanía que llevamos dentro» y considera que el proyecto es también un diálogo entre los que se han ido y los que se han quedado en casa:
«Para mí, “La Rumanía que llevamos dentro” tiene una importancia fundamental: la forma en que decidimos ver y presentar la diáspora rumana hoy en día. A menudo hablamos de la diáspora en términos de cifras; nos gustaría mirar más allá de esas estadísticas y preguntarnos qué ocurre con nuestra identidad cuando vivimos lejos de nuestro país y entramos en contacto con otras culturas. Detrás de la palabra ¨diáspora¨ hay personas que se han marchado por diferentes motivos, que se han creado una vida en otros países, pero que siguen llevando consigo algo profundamente rumano. Y esta identidad no permanece inmutable, sino que se enriquece, se transforma y adquiere nuevos significados a través de las experiencias que vivimos. Aquí es donde entra en juego el poder de la narración: una historia bien contada puede lograr lo que a veces una estadística no consigue. Nos acerca a la experiencia del otro, genera empatía y nos ayuda a comprender realidades que quizá no hayamos vivido nosotros mismos. Y quizá este es uno de los mensajes más importantes del proyecto: Rumanía no es solo el lugar del que partimos, sino que también existe una Rumanía que llevamos dentro, en nuestra lengua, nuestros recuerdos, nuestros valores, nuestras tradiciones y nuestra forma de ver el mundo. Deseamos de todo corazón que el documental llegue también a Rumanía y siga difundiendo las historias de los rumanos que presenta al público».
El proyecto cuenta con el apoyo del Departamento para los Rumanos en el Extranjero, y sus creadores se proponen realizar varios documentales de este tipo.
Versión en español: Monica Tarău