La guerra en Transnistria
El colapso de la Unión Soviética en 1991 abrió el camino a la independencia de todas las antiguas repúblicas de la unión, y la República de Moldavia se convirtió en un Estado independiente el 27 de agosto de 1991. Sin embargo, en los distritos de la margen izquierda del río Dniéster, que pronto se declararían la República Moldava del Dniéster o Transnistria, políticos y grupos paramilitares respaldados por Rusia se preparaban para la secesión.
Steliu Lambru, 19.01.2026, 12:36
Entre marzo y julio de 1992 se desató un conflicto armado entre tropas moldavas legítimas y guardias separatistas, que resultó en la pérdida del control de Transnistria por parte de Moldavia.
El jurista y profesor de derecho Adrian Năstase fue ministro de Asuntos Exteriores de Rumanía de 1990 a 1992, durante el conflicto entre Moldavia y Transnistria. En la presentación del volumen “La guerra moldava-rusa en el Dniéster en la primavera-verano de 1992”, firmado por el historiador Mihai Gribincea, Năstase demostró que, legalmente, Rusia era parte en el conflicto, aunque siempre lo negó.
“Este conflicto, la guerra, se desarrolló entre los líderes de Chisináu y los de Tiraspol. O, como se desprende de documentos firmados quizás con mayor facilidad por los rusos, estos admitieron ser parte en el conflicto cuando este llegó a su fin. El hecho de que firmaran ese documento sobre el fin del conflicto, hablando de <partes>, es una clara evidencia de que Rusia estuvo involucrada en esta guerra”.
La historia siempre es compleja y a menudo contradice nuestras opiniones. Adrian Năstase quería señalar que, durante el conflicto en Transnistria, no solo Rusia debería ser considerada responsable de la desestabilización estatal de Moldavia.
«Ucrania, en aquel entonces, intentó sacar provecho de la guerra bloqueando la llegada de los cosacos. Mantenía la esperanza de que, al final, ganaría, posiblemente territorialmente, en este conflicto. Permítanme añadir algo más que, sin embargo, debemos tener presente. Hablamos de armas hipersónicas, de todo tipo de equipo militar sofisticado, de aviones, etc. A menudo, las guerras se ganan mediante la traición. Y, en mi opinión, la República de Moldavia, desde un punto de vista militar en aquel entonces, no tenía ninguna posibilidad de victoria. En primer lugar, el ejército estaba lleno de gente que había estudiado en Moscú y formado parte del ejército de la Unión Soviética. Las familias mixtas eran las que gobernaban el país, en gran medida, incluso el presidente Mircea Snegur, pero no solo él. La mayoría también tenía esposas rusas. En este contexto, la República de Moldavia, desde el punto de vista militar, fue derrotada con gran facilidad porque se conocía gran parte de la información relacionada con la disposición de las tropas, en Bender y más allá. Con antelación. Sin embargo, quienes participaron en los combates carecían de experiencia en inteligencia y contrainteligencia. Además, el ejército ruso obviamente conocía perfectamente la ubicación de las tropas moldavas, las intenciones del ataque etc.”
El autor Mihai Gribincea dijo que la secesión de Transnistria es algo reciente.
«Si estudiamos la historia de los distritos de la margen izquierda del río Dniéster de la República de Moldavia, incluida la República Socialista Soviética Autónoma de Moldavia (MASSR), veremos que nunca existió un movimiento separatista ni un movimiento de autodeterminación en ese territorio. Además, en 1924, cuando se creó la República Socialista Soviética Autónoma de Moldavia, se suponía que sería una cabeza de puente para la Rusia Soviética en Besarabia. La población local se oponía a la creación de esta república. Hay muchos documentos, incluido el mío, procedentes de algunas localidades que exigían que no se formara esta república, pues los habitantes consideraban que serían discriminados. Los ánimos se calmaron solo cuando las autoridades anunciaron que los idiomas ucraniano y ruso se utilizarían en igualdad de condiciones con el moldavo. Esto fue en 1924. Surge la pregunta: si incluso en el período de entreguerras o durante la existencia de la MASR no hubo un movimiento de autonomía ni un movimiento separatista, ¿cómo es posible que durante los años de la perestroika este movimiento separatista y la idea… ¿Surgió la idea de formar una república separatista con capital en Tiraspol?”
La orquestación de la guerra en Transnistria por parte de Rusia ha sido evidente desde entonces. Pero el volumen actual de Mihai Gribincea proporciona evidencia irrefutable.
«De hecho, tal república no podría haber surgido sin el pleno apoyo de Moscú. El propósito de esta república era, por un lado, crear un instrumento, un obstáculo para la unificación de la República de Moldavia con Rumanía. Por otro lado, Transnistria era una razón para que Rusia mantuviera sus tropas en ese territorio. Por ejemplo, el general Lebed habló de Transnistria como la <llave de los Balcanes>. Otros políticos hablaron de Transnistria como un territorio desde el cual comenzaría la restauración de la URSS. Y otros políticos hablaron de Transnistria como el segundo Kaliningrado en las fronteras meridionales de la antigua URSS. De hecho, este conflicto no tenía ingredientes locales para desembocar en un conflicto entre Chisináu y Tiraspol”.
La guerra en Transnistria es hoy un conflicto congelado. Y las perspectivas de resolución son inciertas, tal como lo es el futuro mismo.
(Versión en español: Simona Sarbescu)