El Gobierno rumano ha sido destituido mediante una moción de censura

el gobierno rumano ha sido destituido mediante una moción de censura El Parlamento de Rumanía ha aprobado este jueves la moción de censura presentada por la oposición liberal contra el Gobierno del PSD.

2019 se perfila como un año negro para el partido que domina desde hace 30 años el escenario político rumano poscomunista. El pasado mes de mayo, el PSD perdió claramente ante el PNL las elecciones europarlamentarias. Al día siguiente, Liviu Dragnea, el hombre fuerte del partido y de la coalición gubernamental formada por los socialdemócratas y la ALDE, fue condenado y encarcelado por delitos de corrupción. El mes pasado, los pequeños socios liberal demócratas pasaron a la oposición, y el Gobierno liderado por la nueva líder del PSD, Viorica Dăncilă, llegó a ser mayoritario. Candidata en las elecciones presidenciales que tendrán lugar en noviembre, Dăncilă está siendo superada en los sondeos por el actual presidente, Klaus Iohannis, apoyado por los liberales. Y este jueves, la señora Dăncilă y su equipo han perdido también el poder ejecutivo, después de que el Parlamento bicameral rumano haya aprobado la moción de censura presentada por la oposición liberal.


Titulada "¡Para reconstruir Rumanía el Gobierno de Dăncilă debe ser destituido urgentemente!", la moción ha recibido el voto de 238 senadores y diputados, después de haber sido firmada ya por parlamentarios de todos los colores políticos: el PNL, el PNL, la USR, el PMP, la UDMR (Unión Demócrata de los Húngaros de Rumanía), el PRO Rumanía, la ALDE, de las minorías nacionales, un independiente e incluso algunos socialdemócratas. Para que la moción fuese aprobada y el Gobierno destituido, era necesario obtener sólo 233 votos a favor. Los firmantes consideraban que el actual equipo ejecutivo era el Gobierno más nocivo que Rumanía ha tenido en los últimos 30 años y habían afirmado que después de destituirlo, iban a aprobar un programa de gobierno responsable, centrado en el desarrollo y la modernización del país, y en la prosperidad real de cada rumano.


Desde el punto de vista constitucional, el presidente Iohannis tendrá de ahora en adelante el papel principal. El alto cargo convocará a los partidos a consultas antes de designar a un candidato para el cargo de primer ministro. Éste tiene diez días para formar su gabinete y para crear el programa de gobierno que presentará en el Legislativo para recibir el voto de confianza. Hay también la posibilidad de que el actual Gobierno se quede, de forma interina y con atribuciones limitadas, hasta después de las elecciones presidenciales, para que el futuro presidente designe al nuevo primer ministro, y éste intente formar una mayoría en el Parlamento. También es posible que se organicen elecciones anticipadas si los parlamentarios no dan el voto de confianza para formar el Gobierno en un plazo de 60 días desde que se presente la primera solicitud y sean rechazadas dos solicitudes de investidura.


Políticamente, los analistas han afirmado que es el final de una época. En diciembre de 2016, el PSD se instaló nuevamente en el poder después de haber ganado las elecciones parlamentarias con un resultado récord, un 45% de los votos. Posteriormente, el jefe que lo había guiado a la victoria, Liviu Dragnea, devoró dos Gobiernos suyos, molesto por la falta de docilidad de los primeros ministros. Derribó a Sorin Grindeanu mediante una moción de censura presentada por su propio partido, acto sin precedentes en la política rumana, y obligó a Mihai Tudose a presentar su dimisión. Con la caída de Viorica Dăncilă, considerada durante mucho tiempo su partidaria más fiel, Liviu Dragnea sale definitivamente del escenario.


Versión española: Monica Tarău



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Publicat: 2019-10-10 16:00:00
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