Otoño en el Delta del Danubio

otoño en el delta del danubio Antes de desembocar en el mar Negro, el Danubio, el segundo río más largo de Europa, crea uno de los deltas más bellos del mundo.

Antes de desembocar en el mar Negro, el Danubio, el segundo río más largo de Europa, crea uno de los deltas más bellos del mundo. Hasta que se completa esta creación, el Danubio atraviesa 10 países, incluida Rumanía, así como cuatro capitales. Declarado reserva de la biosfera en 1990, el Delta del Danubio es uno de los destinos turísticos más importantes de Rumanía. La Reserva de la Biosfera del Delta del Danubio, un objetivo de gran interés en el patrimonio mundial de la UNESCO, también incluye el complejo de lagunas Razim-Sinoe y cubre un área de 580.000 hectáreas. El Delta se formó entre los tres brazos del Danubio: Chilia, Sulina y Sf. Gheorghe. El brazo más septentrional, Chilia, tiene una longitud de 120 km y conduce al mar Negro a casi el 60% de las aguas del Danubio. El brazo más al sur, Sfântu Gheorghe (casi 70 kilómetros de largo), solo permite la práctica de la navegación fluvial. Se prefirió el brazo mediano, Sulina, de 64 kilómetros de longitud, siguiendo los estudios de la Comisión Europea del Danubio para la navegación de embarcaciones marítimas, que llevaron a la corrección de los meandros y la profundización del cauce del río entre 1862 y 1902.

 

La intensificación del tráfico marítimo de buques en el Danubio ha traído un aumento del papel económico de la ciudad de Sulina, cerca del mar Negro, la ciudad más oriental de la Unión Europea. Sulina vivió, entre 1870 y 1938, los momentos más florecientes, siendo considerada la "pequeña Venecia de Oriente", una ciudad cosmopolita, con 7 consulados y 22 comunidades étnicas. Testimonios de este pasado son las iglesias y lápidas del antiguo cementerio de la ciudad, el antiguo faro y el palacio de la Comisión Europea del Danubio.

 

La mayoría de los turistas visitan el Delta del Danubio durante el verano y, debido a las medidas de distanciamiento, después de los primeros ocho meses de este año, se registraron más de 110.000 visitantes, la gran mayoría rumanos. Si no fuera por las restricciones causadas por la COVID-19, habrían venido más turistas extranjeros, lo que habría devuelto el número de visitantes a los niveles previos a la pandemia. El Delta del Danubio es atractivo no solo en verano sino también en otoño. El presidente de la Asociación de Gestión de Destinos Turísticos del Delta del Danubio, Cătălin Țibuleac, considera que merece la pena visitar el Delta del Danubio en cualquier época del año.

 

“El Delta es hermoso en cualquier época del año, sea que se trate de primavera, verano o principios de otoño. En general, todos buscan estos períodos, pero el Delta permanece igual de hermoso en periodos más fríos, en octubre, noviembre o en invierno. Durante esta época del año, es el paraíso de los pescadores, partiendo de las competiciones de pesca deportiva, finalizando con la pesca recreativa, sin tener la presión del turismo familiar. Por otro lado, los amantes de la fotografía encuentran esa paz que da el Delta y sin esa altísima presión turística. Estas son dos de las actividades que se pueden realizar durante este período, sin olvidar visitar el Delta y sus canales, que siguen siendo fantásticos en invierno. El color rojizo, el cambio de color de la naturaleza es especial. Y en invierno también se puede practicar la pesca con caña o, ¿por qué no ?, patinar en los canales helados del Delta”.

 

Vegetación en colores otoñales, aguas anchas, aquí y allá un pájaro que vuela, un pez que salta sobre el agua para sumergirse de nuevo en las profundidades, un olor específico a charcos que se imprime en la ropa, un sol suave o una pequeña lluvia,  estos son los paisajes y el ambiente que ofrece el Delta del Danubio. Y si llegas a una celebración o fiesta, es posible admirar los trajes tradicionales de los grupos folclóricos de las comunidades del Delta del Danubio.

 

 

Esta es una canción tradicional, interpretada por el grupo de mujeres Juraveli de Jurilovca, una aldea donde vive la mayoría de los rusos lipovanos. Cătălin Țibuleac:

 

“Es una necesidad que las tradiciones, el multiculturalismo estén presentes en el producto turístico deltaico. Después de todo, si pensamos en lo que significa el turismo en el Delta, nos referimos a la biodiversidad, la naturaleza, las tradiciones, la gastronomía local, la multiculturalidad, todos los elementos que conforman las ofertas de visitar el Delta ”.

 

En Jurilovca, en la parte sur del Delta del Danubio, pueden vivir una experiencia única, durante la cual podrán admirar tanto el Delta del Danubio, como también el mar Negro.

Hay que cruzar el lago Goloviţa, a bordo de un barco y desembarcar en Gura Portiței, una franja de arena que separa el agua del mar del agua desalada del lago. Aquí conocí a Laurențiu Niculae, el gerente del complejo turístico donde todas las casas, en blanco y azul y con techo de paja, respetan la arquitectura tradicional.

 

“Originalmente un pueblo de pescadores y de la pesca, Gura Portiței o Portița se conoce hoy como una de las playas y destinos turísticos más apartados y tranquilos de la costa rumana. El acceso se hace en barco desde Jurilovca o en lanchas rápidas. Recorriendo la distancia en unos 20 minutos, se llega a un lugar único en Europa. El nombre Gura Portiței hacía referencia a la conexión que había inicialmente entre el estuario de Golovița y el mar Negro, que se cerró en 1970, y transformó el lago Golovița en un lago cerrado, con agua desalada.

 

Estamos situados en una franja arenosa que separa estos dos mundos. El pueblo de vacaciones es el lugar idóneo donde se puede admirar tanto la flora como también la fauna del Delta del Danubio, donde organizamos excursiones, así como la zona costera, la zona del mar Negro, una zona todavía virgen. Intentamos mantener todos los valores del Delta. Durante la temporada contamos con conjuntos folclóricos de la zona. Intentamos preservar todo lo que significa gastronomía local, todo lo que significa artesanía local y folclore auténtico. Durante el otoño se puede hacer turismo, con la posibilidad de pescar en los lagos de la zona. El invierno es un poco más duro porque tenemos que cruzar el lago Golovița y hay inviernos cuando el lago se congela”.

 

La distancia entre el lago y el mar es de entre 40 y 60 metros, y durante las tormentas del mar Negro también sucedió que las aguas del mar atravesaron la franja de arena, llegando al lago. Las vacaciones en el Delta del Danubio serán incompletas para los visitantes que llegan aquí si no prueban los platos tradicionales, la mayoría de ellos aprovechando la comida básica de los habitantes, el pescado. Independientemente de la temporada, el Delta del Danubio es un destino idóneo para los que buscan relajación, para los pescadores deportivos, así como para los aficionados a la naturaleza y las aves. Durante este período, las aves del Ártico llegan al Delta del Danubio. Algunas de ellas permanecen solo uno o dos días en tránsito para descansar, otras permanecen aquí durante todo el invierno hasta la primavera.

 

(versión española : Simona Sarbescu)


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Publicat: 2021-10-21 17:25:00
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